La vivienda y la despoblación se han convertido en las dos grandes angustias de la sociedad asturiana, según la primera encuesta de la Cátedra de Demografía de la Universidad de Oviedo.
El estudio ASTURDEMO25, elaborado con 800 entrevistas telefónicas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, revela que el 90,4% de los asturianos conoce el reto demográfico y lo ve grave. Se trata del primer trabajo de la Cátedra de Demografía de la Universidad de Oviedo, creada en 2025, que proyecta realizar este estudio anualmente durante los próximos cuatro años. El 45,7% cree, además, que la situación en Asturias es peor que en otros territorios, una percepción especialmente acusada en, el occidente y el oriente, donde la población ha caído más de un 30% desde 2000.
Vivienda y despoblación: las dos caras de una misma crisis
La encuesta sitúa el acceso a la vivienda como la primera preocupación, por delante del desempleo, un resultado llamativo en una comunidad con una tasa de paro tradicionalmente elevada. El problema de vivienda no es nuevo: Asturias arrastra un parque inmobiliario envejecido y una escasa oferta de alquiler asequible, tanto en las ciudades como en los pueblos.
La ciudadanía identifica como causas de la baja natalidad las dificultades para acceder a una vivienda, la precariedad laboral y el coste de criar hijos. Frente a ello, las políticas que reciben más apoyos son la construcción de vivienda, la estabilidad en el empleo juvenil y el mantenimiento de servicios en el medio rural. Un consenso que cruza ideologías y que pocas veces se ve en otras materias.
El declive demográfico asturiano no es nuevo: la región ha perdido casi 200.000 habitantes desde su máximo en la década de 1980, un goteo que se aceleró con la crisis industrial y la emigración de los jóvenes. La encuesta refleja que esa herida sigue abierta en la conciencia colectiva.
El trabajo también detecta una brecha entre el respaldo a las medidas contra la despoblación y el escaso conocimiento ciudadano de las iniciativas impulsadas por el Principado. Un dato que lleva a la Cátedra a recomendar reforzar la comunicación institucional y evaluar el impacto real de esas actuaciones.
La despoblación no es solo una estadística; es la suma de los proyectos de vida que no pueden echar raíces por la falta de vivienda accesible.
La inmigración: entusiasmo y recelo ante un fenómeno clave
El capítulo migratorio dibuja una sociedad dividida. El 53,7% de los encuestados valora positivamente la inmigración y el 45,4% considera adecuado el volumen actual. Sin embargo, persisten sombras: un 65,2% cree que los inmigrantes reciben más ventajas en los programas sociales, un 49,2% los vincula a problemas de integración y un 43,5% los asocia con la inseguridad. Pese a las reticencias, casi la mitad de los asturianos cree que la población extranjera es necesaria para sostener los servicios y la economía, una paradoja que los investigadores instan a tratar con pedagogía.
Óscar Rodríguez Buznego, director de la Cátedra de Demografía, subraya que la encuesta aporta datos representativos para un debate que a menudo se alimenta de percepciones. El informe aspira a orientar las políticas públicas y cubrir un vacío de conocimiento sobre la opinión ciudadana.
El Pulso Territorial
El Gobierno de Asturias, presidido por Adrián Barbón (PSOE) y apoyado en la Junta General del Principado por IU y Podemos, afronta el tramo final de legislatura con la despoblación y la vivienda como dos de los retos que marcarán la carrera hacia las elecciones autonómicas de 2027. Aunque el ejecutivo ha lanzado en los últimos años programas de retorno joven y ayudas al alquiler rural, el estudio constata un desconocimiento generalizado de esas medidas, lo que obliga a replantear la comunicación.
En comparación con otras comunidades como Castilla y León o Extremadura, Asturias comparte el problema de la despoblación pero suma el agravante de un envejecimiento más pronunciado: la tasa de natalidad es de las más bajas del país. El reto, sostienen los expertos, no es solo demográfico: es social y económico. La futura ley estatal de vivienda, que busca incentivar el alquiler asequible, podría ser una palanca para aliviar el problema en Asturias, aunque los expertos piden medidas complementarias de ámbito local. Con las próximas elecciones a la vista, el debate sobre cómo atraer población joven y garantizar el acceso a una vivienda digna se intensificará en los próximos meses, mientras la Universidad de Oviedo prepara ya la segunda edición de la encuesta ASTURDEMO para 2027.
Ficha Autonómica
- El caso: La encuesta ASTURDEMO25 de la Universidad de Oviedo revela que la vivienda y la despoblación son las principales preocupaciones de los asturianos, por encima del desempleo.
- Datos importantes: El 90,4% conoce el reto demográfico y lo ve grave; el 45,7% cree que Asturias está peor que otras regiones; el 53,7% valora positivamente la inmigración. El estudio se basa en 800 entrevistas.
- Resumen: La Cátedra de Demografía recomienda reforzar la comunicación institucional y evaluar el impacto de las políticas existentes, en un contexto de amplio consenso social sobre las soluciones.

