El incendio forestal declarado ayer lunes en Lladurs (Lleida) avanza con intensidad y amenaza 400 hectáreas, según los Bombers de la Generalitat. El aviso se recibió a las 12:45 horas, y desde entonces los equipos de extinción trabajan para contener un fuego que quema en el fondo del valle y que ha coronado la cresta, complicando las labores.
La emergencia se produce en plena tercera ola de calor del verano en Catalunya, con temperaturas que superan los 38 grados en varias comarcas del interior, lo que agrava las condiciones de riesgo y la fatiga de los efectivos. Un factor que, según fuentes del cuerpo, está dificultando el control de las llamas.
Evolución del fuego en el Solsonès
El incendio se declaró en la zona de Lladurs, en la comarca del Solsonès, y se ha extendido con rapidez por un área de vegetación forestal. Según los Bombers, las llamas ganaron fuerza en el flanco izquierdo, el lateral que avanza hacia la izquierda de la dirección del viento, donde se realizaron descargas con retardante para frenar su progresión.
Uno de los puntos más complicados ha sido el paraje conocido como Collet dels Lladres, de difícil acceso. A pesar de que el fuego coronó la cresta y ahora avanza en trayectoria descendente, lo que podría facilitar la extinción, los efectivos tuvieron que llegar a la cabeza del incendio con línea de agua. Además, se mantiene activa una noria de medios aéreos —una rotación constante de aviones y helicópteros— para lanzar agua sobre las llamas.
El corte de la pista forestal que une Lladurs con Timoneda-Santa Eulàlia ha sido una de las medidas preventivas adoptadas mientras los trabajos se centran en cerrar el flanco izquierdo.
El potencial de 400 hectáreas y la simultaneidad con otro incendio en Aiguamúrcia obligan a los Bombers a distribuir sus recursos para evitar que ninguno supere la capacidad de extinción.
Despliegue de medios y estrategia de contención
Para hacer frente al incendio, los Bombers han movilizado un total de 70 efectivos con 23 dotaciones terrestres y 6 medios aéreos, según los datos del cuerpo. También colaboran las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) de la zona, voluntarios locales que apoyan las labores de extinción y vigilancia.
El operativo, que se puso en marcha desde el primer momento, ha tenido que coordinar sus recursos con los destinados a un segundo incendio forestal declarado en Aiguamúrcia (Alt Camp). Allí, el fuego afecta a unas 80 hectáreas y preocupa por su cercanía a urbanizaciones. Esta simultaneidad ha obligado a los Bombers a repartir los medios aéreos y terrestres para contener ambos frentes sin que ninguno de los dos rebase el umbral crítico.
Perspectivas y próximas horas
Los trabajos en Lladurs se prolongarán durante toda la jornada de hoy. El principal reto es el avance del flanco izquierdo, que continúa ganando fuerza en una zona de orografía compleja. Los Bombers confían en que la trayectoria descendente del fuego y la menor velocidad del viento prevista para las próximas horas ayuden a estabilizar el perímetro.
De momento, no se ha informado de personas heridas ni de viviendas amenazadas directamente. El área afectada es exclusivamente forestal, lo que aleja el riesgo para núcleos urbanos. No obstante, el cuerpo de emergencias mantiene la alerta y pide a la ciudadanía que evite acercarse a la zona y que siga las indicaciones de los servicios de emergencia.

