La Junta de Andalucía ha puesto cifras a la vulnerabilidad del territorio: 593 de los 785 municipios andaluces están catalogados como zona de peligro de incendios forestales, pero solo 139 cuentan con un Plan Local de Emergencias contra Incendios Forestales (PLEIF). El incendio de Los Gallardos (Almería), que ha calcinado 7.000 hectáreas y causado 13 muertes, no disponía de ese instrumento.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un incendio en Los Gallardos (Almería) ha dejado 13 muertos y 7.000 hectáreas quemadas, mientras se revela que la mayoría de municipios en riesgo carecen de planes de emergencia.
- ¿Dónde y quién? La Junta de Andalucía clasifica 593 de los 785 municipios como zona de peligro; solo 139 tienen un PLEIF. Los Gallardos no lo tenía.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La falta de un plan local implica menor preparación ante incendios forestales, poniendo en riesgo vidas y bienes en las zonas más expuestas de Andalucía.
El trágico suceso de Los Gallardos ha reabierto el debate sobre la prevención de incendios en una comunidad autónoma que, año tras año, se enfrenta a uno de los veranos más duros del sur de Europa. Andalucía concentra el 40% de los grandes incendios declarados en España en la última década, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica.
El mapa del riesgo en Andalucía
Los datos de la Junta de Andalucía dibujan un escenario inquietante: el 75% de las localidades andaluzas se encuentra en áreas de peligro de incendios forestales. De los 785 municipios que componen la comunidad autónoma, 593 están catalogados de alto riesgo, pero solo 139 disponen de un Plan Local de Emergencias (PLEIF), la herramienta clave para coordinar la respuesta ante un fuego. Esto significa que apenas el 18% de los municipios andaluces cuenta con un PLEIF, una herramienta que los expertos en protección civil consideran imprescindible. La provincia de Almería, donde se ubica Los Gallardos, es una de las más expuestas debido a su orografía y a las altas temperaturas estivales.
El PLEIF es un documento que establece los procedimientos de actuación, los recursos disponibles y las rutas de evacuación, entre otros elementos. Su ausencia deja a la población en una situación de mayor vulnerabilidad. La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de la Presidencia, viene recordando la obligatoriedad de contar con este plan, y ofrece asistencia técnica a los ayuntamientos para su elaboración.
La legislación autonómica obliga a los municipios situados en zonas de peligro a contar con este plan, pero la realidad muestra un incumplimiento generalizado. La Junta de Andalucía ha recordado en varias ocasiones la obligatoriedad de estos instrumentos, aunque la ejecución depende de la voluntad y la capacidad de cada consistorio.
Los Gallardos, el trágico ejemplo
El incendio que asoló Los Gallardos ha sido uno de los más graves de los últimos años en Andalucía. Las llamas devoraron 7.000 hectáreas y acabaron con la vida de 13 personas, muchas de ellas sorprendidas en sus viviendas. El municipio carecía de un PLEIF, lo que pudo dificultar las labores de evacuación y coordinación de los servicios de emergencia.
La falta de un plan local de emergencias en Los Gallardos es la gota que colma el vaso de una desprotección que afecta a cientos de miles de andaluces en zonas de riesgo.
Fuentes de protección civil consultadas señalan que un plan local de emergencias permite establecer rutas de escape, puntos de encuentro y sistemas de aviso a la población, además de asegurar una comunicación fluida entre los servicios de extinción y los vecinos. Sin ese instrumento, la respuesta es más lenta y desorganizada. La experiencia de Los Gallardos demuestra, con crudeza, las consecuencias de esa falta de planificación.
La Lectura Andaluza
Andalucía sufre cada verano el embate de los incendios forestales. La comunidad es la región con mayor superficie forestal de España y, a la vez, una de las más castigadas por el fuego. El cambio climático y el abandono del medio rural agravan el riesgo. En este contexto, la Junta de Andalucía mantiene operativo el Plan INFOCA, con un amplio despliegue de medios aéreos y terrestres, pero la primera línea de prevención sigue estando en los municipios. No es la primera vez que una tragedia evidencia estas carencias: en 2017, el incendio de Doñana ya puso de manifiesto la necesidad de mejorar la coordinación.
Para un vecino de Los Gallardos o de cualquier otra localidad en zona de peligro, saber que su ayuntamiento no cuenta con un plan de emergencias es una noticia escalofriante. Ese vacío puede traducirse en minutos perdidos, en confusión durante una evacuación y, en el peor de los casos, en pérdidas humanas. La inversión en planes locales es, por tanto, una cuestión de seguridad y de justicia territorial. La provincia de Almería, con su particular clima semiárido, es especialmente vulnerable, y los expertos recuerdan que la última década ha sido la más cálida registrada.
Tras la tragedia de Los Gallardos, es previsible que la Junta de Andalucía intensifique las inspecciones y refuerce los mecanismos de financiación para que los municipios más expuestos elaboren sus PLEIF. El debate está servido en el Parlamento de Andalucía, donde la oposición ya ha reclamado explicaciones. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha expresado su pesar por las víctimas y ha anunciado que se reforzarán las campañas de concienciación y la exigencia a los ayuntamientos. Los próximos meses serán clave para pasar de la alerta a la acción y evitar que otra localidad se convierta en un nuevo nombre en la lista de la desprotección.

