La estrategia del PP ante la crisis del PSOE: Feijóo se pone de perfil para erosionar a PNV y Junts

Feijóo evita la moción de censura y la cuestión de confianza para no desviar el foco de los escándalos judiciales del Gobierno. La dirección nacional ve una oportunidad de desgaste electoral en el País Vasco y Cataluña, feudos de los socios del sanchismo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La dirección nacional del PP ha diseñado una estrategia de perfil bajo ante la crisis judicial del PSOE, renunciando a movimientos parlamentarios que puedan desviar la atención.
  • ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo y su equipo en Génova 13, con el respaldo de los barones autonómicos.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP busca que el desgaste del sanchismo contagie a sus socios —PNV y Junts— para recuperar escaños en Cataluña y el País Vasco y allanar el camino hacia una mayoría de centro-derecha.

Génova ha decidido mantener un perfil bajo mientras el PSOE se consume en sus propias contradicciones judiciales. La dirección nacional del Partido Popular, liderada por Alberto Núñez Feijóo, ha trazado una estrategia de desgaste indirecto que evita cualquier gesto que pueda desviar la atención mediática de los escándalos que asedian al Gobierno. Ni moción de censura, ni cuestión de confianza, ni peticiones de comparecencia en el Congreso. La consigna es dejar que los socialistas se cuezan en su propio caldo judicial y que, de paso, arrastren con ellos a sus socios parlamentarios.

¿Por qué el PP renuncia a la presión parlamentaria frontal?

Fuentes de la dirección de Génova consultadas por Moncloa.com lo explican con una metáfora clara: «Políticamente, esto ya está visto para sentencia. Ya no pueden ganar este partido. O cae Sánchez o caen todos: él y sus socios». La estrategia se inspira, según estas fuentes, en la escuela tancredista de Mariano Rajoy: esperar sin prisas, «porque cada día que pase, será peor para el Gobierno». La dirección popular prefiere observar cómo se descompone el sanchismo en el fuego lento de las investigaciones de la UCO.

El equipo de Feijóo interpreta que cualquier acción en el Congreso —como una moción de censura— serviría para distraer a la opinión pública de los frentes judiciales que cercan al PSOE: los casos de Begoña Gómez, David Sánchez, el escándalo de la SEPI o la última operación de la UCO en Ferraz. La idea fuerza es que la marca PSOE ya genera rechazo entre los electores, y que ese deterioro acabará contagiando a Junts y al PNV, principales apoyos externos del Ejecutivo.

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Se trata de una apuesta táctica que no está exenta de riesgos. Vox presiona para precipitar la caída del Ejecutivo —incluso si eso implica forzar a Feijóo a un adelanto electoral en el que los de Abascal podrían captar el voto del enfado—, pero en el PP consideran que el tiempo juega a su favor. «Tenemos tiempo hasta las municipales. No vamos a perder ni un alcalde», recalcan desde la cúpula popular. El objetivo último es recuperar terreno en dos territorios estratégicos donde la derecha necesita recortar distancias: Cataluña y el País Vasco.

El verdadero botín electoral: Cataluña y el País Vasco

El recuento de escaños de las últimas generales justifica este enfoque. En Euskadi, el bloque de Sánchez sacó catorce diputados a la derecha; en las cuatro provincias catalanas, la diferencia ascendió a treinta y dos. Sin acortar esa brecha, cualquier mayoría absoluta de centro-derecha se antoja inviable. Por eso Génova ha puesto el foco en el desgaste de PNV y Junts, socios que, a su juicio, pagan en sus feudos el coste de su alianza con el sanchismo.

«El PNV tiene un problema con EH Bildu y Junts, con Aliança Catalana. Hasta Rufián está incómodo. Que sigan», aguijonean en la dirección nacional. La tesis de Feijóo es que la corrupción del Gobierno central terminará pasando factura electoral a esos partidos, que se verán forzados a desmarcarse para no compartir su suerte. En Génova confían en que el desgaste acumulado permitirá al PP recuperar al menos cuatro escaños en cada comunidad, lo que situaría al bloque de la derecha en disposición de gobernar en solitario en las siguientes generales.

Génova 13

El PP no necesita acelerar el reloj: cada nuevo escándalo judicial del sanchismo es un escaño más que se aleja de Junts y del PNV en sus propias circunscripciones.

El Eje del Poder Popular

La decisión de Feijóo de mantener un perfil bajo revela una unanimidad poco habitual en la cúpula popular. Los barones autonómicos —Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno, Alfonso Rueda, Carlos Mazón— comparten el diagnóstico: mientras el PSOE se desangra, es mejor no estorbar. La convulsión judicial no afecta a las comunidades gobernadas por el PP, donde los ejecutivos populares pueden centrarse en la gestión y en exhibir estabilidad institucional. Desde la Comunidad de Madrid o Andalucía, la estrategia nacional se ve como una oportunidad de consolidar el relato de que el PP es la única alternativa de Gobierno sólida y alejada de los escándalos.

En el plano interno, la única inquietud es la de Vox, que reclama una oposición más agresiva. Pero Génova confía en que la paciencia acabe premiando a quien no se precipita. El precedente histórico de la moción de censura de 2018 —que Vox apoyó con entusiasmo y que terminó por reforzar a Sánchez— sirve de aviso. Aquella operación, precipitada y sin apoyos, demostró que un paso en falso puede reactivar al adversario. Hoy Feijóo prefiere que el adversario se consuma solo.

Con la mirada puesta en las próximas citas con las urnas —Euskadi celebró sus autonómicas en 2024 y Cataluña en 2024 también; las municipales y autonómicas generales están previstas para 2027—, el líder popular administra los tiempos con cautela. La clave es que, cuando llegue el momento, la erosión de los socios sea suficiente para que el PP pueda disputar la centralidad en aquellos territorios. No se trata de derribar al Gobierno, sino de heredar su ruina.

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🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Dejar que la corrupción del sanchismo desgaste también a sus socios nacionalistas mientras el PP se presenta como alternativa de regeneración.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: Seguimiento de los casos judiciales abiertos contra el PSOE y la actitud de PNV y Junts ante la presión en sus territorios; las elecciones municipales de 2027 como horizonte inmediato.