Ione Belarra se postula como candidata de Podemos para las elecciones autonómicas madrileñas de 2027 tras anunciarlo este sábado en el Círculo de Bellas Artes.
La líder de la formación morada dio el paso en un acto bajo el lema ‘Primavera de esperanza’, donde aseguró que busca ‘torcer de una vez por todas el brazo’ a la presidenta Isabel Díaz Ayuso, a quien calificó de ‘mala persona, insufrible’. Como recoge el diario ABC la secretaria general justificó su decisión por la necesidad de plantar cara a un gobierno que considera el ‘corazón ideológico de la derecha española’.
Una candidatura que nace con críticas a toda la izquierda
Belarra, navarra de Valencia y vallecana de adopción, no se limitó a cargar contra Ayuso. También arremetió contra el PSOE y Más Madrid, a los que acusó de rendirse en la Comunidad. ‘Me da mucha rabia que todo el mundo se haya rendido en esta comunidad’, declaró, reprochando al PSOE que ponga ‘candidatos de cuarta’ y a Mónica García, la futura candidata de Más Madrid, que diga ‘cosas que suenan bonitas’ sin enfrentarse realmente a la presidenta.
La exministra de Derechos Sociales confirmó que se someterá a las primarias de Podemos para que los inscritos avalen su candidatura, el proceso habitual en el partido que ya ha sido utilizado en otras ocasiones, aunque no siempre con éxito.
Precisamente, la sombra de Pablo Iglesias planea sobre este movimiento. En 2021, el fundador de Podemos renunció a la vicepresidencia del Gobierno para presentarse a las autonómicas madrileñas con un objetivo similar: hacer frente a Ayuso. Entonces, Podemos pasó de siete a diez escaños, pero no logró frenar a la presidenta, que saltó de 35 a 65 diputados en la Asamblea.
Para Podemos, Madrid es la trinchera definitiva: o logran volver a la Asamblea o su proyecto político corre el riesgo de diluirse en la irrelevancia.
La resurrección imposible: de la debacle de 2023 a un 2027 muy cuesta arriba
En las elecciones autonómicas de 2023, Podemos desapareció de la Asamblea de Madrid al obtener solo el 4,73% de los votos y quedarse sin representación. Fue el punto más bajo de una trayectoria que desde 2016 ha ido perdiendo fuelle en toda España, aunque con excepciones como el crecimiento en Extremadura o la resistencia en Murcia y Baleares.
Ahora, la formación necesita un golpe de efecto en la región que más simboliza el poder del PP. Según fuentes cercanas a la dirección citadas por ABC, el partido trabaja ya en un candidato potente para el Ayuntamiento de la capital, convencido de que es posible movilizar al voto progresista desencantado con el PSOE y Sumar.
Belarra llega además con una mochila incómoda: hace apenas 24 horas se hizo pública su condena a pagar 9.000 euros por llamar ‘corrupto’ al juez Manuel García-Castellón. Lejos de ocultarlo, la diputada lo ha utilizado como un ejemplo de lo que, a su juicio, es una persecución política. ‘Los mismos jueces que nos prevaricaron se van de rositas’, reiteró en redes.
Un aterrizaje que resitúa a la izquierda madrileña
El anuncio de Belarra obliga a reordenar el tablero. Más Madrid ya ha confirmado a Mónica García como su candidata, y el PSOE, todavía sin cabeza visible, tendrá que decidir si apuesta por un perfil más combativo o mantiene su línea institucional. Las encuestas actuales sitúan a Ayuso muy cerca de la mayoría absoluta, y la fragmentación de la izquierda sigue siendo su principal baza.
El reto para Podemos no es menor. Tiene que convencer a los madrileños de que no es solo un voto testimonial y de que puede ser útil para frenar las políticas de la Comunidad. La propia Belarra lo resumió: ‘Necesitamos una alternativa en Madrid’.
La líder morada apela a la épica de las grandes batallas perdidas: ‘La mierda de gobernantes’ que, según ella, sufre Madrid, merece una oposición a la altura. Si logra convencer a los inscritos en las primarias — algo que se da por descontado —, empezará una larga precampaña que pondrá a prueba la capacidad de Podemos para resucitar en el feudo más hostil de la izquierda.
