Estrategia legislativa Sumar: «dar caña» para el sprint final con vivienda, registro horario y prestación por crianza

La reunión celebrada este martes en el Congreso, con Urtasun y Bustinduy al frente, selló el acuerdo entre todas las confluentes para dar el último empujón legislativo a las banderas de la coalición. El encuentro, que evidencia la búsqueda de cohesión interna tras meses de tensio

Sumar activa el sprint final legislativo con la vivienda y el registro horario como banderas. Este martes, la plana mayor del espacio político —con los ministros Ernest Urtasun, Pablo Bustinduy y Mónica García al frente— se ha reunido en el Congreso para coordinar la estrategia parlamentaria bajo el lema «dar caña», en un acto que ha combinado autocrítica, cohesión y proyección electoral.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Sumar ha celebrado un acto en el Congreso para coordinar su sprint legislativo final.
  • ¿Quién interviene? Los ministros Urtasun, Bustinduy y García, la portavoz Verónica Barbero, y líderes de IU, Más Madrid, Compromís, Chunta y otros confluentes.
  • ¿Qué importa? La reunión selló un pacto interno para impulsar la vivienda, el registro horario, la financiación de la dependencia y otras reformas, con la vista puesta en las elecciones de 2027.

El plan de «dar caña»: las banderas legislativas de Sumar

El encuentro, celebrado apenas unas horas antes de que el Congreso apruebe varias medidas clave para el socio minoritario del Gobierno, ha servido para hacer balance de la legislatura y marcar las prioridades del tramo final. Pablo Bustinduy, titular de Derechos Sociales, ha reivindicado la honorabilidad del espacio: “Con la cabeza bien alta nos podemos decir: somos limpios, somos honrados, somos honestos y somos eficaces también”, y ha vinculado la hoja de servicios del Ejecutivo con la necesidad de “dar caña” para sacar adelante las reformas pendientes. El ministro ha recordado la paradoja del PP, que exige asumir el 50% del gasto en dependencia pero el pasado martes votó en contra de los 6.200 millones de euros extra para esta partida.

Ernest Urtasun, quien ha ejercido de maestro de ceremonias ante la ausencia de la vicepresidenta Yolanda Díaz, ha fijado cuatro “retos fundamentales” para los próximos meses: la vivienda —con el decreto pactado con el PSOE aún pendiente y una dotación en los Presupuestos que está por negociar—, la ampliación de derechos sociales y laborales (subrayando el registro horario, “nunca más horas extra sin pagar”), la derogación de la ley mordaza y el impulso de las políticas climáticas. El mensaje es claro: acelerar las banderas de Sumar para que calen en el electorado antes de la cita con las urnas.

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Unidad y autocrítica aparcada: los mensajes de las confluentes

En el acto, que ha contado con una primera parte pública y un debate posterior a puerta cerrada, las distintas fuerzas han aparcado las tensiones internas para mostrar un frente común. Mónica García, ministra de Sanidad y candidata de Más Madrid a la Comunidad, ha acuñado el término “izquierda umami” , la que da sabor a las políticas progresistas. Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, ha cambiado el mítico “programa, programa, programa” de Julio Anguita por un “vivienda, vivienda, vivienda” y ha advertido de que la resistencia municipal será decisiva en 2027. La portavoz parlamentaria y nueva coordinadora de Movimiento Sumar, Verónica Barbero, ha reclamado al PSOE que no “remolonee” con la nacionalidad para los saharauis.

Desde Compromís, Alberto Ibáñez ha elevado el tono: “Les pido [a los ministros] que, si el PSOE borbonea, que no se olviden de que lo hicieron una vez y lo harán tantas como haga falta: se plantarán”. La advertencia alude al decreto de prórroga de alquileres, que aún no ha llegado al Consejo de Ministros pese a estar comprometido para antes de agosto. También intervinieron representantes de Més per Mallorca, Chunta Aragonesista y el Partido Verde, muestrario de la pluralidad del espacio. En el debate posterior, varias voces de IU urgieron a acelerar el proceso “Un paso al frente” junto a Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar para consensuar la marca electoral de las generales. La ausencia de discrepancias, inusual en los últimos meses, marca un punto de inflexión en la cohesión del grupo.

La estrategia de Sumar no solo pasa por convencer al PSOE de que acelere las reformas: necesita que sus propias confluentes mantengan la unidad y el pulso político hasta las urnas.

La Dinámica de Coalición

El acto de este martes se produce apenas dos días después de la Asamblea de Movimiento Sumar, que escenificó el relevo en la coordinación con la salida de Lara Hernández y la elección de Barbero como nueva referencia orgánica. La ausencia de Yolanda Díaz —quien en los últimos meses ha delegado protagonismo— y el liderazgo repartido entre Urtasun, Bustinduy y García dibujan una bicefalia coral que, de momento, sortea la fractura. Las confluentes de IU, Más Madrid y Compromís compiten por imprimir carácter propio, pero aceptan la coordinación centralizada en el grupo parlamentario. La clave es que todos necesitan exhibir resultados legislativos concretos antes de las elecciones, y eso atenúa las divergencias.

En la dimensión gubernamental, los choques con el PSOE no desaparecen. La financiación de la dependencia —con los 6.200 millones adicionales que este martes se aprueban— ha sido un campo de batalla en el que Sumar forzó al socio mayoritario a aceptar una cuantía que el PP rechazó en comisión. La ley mordaza sigue atascada, y el retraso en el decreto antidesahucios, como denunció Ibáñez, amenaza con convertirse en un nuevo frente. La petición de Barbero sobre la nacionalidad saharaui revela que Sumar está dispuesto a tensar la cuerda cuando el PSOE frena sus promesas. La hoja de ruta pasa por aprobar cuanto antes las medidas ya tramitadas y asegurar su dotación en unos Presupuestos Generales del Estado que aún no tienen fecha.

La proyección es inmediata. El decreto de vivienda tiene que aprobarse este mismo mes, la tramitación del registro horario y la despenalización de las injurias a la Corona avanzan en el Congreso, y todas las miradas se posan en los próximos presupuestos. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, cada votación será una escenificación de la fortaleza parlamentaria de Sumar. El reto no es solo legislativo: es construir un relato de eficacia que contrarreste las críticas internas y dé esperanza a las bases.

Ficha del Caso

  • El caso: Sumar ha celebrado un acto de cohesión en el Congreso para fijar las prioridades legislativas del final de la legislatura, con la vivienda, el registro horario y los derechos sociales como ejes, y la voluntad de acelerar las reformas pendientes frente al PSOE.
  • Datos importantes: El Congreso aprueba este martes los 6.200 millones extra para dependencia; Sumar cuenta con 26 escaños en el Grupo Plurinacional; los confluentes de IU, Más Madrid, Compromís, Chunta y otros participaron en el encuentro.
  • Resumen: La reunión marca un intento de unidad frente al PSOE y una hoja de ruta que exige acelerar las banderas legislativas de Sumar para llegar con credibilidad a las elecciones de 2027.