El dólar pierde fuelle en Colombia y el peso gana terreno a toda velocidad. Para entender por qué esto importa a miles de kilómetros, conviene mirar a las empresas españolas.
Según la última proyección del banco de inversión Citi, la divisa estadounidense se situará en 3.527 pesos colombianos durante lo que resta de 2026, subiendo moderadamente a 3.746 en 2027. La noticia llega en un momento de fuerte apreciación del peso, que acumula un avance del 14,6% en lo que va de año frente al dólar, la mayor entre las principales monedas latinoamericanas. Para situarnos, conviene recordar que el peso colombiano ha sido un termómetro constante de la confianza en la economía del país andino.
Esa cifra no es abstracta: cada punto que gana el peso frente al dólar modifica las cuentas de las compañías españolas que operan allí. Colombia es uno de los mercados naturales para muchas multinacionales de nuestro país, que llevan décadas invirtiendo en sectores como la banca, las infraestructuras, la energía y las telecomunicaciones.
La forteleza de las monedas emergentes —impulsada por la debilidad global del billete verde— beneficia de lleno a las filiales españolas. Cuando el peso colombiano se revaloriza, los ingresos generados allí se traducen en más euros al repatriar dividendos, y el poder adquisitivo del consumidor colombiano crece, lo que facilita las ventas de productos y servicios españoles.
Un ‘viento de cola’ que sopla desde América Latina
La expresión la acuñó Ernesto Revilla, economista jefe para América Latina de Citi, en la presentación del Economic Outlook. Para el banco estadounidense, el dólar ha perdido más de un 10% de su valor en el último año y medio, y esa tendencia seguirá siendo un “viento de cola” para las divisas de la región durante los próximos 12 a 18 meses. No es solo Colombia: Brasil, México, Perú o Chile también verán cómo sus monedas se refuerzan, pero el caso colombiano destaca por su intensidad.
El peso colombiano se ha revalorizado más que ninguna otra divisa latinoamericana en 2026, y las proyecciones de Citi apuntan a que mantendrá esa fortaleza al menos hasta finales del próximo año. Para las empresas españolas, esta estabilidad cambiaria es un activo muy valioso a la hora de planificar inversiones y presupuestos.
El mapa de los intereses españoles en Colombia
España es, según los datos más recientes de la Secretaría de Estado de Comercio, el segundo mayor inversor extranjero en Colombia por stock acumulado, solo por detrás de Estados Unidos. Bancos como Banco Santander o BBVA, empresas de infraestructuras como ACS o OHLA, y gigantes de la energía como Iberdrola o Naturgy tienen allí una presencia significativa. Todas ellas se ven afectadas, para bien, cuando el tipo de cambio juega a favor.
Además, la apreciación del peso facilita las importaciones de bienes de equipo y tecnología española, lo que puede acelerar proyectos de modernización en sectores como las telecomunicaciones—donde Telefónica mantiene una importante filial—o la energía renovable, un ámbito en el que las empresas españolas son líderes mundiales.
Una apreciación del 14,6% del peso colombiano en apenas seis meses puede suponer un aumento notable en los beneficios de las filiales españolas.
Lecciones de otras primaveras cambiarias
No es la primera vez que las empresas españolas se benefician de un ciclo de revalorización de las divisas emergentes. Entre 2004 y 2007, el peso colombiano también vivió un periodo de fortaleza frente al dólar, y las multinacionales españolas que ya operaban en el país registraron entonces incrementos de dos dígitos en sus ganancias por tipo de cambio. Aquel episodio enseñó que la clave está en mantener una estrategia de cobertura moderada y no frenar las inversiones locales.
Ahora, con una economía colombiana que, pese a las tensiones políticas, mantiene un consumo interno dinámico y una inflación controlada, las perspectivas para los negocios españoles son favorables. La advertencia de los analistas pasa por la posible volatilidad si la Reserva Federal de Estados Unidos endurece su política monetaria antes de lo previsto, pero en el escenario base que dibuja Citi, el “viento de cola” tiene recorrido suficiente para llegar a 2027.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El banco Citi ha publicado sus proyecciones cambiarias para Colombia, situando el dólar en 3.527 pesos en 2026, en un contexto de clara apreciación del peso latinoamericano.
- Datos importantes: El peso colombiano se ha apreciado un 14,6% en 2026. España es el segundo inversor extranjero en Colombia, con intereses en banca, infraestructuras, energía y telecomunicaciones.
- Resumen: La fortaleza cambiaria mejora las cuentas de las compañías españolas al aumentar el valor de sus ingresos en euros y el consumo local.

