El Lehendakari Imanol Pradales presentó este martes en Vitoria-Gasteiz la estrategia ‘Euskadi Urdina’, una hoja de ruta con la que el Gobierno Vasco quiere impulsar la economía azul a través de la pesca, la acuicultura y las energías renovables marinas.
La iniciativa, que movilizará recursos durante los próximos años, busca consolidar un sector que ya emplea a miles de personas en la comunidad y reforzar el tejido industrial vinculado al mar en un momento de transición energética y digital.
Qué es ‘Euskadi Urdina’ y sobre qué ejes se asienta
Según detalló el Lehendakari, ‘Euskadi Urdina’ se articula en tres grandes líneas de trabajo: la renovación y sostenibilidad de la flota pesquera vasca, el fomento de la acuicultura en aguas abiertas y la apuesta por las energías marinas —principalmente eólica offshore y undimotriz— frente a la costa.
El plan incluye una revisión de los incentivos fiscales ligados al concierto económico para facilitar la inversión en buques más eficientes y en centros de investigación acuícola. Fuentes del Gobierno Vasco consultadas por esta redacción señalaron que el objetivo es que el sector azul gane peso en el PIB y genere empleo industrial de calidad, alineándose con la Estrategia Vasca de Especialización Inteligente (RIS3).
Las reacciones políticas y la conexión con el autogobierno foral
La presentación de ‘Euskadi Urdina’ fue respaldada por los socios de gobierno —PNV y PSE-EE—, que destacaron el encaje del plan con las competencias propias del País Vasco en materia de pesca y costas. Por su parte, EH Bildu consideró que la propuesta resulta “insuficiente” en lo que respecta al control de la pesca de bajura y reclamó mayor participación del sector artesanal.
El PP vasco valoró positivamente la apuesta por las energías marinas pero pidió que el plan se coordine con la normativa estatal para evitar solapamientos competenciales. Todas las posturas se expresaron sin cuestionar el marco del concierto económico, que permite a Euskadi modular sus instrumentos fiscales y de fomento.
Desde Confebask, la patronal vasca ha trasladado un respaldo cauteloso y ha instado a concretar “cuánto y cuándo” se movilizará de inversión público-privada. El Gobierno Vasco no facilitó cifras exactas durante la rueda de prensa, pero sí avanzó que las primeras convocatorias de ayudas estarán listas antes de finalizar 2026.
La estrategia ‘Euskadi Urdina’ une la tradición pesquera vasca con las tecnologías marinas emergentes y busca activar inversiones que refuercen el sector azul sin perder competitividad.
El contexto industrial y energético: por qué la economía azul importa más que nunca
La apuesta vasca por la economía azul no parte de cero. Según los últimos datos de Eustat, la pesca y la acuicultura suponen alrededor del 0,3 % del PIB regional pero representan un valor estratégico por su arraigo territorial y su capacidad de arrastre sobre la industria auxiliar —desde astilleros hasta centros tecnológicos como Azti—.
En el plano energético, Euskadi cuenta con el proyecto BIMEP (Biscay Marine Energy Platform), una infraestructura de ensayos en mar abierto para dispositivos de energía undimotriz y eólica flotante, que sitúa a la comunidad como uno de los polos de referencia en Europa. ‘Euskadi Urdina’ quiere aprovechar ese activo para atraer nueva inversión industrial, en línea con las directrices del Green Deal europeo y con la futura Ley de Economía Azul que prepara el Gobierno central.
Desde el Ejecutivo autónomo se recordó que el concierto económico permite diseñar regímenes fiscales específicos para los clústeres marítimo-industriales, siempre que se ajusten a la normativa comunitaria de ayudas de Estado. Este margen fiscal, unido al músculo fabril vasco y a la experiencia en la gestión portuaria, convierte el plan en una pieza con posible impacto nacional, sobre todo si logra replicarse en otras comunidades costeras.

