Ayuso denuncia ataque del Gobierno al Poder Judicial: ‘No se acepta en ningún país democrático’

La presidenta madrileña responde al ministro Óscar Puente por sus críticas a los procedimientos judiciales del ‘caso Zapatero’. La Comunidad de Madrid advierte de que estas declaraciones suponen un peligro para la separación de poderes.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cargó con dureza contra el ministro Óscar Puente tras sus declaraciones sobre el ‘caso Zapatero’. A juicio de Ayuso, los comentarios del titular de Transportes suponen un ataque directo al Poder Judicial que “no se acepta en ningún país democrático”.

El mensaje que encendió la mecha

El episodio se desató después de que Puente afirmase que los procedimientos judiciales abiertos en torno al entorno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero forman parte de un intento de “derribar al Gobierno” por métodos “nada democráticos”. El ministro, desde la tribuna pública, cuestionó que las actuaciones judiciales respondan exclusivamente a criterios jurídicos, sugiriendo que hay un trasfondo político.

Ayuso, que participaba en un acto en Aranjuez, no tardó en replicar. “No es de recibo ese ataque del Poder Ejecutivo contra el Poder Judicial y contra funcionarios, jueces, magistrados o prensa libre que está haciendo su trabajo”, denunció. La presidenta madrileña insistió en que los procedimientos judiciales en curso no ponen en tela de juicio valores progresistas ni la democracia, como pretende hacer creer el Gobierno.

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La líder del PP madrileño profundizó en la idea de que el Ejecutivo utiliza ese relato como un pretexto para “menoscabar el trabajo de los magistrados”, confrontarlos con la opinión pública y debilitar así una institución que, en estos momentos, resulta incómoda para el partido en el poder. “No se acepta en ningún país democrático”, repitió, subrayando que los ataques del Gobierno a la judicatura representan un peligro real para la separación de poderes.

El trasfondo de esta confrontación se enmarca en una escalada de tensión entre el Ejecutivo central y la carrera judicial. Ayuso ha sabido leer ese malestar y lo ha convertido en uno de los ejes de su discurso institucional: la defensa de la independencia judicial frente a lo que ella considera injerencias del poder político. En la misma línea, el portavoz del Gobierno regional, Enrique Ossorio, respaldó las palabras de la presidenta y acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de “intimidar a los jueces”.

La separación de poderes no es un principio decorativo; sin ella, el Estado de derecho se convierte en un castillo de naipes.

Madrid, epicentro de la batalla entre Ejecutivos

La polémica no es nueva. La Comunidad de Madrid ha sido escenario de repetidos pulsos entre el Gobierno de la nación y el autonómico cuando las decisiones judiciales han incomodado al partido socialista. Ya en la pasada legislatura, Ayuso denunció lo que calificó de “persecución” contra cargos del PP en causas que luego han decaído. Ahora, el ‘caso Zapatero’ reactiva ese patrón, y la presidenta madrileña vuelve a erigirse como voz de la magistratura libre de presiones.

En este sentido, el Ejecutivo autonómico ha puesto sobre la mesa un mensaje implícito: si no se respeta la separación de poderes a nivel nacional, la propia autonomía de Madrid —con su proyecto político de bajada de impuestos y oposición frontal al Gobierno de Sánchez— podría verse comprometida. La advertencia no es menor para el electorado de la región, que mayoritariamente respalda estas políticas.

Pero el discurso de Ayuso también encierra una paradoja. Al utilizar el mismo atril para defender la neutralidad judicial y para hacer oposición cerrada al Gobierno, corre el riesgo de que se le acuse de instrumentalizar la misma institución que dice proteger. No obstante, hasta ahora sus bases han percibido sus intervenciones como una defensa legítima y no como un cálculo partidista.

La cita de Aranjuez, por tanto, no fue solo un acto de partido. Fue la constatación de que el choque entre Ejecutivos ha traspasado la esfera competencial para instalarse en el terreno de los principios democráticos. Y en esa batalla, cada declaracion suma. Cosas de la politica madrileña.

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