El Metro de Madrid estrena su primer tren sin conductor. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado esta mañana el convoy OA 10.007 en las cocheras de Cuatro Vientos, el primero de los 48 que renovarán por completo la Línea 6 a partir de 2027. Las pruebas nocturnas arrancan esta misma semana en las líneas 10, 11 y 12, con un maquinista al mando y sin pasajeros, mientras la Circular se prepara para su mayor transformación en décadas.
Se trata de la primera compra de trenes desde 2008 y la mayor renovación de la flota en la historia del suburbano, según ha subrayado Ayuso, en un acto en el que la Comunidad de Madrid ha detallado los planes de modernización. La inversión total asciende a 531,2 millones de euros y permitirá aumentar hasta un 70% la capacidad de transporte en la línea más utilizada de la red, con cerca de 430.000 viajeros diarios. “Es un paso de gigante para que Madrid cuente con uno de los metros más avanzados del mundo”, ha afirmado la presidenta.
El nuevo tren no tiene cabina de conductor. En su lugar, un cristal panorámico permite a los viajeros ver las vías y las estaciones desde la cabecera. Eso sí, dos pupitres retráctiles permitirán la conducción manual cuando sea necesario, por ejemplo para traslados o rescates. María Lorenzo, responsable de Ingeniería de Material Móvil de Metro, explica que los ensayos iniciales serán manuales porque el resto de líneas carecen aún del sistema de señalización necesario.
Un tren sin conductor que la Línea 6 verá en 2027
Las pruebas nocturnas, se harán en horario de cierre del servicio. Durante este verano, el convoy rodará por las líneas 10, 11 y 12 con el objetivo de evaluar su comportamiento y su integración en la red. La automatización completa no llegará hasta que terminen las obras de la Línea 6, actualmente en fase de instalación del sistema CBTC (Control de Trenes Basado en Comunicaciones) y de las puertas de andén en sus 28 estaciones.
El Metro de Madrid ha encargado a CAF 48 unidades del modelo OA 10.007, que sustituirán a los antiguos trenes de la serie 8.000. Cada convoy mide 109 metros y está formado por seis coches intercomunicados, diez centímetros más anchos que los actuales. Con una capacidad de 1.385 pasajeros (165 sentados), la nueva flota podrá circular a una velocidad punta de 110 kilómetros por hora, un 33% más que ahora, y reducir a dos minutos la frecuencia entre trenes.
Lo que cambia en tu viaje: más plazas, más velocidad y pantallas
Según los datos facilitados por la Comunidad, estos trenes consumirán un 20% menos de electricidad. En el interior, pantallas en los dinteles de las puertas informarán sobre el servicio y, en caso necesario, emitirán mensajes de emergencia. Además, contarán con espacios específicos para sillas de ruedas, bicicletas y cochecitos infantiles, bucle inductivo para usuarios de audífonos y los nuevos colores corporativos (fondo blanco con puertas azules) buscan mejorar la accesibilidad y la visibilidad.
Madrid invierte 531 millones para que el Metro sea más rápido y eficiente, sin perder un solo puesto de trabajo.
Los convoyes incorporan aire acondicionado, videovigilancia y puntos de carga USB. La gran novedad es la eliminación del conductor: los trenes se pilotarán solos gracias al sistema CBTC, que monitoriza en tiempo real la posición y velocidad mediante comunicaciones bidireccionales, lo que permite ajustar la marcha sin intervención humana y reaccionar ante incidencias de forma automática.
Las obras de la Línea 6 incluyen la instalación de puertas de andén en los 70 andenes, que abrirán solo cuando el tren esté parado, aumentando la seguridad. Para operar este nuevo sistema, Metro ha comenzado a formar a 117 trabajadores que pasarán a labores de supervisión, gestión y atención al viajero. “Vamos a poder distribuir maquinistas por el resto de la red, reforzando el servicio sin destruir empleo”, ha insistido Ayuso.
La automatización frente al espejo de otras ciudades
La automatización de líneas de metro no es nueva en Europa. Barcelona ya opera su Línea 9 de forma automática desde 2009 y París cuenta con varias líneas sin conductor. Madrid, que hasta ahora no había dado el paso, concentra su apuesta en la Circular, la más rentable desde el punto de vista operativo por su alta demanda. Aunque el desembolso es considerable, el Ejecutivo regional confía en que la mejora de frecuencias y la reducción de costes energéticos compensen la inversión a medio plazo.
No todo es tecnología: la convivencia con el resto de líneas manuales será el verdadero banco de pruebas. La integración del CBTC en una red que combina trenes automáticos y convencionales requerirá ajustes en la señalización y la formación continua. Lo que está claro es que, si las pruebas de este verano cumplen lo esperado, los viajeros de la Línea 6 vivirán a diario el mayor salto tecnológico del Metro en décadas. Dejémoslo en un “hasta 2027 no lo veremos”.

