Ayuso denuncia que la nueva financiación autonómica perjudica a Madrid y beneficia a Cataluña: pide rechazarla el 29 de julio

La presidenta regional denuncia que el nuevo reparto da a Cataluña el 22% del sistema y deja a Madrid sin recursos para su crecimiento. El CPFF del 29 de julio se convierte en la cita clave que Ayuso tacha de 'traición'.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cargado este lunes contra el nuevo modelo de financiación autonómica que, según denuncia, perjudica a Madrid y beneficia a Cataluña. En un desayuno informativo de Nueva Economía Forum, Ayuso calificó la propuesta de «traición» y «trampa», e instó a las 14 comunidades del régimen común que se oponen a rechazarla en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del próximo 29 de julio.

La jefa del Ejecutivo regional denunció que el Gobierno ha enviado sus propuestas el viernes por la tarde, a 40 grados, con el propósito de que la votación pase desapercibida «a las puertas de las vacaciones de agosto». «Yo eso le llamo traición y ser trilero», subrayó Ayuso, que recordó el precedente de las elecciones generales celebradas en pleno verano.

El reparto que indigna a Madrid: Cataluña capta el 22% del sistema

El nuevo modelo de financiación, según la presidenta, concede a Cataluña el 22 por ciento de todo el sistema, pese a ser la tercera región más rica de España. «Mientras, Cataluña sí tiene recursos para embajadas, para sueldos y para gastos que en Madrid no tenemos», señaló. La Comunidad de Madrid, la región que más crece en población, asegura que el reparto ignora el coste real de sus servicios públicos.

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Ayuso fue especialmente crítica con lo que considera una operación para «comprar voluntades» al presidente catalán, «que ya habla sin tapujos de nación». La dirigente madrileña acusó al Gobierno de repetir la estrategia de Zapatero, pergeñando un sistema que, según ella, deja infrafinanciadas a regiones como Valencia, Murcia y Canarias.

El discurso de la presidenta no se limitó al agravio comparativo con Cataluña. Apuntó directamente a la intención de presionar a Madrid para que abandone su política fiscal. «Van a intentar perseguirnos para que no bajemos impuestos, van a intentar imponer de manera sectaria atentando contra el supuesto dumping fiscal», advirtió. La libertad económica y empresarial, remarcó, es la clave de Madrid.

El CPFF del 29 de julio: un ‘bochorno’ en pleno agosto

La cita del Consejo de Política Fiscal y Financiera se ha convertido en un punto de inflexión. Ayuso animó a que las 14 comunidades que rechazan el modelo «muestren con rotundidad su rechazo» ese día. La fecha, elegida por el Ejecutivo en en un viernes de temperaturas extremas, ha sido interpretada por la Comunidad como un intento de minimizar el debate público. «Algo tan importante para todos se vota a las puertas de las vacaciones», denunció.

El nuevo modelo de financiación no es solo un reparto contable: es una decisión que condiciona la sanidad, la educación y los impuestos de once millones de madrileños.

Desde la Puerta del Sol subrayan que la ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado para 2026 añade incertidumbre a un calendario que consideran lesivo. La falta de un calendario claro para la negociación presupuestaria, unida a la premura del CPFF, alimenta la desconfianza de la administración autonómica. Mientras, la oposición en la Asamblea de Madrid todavía no ha fijado una postura conjunta.

Un pulso Madrid-Cataluña con décadas de historia

El conflicto en torno a la financiación autonómica no es nuevo. Madrid ha sido contribuyente neto al sistema desde su creación, pero la presidenta advierte de que el nuevo modelo agrava el desequilibrio de forma inédita. Ya en 2017, el entonces Govern catalán amenazó con un cupo propio al estilo vasco, una demanda que el actual modelo parece satisfacer en parte, según el análisis del Ejecutivo madrileño.

Barcelona, con un PIB per cápita similar al de Madrid, ha recibido históricamente un trato preferente en las negociaciones, algo que Ayuso vincula con la necesidad del Gobierno de asegurar apoyos parlamentarios. No obstante, otras regiones como Valencia o Murcia, que también se sienten agraviadas, acusan a Madrid de protagonizar un debate que minimiza sus propias urgencias. La cuestión de fondo, según los expertos consultados por esta redacción, es si el sistema puede corregir las desigualdades territoriales sin penalizar la eficiencia fiscal de la capital.

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El próximo 29 de julio, en pleno sopor estival, se sabrá si el CPFF actúa como caja de resonancia del malestar autonómico o como un mero trámite. La pelota está en el tejado de las comunidades gobernadas por el Partido Popular, que deberán decidir entre el bloqueo institucional y la negociación. De momento, Ayuso ha puesto el grito en el cielo. Y ha conseguido que el debate sobre quién paga los servicios públicos llegue con fuerza al verano madrileño.