Albares señala al PP por boicotear el acuerdo de Gibraltar: solo Moreno lo respalda

El ministro de Exteriores acusa a Génova de «hacer lo indecible» por dinamitar el pacto sobre el Peñón y señala al presidente andaluz como único apoyo dentro del PP. El partido de Feijóo, con mayoría absoluta en el Senado, replica que defender la soberanía no es boicotear y anunc

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El ministro Albares ha acusado al PP de Alberto Núñez Feijóo de intentar boicotear el acuerdo de Gibraltar y ha afirmado que solo el presidente andaluz, Juanma Moreno, lo respalda, tanto en público como en privado.
  • ¿Quién está detrás? José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha lanzado la acusación durante una entrevista en Canal Sur Radio, defendiendo el pacto como una «oportunidad histórica» para los 15.000 trabajadores transfronterizos del Campo de Gibraltar.
  • ¿Qué impacto tiene? La ofensiva del Gobierno pone el foco en el Senado, donde el PP cuenta con una mayoría absoluta de 120 senadores y la capacidad de vetar cualquier legislación vinculada al Peñón, al tiempo que intenta abrir una brecha territorial señalando a Juanma Moreno como el único apoyo popular.

José Manuel Albares ha señalado este jueves al Partido Popular como el principal obstáculo al acuerdo de Gibraltar alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido. Durante una entrevista en Canal Sur Radio, el ministro de Asuntos Exteriores ha asegurado que Génova ha «hecho lo indecible por boicotear» un pacto que, según él, «beneficia a los andaluces del Campo de Gibraltar» y mantiene intacta la reclamación de soberanía sobre el Peñón, que queda «protegida para siempre».

La declaración supone un ataque directo a la dirección nacional del PP, que desde el primer momento ha mostrado cautela —y en ocasiones abierta oposición— hacia un entendimiento que considera lesivo para los intereses españoles. Sin embargo, Albares ha introducido un matiz relevante: ha eximido de esa crítica al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, a quien ha descrito como un interlocutor que, «tanto en público como en privado, siempre me reitera su apoyo». Un gesto calculado que busca resquebrajar la unidad popular en un asunto de especial sensibilidad territorial.

La acusación de boicot y la excepción de Moreno

En la entrevista, recogida por Canal Sur Radio, Albares no ha escatimado adjetivos: el PP nacional habría puesto «todos los medios a su alcance» para dinamitar el acuerdo. El ministro ha evitado mencionar los instrumentos concretos que, según él, ha empleado Génova, pero el trasfondo parlamentario es inevitable. El Partido Popular controla el Senado con una mayoría absoluta de 120 escaños —la más amplia de un partido en la Cámara Alta desde 2011— y cualquier desarrollo legislativo del pacto con Gibraltar, desde la modificación del régimen aduanero hasta la eventual gestión conjunta del aeropuerto, requeriría el visto bueno de la Cámara territorial.

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La mención expresa a Juanma Moreno no es casual. El barón andaluz, que gobierna la comunidad más directamente afectada por la apertura de la Verja, ha mantenido un perfil de colaboración institucional con el Ejecutivo central en este expediente. Fuentes de la Junta consultadas por Moncloa.com reconocen que el presidente andaluz ha priorizado los intereses de los trabajadores y empresarios del Campo de Gibraltar, sin que ello suponga un desmarque de la línea oficial del partido. En Génova interpretan la jugada de Albares como un intento de sembrar discordia, aunque admiten que el tema exigirá una coordinación más estrecha con el barón popular en las próximas semanas.

El Senado, la verdadera trinchera popular

Mientras Moncloa insiste en el boicot, el Grupo Parlamentario Popular en el Senado ya ha dejado claro que fiscalizará el acuerdo «línea por línea». El portavoz popular en la Cámara Alta ha anunciado la presentación de una moción para que el Pleno debata las implicaciones del pacto, y no descarta activar el procedimiento de veto si el texto final concede al Peñón un estatus que menoscabe la soberanía española. La estrategia de Génova pasa por convertir el Senado en la caja de resonancia de las dudas que el acuerdo suscita en amplios sectores.

De hecho, la PNL que prepara el GPP recuerda que la posición tradicional del partido sobre Gibraltar no es nueva: ya en el Acuerdo de Córdoba de 2006, el PP liderado entonces por Mariano Rajoy criticó las cesiones del Gobierno de Zapatero. Aquel precedente, que también abrió heridas internas en el centro-derecha, sirve ahora como referencia histórica para justificar la posición de firmeza. La diferencia es que el PP de Feijóo cuenta con una mayoría absoluta en el Senado de la que carecía entonces, lo que le otorga una capacidad real de bloqueo.

El movimiento de Albares no es solo una denuncia: es una operación política para dividir al PP explotando el pragmatismo andaluz frente a la ortodoxia soberanista de Génova.

El Eje del Poder Popular

La controversia sobre Gibraltar pone a prueba el equilibrio interno del Partido Popular. Por un lado, los barones territoriales que gobiernan comunidades sin frontera con el Peñón —y que no sienten la presión social de los miles de trabajadores transfronterizos— tienden a alinearse con la postura más intransigente que defiende Génova. Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno —con matices—, Alfonso Fernández Mañueco o Carlos Mazón han evitado hasta ahora un choque frontal con la dirección nacional. La excepción, por ahora, es el propio Moreno, que ha optado por un perfil más constructivo con el Gobierno sin romper la disciplina de partido.

La lectura a medio plazo que hacen en Génova es que el Ejecutivo de Sánchez intentará repetir la fórmula cada vez que un barón popular muestre una mínima sensibilidad territorial: señalarle como «razonable» y atribuir al resto del partido una postura de bloqueo. La estrategia busca erosionar la imagen de unidad que Feijóo ha logrado mantener desde su llegada al liderazgo nacional. Sin embargo, fuentes de la cúpula popular consultadas por Moncloa.com subrayan que el presidente nacional no va a tolerar que el Gobierno utilice el Senado como «chivo expiatorio»: «Si hay que vetar, se veta; pero la decisión será colegiada y con el apoyo de todos los presidentes autonómicos».

En los territorios donde el PP gobierna, el impacto del acuerdo se mide de forma desigual. Andalucía es, con diferencia, la comunidad más expuesta: unos 15.000 trabajadores cruzan cada día la Verja, y el puerto de Algeciras depende de la fluidez aduanera. Pero otras comunidades con intereses portuarios o turísticos —Comunidad Valenciana, Baleares, Cataluña— observan con atención un pacto que podría crear un nuevo polo logístico en el sur. El PP deberá conciliar estas sensibilidades en la cumbre de presidentes autonómicos que se celebrará previsiblemente en septiembre.

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El próximo hito parlamentario será la comparecencia del ministro Albares en la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, solicitada por el GPP. Será entonces cuando los populares medirán sus fuerzas con el Gobierno y pondrán sobre la mesa el coste real del acuerdo para la soberanía nacional. La partida, en todo caso, no ha hecho más que empezar.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La defensa de la soberanía española no es boicot, sino control parlamentario legítimo desde la mayoría absoluta del Senado.
  • Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular).
  • Próximo hito: Comparecencia de Albares en la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado y presentación de una moción del GPP sobre Gibraltar en el Pleno de la Cámara Alta.