Colapso en el aeropuerto de Tenerife Sur por las tasas de Aena a los autobuses

Las nuevas tarifas de estacionamiento para el transporte discrecional, en vigor desde el 1 de julio, generan retenciones de hasta media hora en la terminal sur. El sector exige la eliminación de las barreras y la habilitación de zonas de espera gratuitas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Las nuevas tasas de aparcamiento para guaguas turísticas en el aeropuerto de Tenerife Sur han provocado retenciones y largas colas desde el inicio del sistema el 1 de julio.
  • ¿Quién está detrás? Aena aplica desde enero una política que equipara al transporte discrecional con los usuarios particulares, pero los transportistas denuncian falta de plazas y mala planificación.
  • ¿Qué impacto tiene? Canarias, archipiélago dependiente del turismo, ve amenazada la imagen de su principal puerta de entrada por unos cobros que tensionan la operativa diaria de los turoperadores.

El aeropuerto de Tenerife Sur vivió este fin de semana su primera gran crisis de tráfico desde que Aena empezó a cobrar a las guaguas turísticas por acceder a la terminal. Las retenciones alcanzaron los 30 minutos y encendieron las protestas de un sector que ya había advertido de las consecuencias de la medida.

Desde el pasado 1 de julio, los vehículos de transporte discrecional que recogen a los viajeros en el aeródromo tinerfeño deben abonar tarifas similares a las del aparcamiento de uso común. Hasta esa fecha operaban en una zona de estacionamiento gratuito, pero la nueva política comercial de Aena —incorporada en enero de 2026— les obliga a utilizar una «bolsa de espera» externa y a pagar si superan la primera hora de estancia. El sistema, pensado para ordenar el tráfico, ha desbordado la capacidad de una terminal que en horas punta recibe hasta 90 guaguas.

La Federación de Empresarios del Transporte (FET) ha sido la primera en cuantificar el desajuste. Según su secretario general, José Ángel Hernández, el recinto de pago apenas dispone de una treintena de plazas, mientras que en los momentos de máxima afluencia se necesitan entre 85 y 90 vehículos. Esa desproporción genera esperas que se disparan con cualquier contratiempo: un vuelo que llega con retraso, una maleta extraviada o los pasajeros procedentes de fuera del espacio Schengen, especialmente británicos, que añaden control de pasaportes.

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No puede ser que una incidencia del aeropuerto acabe convirtiéndose en una guagua pagando parking, resume la patronal del transporte.

Una tasa que tensa al transporte turístico

Aena reconoce que el sábado se produjo un episodio de atasco, pero lo atribuye a un problema puntual de acceso de un solo vehículo que no utilizó correctamente la tarjeta de proximidad y quedó bloqueado en la salida. El gestor aeroportuario asegura que la incidencia se resolvió en nueve minutos y que los transportistas disponen de una hora de cortesía para recoger viajeros sin coste. Además, la bolsa de espera —situada en las inmediaciones— “ya cuenta con espacio suficiente”, según la empresa.

La lectura de la FET es muy distinta. La federación insiste en que la única solución viable pasa por eliminar las barreras de acceso al aparcamiento y por habilitar plataformas de espera gratuitas en todos los aeropuertos del archipiélago. La preocupación no es solo para Tenerife Sur: en Lanzarote, donde la medida entró en vigor a la vez, los transportistas ya describen la situación como un “cuello de botella brutal”. Fuerteventura, que aún no aplica el cobro, tampoco contaría con espacios alternativos, advierte la FET.

El descontento ha saltado del muelle de carga a las instituciones. La Cámara de Comercio de Tenerife y la CEOE Tenerife respaldan las demandas de los empresarios del sur de la isla y califican la gestión de Aena de “ensayo y error”, sin una planificación estratégica que garantice la fluidez del destino turístico más visitado de Canarias.

El Pulso Territorial

La controversia pone en primer plano una tensión recurrente en el archipiélago: la dependencia de un gestor aeroportuario estatal cuyas decisiones tienen un impacto directo sobre la economía insular. Tenerife Sur es la principal puerta de entrada de turistas internacionales de la isla, y el transporte discrecional es la columna vertebral de la recogida de grupos. Con más de cinco millones de pasajeros al año, cualquier fricción en la operativa se traduce en kilómetros de atasco en la autopista del sur y en una percepción negativa del destino.

El Cabildo de Tenerife, presidido por Rosa Dávila (Coalición Canaria), ha exigido la reversión inmediata de la medida, en línea con la posición de los transportistas. La administración insular, con competencias en carreteras y movilidad, ve cómo un problema generado dentro del recinto aeroportuario se desborda hacia la vía pública sin que disponga de herramientas para intervenir. Mientras, la FET baraja movilizaciones si no se abren mesas de negociación antes de que termine julio. Lo que empezó como un simple cambio tarifario amenaza con convertirse en un conflicto de largo recorrido, justo a las puertas de la temporada alta estival.

Ficha Autonómica

  • El caso: El nuevo sistema de acceso y estacionamiento para guaguas turísticas en el aeropuerto de Tenerife Sur ahoga la operativa de los turoperadores.
  • Datos importantes: 30 plazas de pago para una demanda de hasta 90 vehículos en horas punta; colas de hasta 30 minutos; rechazo del Cabildo, la FET, la Cámara de Comercio y la CEOE.
  • Resumen: Aena defiende que la incidencia fue puntual y que la bolsa de espera es suficiente, pero el sector insiste en eliminar barreras y crear zonas gratuitas. Sin acuerdo, la tensión podría agravarse durante el verano.