Yolanda Díaz marca la línea roja al PSOE: ‘No me gusta nada lo que veo’

La vicepresidenta segunda muestra su malestar en el Congreso y Sumar advierte al PSOE de que la financiación ilegal sería una «línea roja» para el Gobierno de coalición. Ferraz insiste en que la investigación judicial no empaña la acción del Ejecutivo y que la coalición es «sólid

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La vicepresidenta Yolanda Díaz ha mostrado su malestar en el Congreso y Sumar ha advertido, tras el registro de la UCO en Ferraz, que la financiación ilegal sería una «línea roja» para el Gobierno de coalición.
  • ¿Quién está detrás? Yolanda Díaz (líder de Sumar) y el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, han lanzado el mensaje en la misma sesión de control en la que el PP cargó contra Zapatero.
  • ¿Qué impacto tiene? El aviso público del socio minoritario tensa la coalición, pero Ferraz insiste en que la investigación judicial no rompe el acuerdo y el Ejecutivo mantiene su agenda.

Yolanda Díaz ha reconocido este miércoles en el Congreso que «no le gusta nada» lo que está viendo en la política española, en una jornada marcada por el registro de la Unidad Central Operativa (UCO) en la sede federal del PSOE y la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra.

Durante la sesión de control, la vicepresidenta segunda ha respondido al portavoz del PP, Miguel Tellado, quien le interpeló sobre cuál era su «límite» para abandonar el Gobierno. Díaz esquivó la pregunta: «Mi límite es contra ustedes», espetó, en referencia al voto en contra del PP a la reforma laboral y a la revalorización de las pensiones. Los tildó de «desalmados» por rechazar una proposición de ley de Sumar para crear una agencia de prevención de la corrupción.

Tellado, por su parte, recurrió a la sorna. «Si escuchan una sirena en el Congreso no es la UCO ni la Policía, son los bomberos», bromeó sobre un simulacro de desalojo. Luego acusó al PSOE de convertir la política en una «barbacoa» llena de «chorizos» y comparó a Zapatero con el personaje de Piratas del Caribe, Jack Sparrow. La bancada socialista encajó el golpe con silencio.

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Mientras tanto, Sumar endurecía el tono fuera del hemiciclo. El portavoz de la formación, Ernest Urtasun, declaró —según Europa Press— que la financiación ilegal sería una «línea roja» para el Gobierno de coalición y vinculó el clima político a una «instrucción del PP y Vox desde Estados Unidos». El mensaje, sin citar al PSOE directamente, supone el aviso público más severo desde que arrancó la legislatura.

En Ferraz, fuentes socialistas consultadas por Moncloa.com restan dramatismo. «El partido colabora con la justicia sin reservas y no hay imputación formal contra el PSOE como formación», insisten. Recuerdan, además, que la causa de Plus Ultra está judicializada desde hace meses y que el Ejecutivo mantiene intacta su hoja de ruta progresista: la subida del salario mínimo, la reforma fiscal y los Presupuestos Generales del Estado.

La coalición se resiente cuando la oposición agita el ventilador judicial, pero el núcleo programático que comparten PSOE y Sumar pesa más que las tiranteces de un día de control.

El PP extiende la sombra sobre Zapatero

El pleno de este miércoles convirtió a José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de todas las miradas. Su imputación por el rescate a Plus Ultra en 2020 dio pie a que el PP hilvanara un relato de «saqueo» y «puertas giratorias». Tellado acusó a Díaz de ser «cómplice» por haber formado parte del Consejo de Ministros que aprobó la ayuda. La vicepresidenta no entró al fondo del asunto, pero sí criticó que haya expresidentes, «se llamen como se llamen», que hagan negocios.

La estrategia popular —tender un cordón sanitario alrededor del caso Zapatero— busca erosionar la imagen de limpieza que el PSOE exhibe en su discurso de regeneración democrática. Sin embargo, el partido de Sánchez confía en que la investigación avance sin salpicar a las estructuras orgánicas: «Cada cual responde de sus actos; el PSOE no se siente concernido por decisiones individuales», apuntan desde la ejecutiva federal.

El Eje del Poder Socialista

El tirón de orejas de Sumar introduce una fricción inédita en el seno de la mayoría de investidura. Hasta ahora, la coalición había capeado las turbulencias judiciales sin fisuras visibles: cuando la UCO registró sedes autonómicas del PSOE en 2024, Yolanda Díaz se limitó a pedir «transparencia». Que hoy hable de «línea roja» evidencia que el socio minoritario quiere dejar claro su listón ante su propio electorado, que castigó a Sumar en las últimas municipales por su asociación con el PSOE.

En clave territorial, los barones socialistas observan la escena con preocupación contenida. García-Page —el presidente crítico por antonomasia— ya ha dejado caer en privado que la imputación de Zapatero «envenena el clima» y podría reabrir el debate sobre la idoneidad de algunos carteles para las autonómicas de 2027. Asturias y Navarra, en cambio, se alinean con la tesis de Ferraz: separar la responsabilidad individual de la acción de gobierno. El PSC de Illa, que acaba de estrenar su mayoría en Cataluña, prefiere no hacer ruido y centrarse en los Presupuestos catalanes.

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El riesgo inmediato es que el eco mediático del registro en Ferraz obligue al Gobierno a dedicar semanas a defenderse en lugar de a legislar. La ventana crítica se abre la próxima semana, cuando el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar el Real Decreto de subida del SMI y, previsiblemente, el techo de gasto para los Presupuestos de 2027. Si Sumar mantiene el pulso, la negociación de las cuentas públicas podría complicarse.

«Este partido ha superado tormentas peores», repiten en Ferraz como un mantra. La comparativa con la crisis de 2016 —cuando la negativa del PSOE a abstenerse bloqueó el Gobierno de Rajoy— es recurrente: entonces la formación salió fortalecida tras un congreso extraordinario. Ahora el contexto es distinto —gobierna la izquierda— y la dirección confía en que la imparable agenda legislativa haga olvidar los tambores de la oposición.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La solidez del Gobierno de coalición no se tambalea por una jornada de tensión. La agenda social avanza.
  • Protagonista: Yolanda Díaz (vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar).
  • Próximo hito: Consejo de Ministros del próximo martes, donde se espera la aprobación del Real Decreto que eleva el SMI a 1.184 euros, una medida emblemática del Gobierno de coalición.