EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas C2, C7, C8 y C10 de Cercanías Madrid que transitaban por los corredores de Pozuelo-Las Rozas y Vallecas-Vicálvaro en la tarde del lunes 13 de julio.
- ¿Cuándo ocurre? Los incendios se declararon entre las 17:00 y las 17:20 de ayer. La circulación se restableció progresivamente a partir de las 19:00.
- ¿Qué cambia hoy? El servicio funciona con normalidad, aunque pueden persistir algunos ajustes horarios. Los usuarios deben consultar los canales oficiales para posibles demoras residuales.
Dos incendios forestales cercanos a la infraestructura ferroviaria generaron una tarde complicada para miles de viajeros de Cercanías Madrid. La circulación de las líneas C2, C7, C8 y C10 quedó interrumpida entre Pozuelo–Las Rozas y Vallecas–Vicálvaro durante casi dos horas, según los avisos que Adif emitió por sus redes sociales desde las 17:00 horas del lunes.
El despliegue de bomberos y la rapidez en la extinción evitaron que la incidencia se alargara hasta la noche, pero el corredor del Henares y el oeste metropolitano vivieron parones, desvíos y una acumulación de retrasos que pilló a la mayoría en plena vuelta a casa.
Incendios gemelos, corte simultáneo
El primer foco se detectó sobre las 17:00 en el tramo entre Vallecas y Vicálvaro. La proximidad de las llamas obligó a cortar la tensión en la catenaria, según detalló Adif, y dejó sin servicio a las líneas C‑2, C‑7 y C‑8 en ese sector. Los bomberos de la Comunidad de Madrid extinguieron el fuego en menos de media hora , permitiendo que los trenes retomaran la circulación hacia las 18:45.
Casi al mismo tiempo, apenas veinte minutos después, otro incendio entre Pozuelo y Las Rozas forzó un nuevo corte. En ese caso no fue necesario cortar la tensión, pero sí parar los convoyes para que los servicios de emergencia trabajaran sin riesgo. Las líneas C‑7 y C‑10, que comparten trazado en ese tramo, quedaron igualmente paralizadas. El fuego se sofocó en poco más de media hora y la circulación volvió a restablecerse hacia las 17:45, aunque con retrasos acumulados.
Los trenes procedentes de Guadalajara y Alcalá de Henares con destino a Madrid fueron desviados por O’Donnell para sortear el corredor de Vallecas–Vicálvaro, una maniobra que evitó el colapso total pero que añadió incertidumbre en andenes y dentro de los vagones.
Restablecimiento, lanzaderas y el inevitable atasco
A partir de las 18:45, las líneas recuperaron paulatinamente el servicio, aunque con demoras y algunas modificaciones de itinerario. Durante el corte, los trenes que estaban circulando por el túnel de Recoletos y por el de Sol, dos de los puntos más transitados de la red, se detuvieron varios minutos, lo que amplificó las quejas en redes sociales.
Adif y Cercanías Madrid articularon un dispositivo de información a través de sus cuentas de Twitter, pero la coincidencia de dos incendios casi simultáneos y la hora —el lunes entre las cinco y las siete de la tarde— convirtieron la espera en una pequeña pesadilla para quienes dependen de estos servicios para regresar a municipios como Pozuelo, Las Rozas, Alcalá o Torrejón.
En menos de dos horas se resolvieron dos incendios simultáneos, pero la dependencia ferroviaria de condiciones externas sigue siendo un talón de Aquiles para el núcleo de Cercanías Madrid.
Una red vulnerable al calor de julio
La secuencia de dos fuegos tan seguidos no es una anécdota aislada. Los veranos secos y las temperaturas extremas multiplican el riesgo de incendios en los taludes y la vegetación que rodea las vías, especialmente en zonas de interfaz urbano-forestal como las de Pozuelo o Vicálvaro. No es la primera vez que vemos esta imagen, y los bomberos de la Comunidad de Madrid llevan años alertando de la necesidad de mantener despejados los márgenes ferroviarios.
Resulta significativo que, apenas unas horas antes, el servicio ya hubiera sufrido otra incidencia en Atocha por un problema en la vía, según recordó Cercanías Madrid. La acumulación de interrupciones en un mismo día pone de relieve la fragilidad de una red que mueve diariamente a cientos de miles de viajeros.
La respuesta de ayer fue eficaz, no hay que olvidarlo. En dos horas el servicio funcionaba ya con cierta normalidad. Pero mientras la periodicidad de estos sobresaltos no disminuya, al usuario le quedará la sensación de que el verano, en Cercanías, siempre trae algún susto bajo el brazo.

