Los Mossos d’Esquadra han desplegado este martes, 14 de julio de 2026, un dispositivo de entradas y registros en domicilios de Barcelona, Badalona y otras localidades del área metropolitana. La operación está vinculada a la investigación por el tiroteo ocurrido en el barrio de La Mina el pasado 12 de mayo, en el que no se registraron heridos pero sí se localizaron vainas de bala en el lugar, según ha confirmado la policía catalana a través de sus canales oficiales.
En el transcurso del dispositivo, la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de los Mossos ha detenido a dos hombres y una mujer, todos ellos investigados como presuntos implicados en los hechos. Además de los arrestos, los agentes se han incautado de seis armas de fuego: tres pistolas, un revólver, un subfusil y una escopeta, así como de más de 40.000 euros en efectivo, tal y como ha detallado el cuerpo policial en un mensaje difundido en la red social X.
Tres detenidos y seis armas intervenidas en el dispositivo
Las entradas y registros practicados esta mañana responden a varios meses de pesquisas de la DIC. Fuentes próximas a la investigación han precisado que el operativo sigue abierto, con el objetivo de determinar el grado de participación de cada uno de los detenidos en el tiroteo del mes de mayo. La intervención de un subfusil y una escopeta, junto con el dinero en metálico, refuerza la hipótesis de que los implicados podrían estar vinculados a una estructura organizada, aunque los Mossos no han confirmado este extremo.
Los tres arrestados pasarán a disposición judicial en las próximas horas, una vez se completen las diligencias policiales. Mientras tanto, la investigación sigue su curso para esclarecer el origen del arsenal y la posible conexión de los detenidos con otros episodios violentos registrados en la zona.
La policía catalana mantiene abierta la investigación para determinar la participación concreta de los tres detenidos, que permanecen bajo custodia a la espera de pasar a disposición judicial.
El tiroteo del 12 de mayo: sin heridos pero con casquillos en el suelo
El suceso que originó las pesquisas tuvo lugar sobre las 18.15 horas del 12 de mayo de 2026 en el barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs. Varios testigos alertaron de detonaciones que atribuyeron a disparos de arma de fuego. Cuando las patrullas de los Mossos se personaron en el punto, no localizaron a ningún sospechoso ni tampoco personas heridas, pero sí hallaron vainas de bala esparcidas por el suelo, según consta en el atestado policial.
Aquella primera fase de la investigación se centró en el análisis de los casquillos y en la toma de declaraciones a vecinos, pero no fue hasta las últimas semanas cuando las pesquisas permitieron identificar a los presuntos responsables y solicitar las autorizaciones judiciales para los registros practicados este martes.
Investigación abierta sobre la trama detrás del arsenal
La Divisió d’Investigació Criminal no da por cerrado el caso. Las diligencias continúan para aclarar si el tiroteo de mayo fue un hecho aislado o se enmarca en un conflicto de mayor calado, así como para establecer la procedencia de las seis armas incautadas. De momento, los tres detenidos tienen la condición de investigados y se enfrentan a presuntos delitos de tenencia ilícita de armas y, en función de lo que determine la autoridad judicial, a otros ilícitos relacionados con el suceso de La Mina.
El despliegue de esta mañana, que ha contado con un importante número de efectivos de la DIC y de las unidades territoriales, es el primer gran operativo derivado del tiroteo que conmocionó al barrio barcelonés hace dos meses.

