Comparecencias en el Senado: el PP cita a Marlaska y Peramato por el caso Leire Díez

La fiscal general comparecerá el 19 de junio en la comisión de Justicia y Marlaska lo hará el 30 en la del caso Koldo. El PSOE denuncia un uso partidista de la mayoría absoluta del PP en la Cámara alta y recuerda que la investigación judicial sigue su curso.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El PP ha citado con urgencia al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, para que comparezcan en el Senado por el caso Leire Díez. Peramato lo hará en la comisión de Justicia el 19 de junio y Marlaska en la comisión del caso Koldo el 30 de junio.
  • ¿Quién está detrás? La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha confirmado las citaciones y ha exigido explicaciones sobre las reuniones de la mano derecha de Álvaro García Ortiz con Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo.
  • ¿Qué impacto tiene? El movimiento tensa la relación entre el PP y el Gobierno. El PSOE denuncia el uso partidista de la mayoría absoluta popular en la Cámara alta y considera que se busca erosionar al Ejecutivo con una causa judicial aún sin imputaciones firmes contra los altos cargos.

El Partido Popular ha activado este viernes un nuevo frente parlamentario contra el Gobierno socialista. El Senado, donde los populares tienen mayoría absoluta, citará en los próximos días al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, para que rindan cuentas sobre el llamado caso Leire Díez. La portavoz popular en la Cámara alta, Alicia García, ha anunciado las comparecencias con un doble objetivo: someter a escrutinio la actuación de la fiscalía en la investigación y volver a poner al ministro bajo los focos de la comisión que investiga el caso Koldo.

Las fechas ya están fijadas. Peramato deberá acudir a la comisión de Justicia el próximo viernes, 19 de junio. Marlaska, por su parte, comparecerá en la comisión del caso Koldo el 30 de junio. García ha detallado que a la fiscal general se le preguntará «cuándo se enteró de las reuniones que tuvo la mano derecha de Álvaro García Ortiz con Leire Díez y Jacobo Teijelo, quién le ordenó que lo escondiera hasta que se ha visto obligada a contárselo al juez y cuál fue el contenido de esas reuniones». Sobre Marlaska, la portavoz popular insiste en que debe «volver a rendir cuentas» en la comisión del caso Koldo, una vía parlamentaria que el PP ya exploró en legislaturas anteriores.

Un Senado que se convierte en ariete político

Las citaciones se producen en un momento de máxima tensión política. El PP, con su mayoría absoluta en el Senado, lleva semanas utilizando las comisiones de investigación para poner al Gobierno en el centro del debate público. Ahora, con el caso Leire Díez, los populares apuntan a dos figuras clave: el ministro del Interior y la cúpula de la Fiscalía General del Estado. La estrategia, según fuentes socialistas consultadas por Moncloa.com, es clara: «El PP quiere trasladar a la ciudadanía la idea de que el Ejecutivo oculta irregularidades, aunque los tribunales sigan sin acreditar ninguna». El PSOE insiste en separar los tiempos judiciales de los tiempos parlamentarios y en recordar que las causas abiertas deben resolverse en sede judicial.

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Desde Ferraz se asume que estas comparecencias forman parte de una ofensiva mayor que el PP ha desplegado en todas las instituciones donde tiene control. No obstante, la dirección socialista evita caer en un cuerpo a cuerpo que desgaste aún más la imagen del Gobierno. La consigna es dejar hablar a la oposición y confiar en que el ruido parlamentario no empañe la agenda legislativa, que estos días gira en torno a la convalidación de varios reales decretos de calado social.

Mientras el PP agita la investigación en el Senado, los tribunales siguen su curso sin que hasta la fecha hayan acreditado irregularidad alguna por parte de los altos cargos citados.

La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ya ha anticipado en rueda de prensa que no se van a prestar a «espectáculos parlamentarios» y ha pedido «respeto a la separación de poderes». El argumento socialista se repite en todos los mensajes públicos: el Senado, con su composición actual, se ha convertido en una cámara de parte donde la mayoría popular impone comparecencias que no tendrían cabida en un control parlamentario equilibrado.

El eje del poder socialista en juego

El pulso entre el PP y el Gobierno sitúa al PSOE ante un reto estratégico: mantener el foco en su agenda de bienestar y en la defensa del Estado de derecho sin entrar en una guerra de desgaste que beneficie a la oposición. En la cúpula federal de Ferraz se cruzan estos días dos líneas de análisis. Por un lado, quienes consideran que hay que enfrentar abiertamente lo que tildan de «caza de brujas» y responder con contundencia cada comparecencia. Por otro, la corriente mayoritaria, que apuesta por modular la respuesta y dejar que el tiempo judicial haga su trabajo, evitando convertir al Senado en el ring principal del combate político.

El caso Leire Díez —con sus ramificaciones aún por aclarar— tiene una carga simbólica elevada para el entorno socialista. Leire Díez de los Ríos fue durante años una figura del PSOE madrileño, y cualquier sombra sobre su gestión pasada puede utilizarse como munición electoral. Sin embargo, en Ferraz insisten en que no hay vínculo orgánico entre la investigación judicial y las responsabilidades gubernamentales actuales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado hasta ahora pronunciarse sobre el fondo del asunto en sus comparecencias públicas, limitándose a reclamar «respeto a la justicia» y a subrayar que el Ejecutivo colabora plenamente con cualquier requerimiento judicial.

Territorialmente, el choque no altera el mapa autonómico socialista. Los barones con mayor peso —Page, Barbón, Chivite o el propio Illa en Cataluña— mantienen silencio público sobre un caso que consideran estrictamente ligado a las instituciones centrales. Fuentes de algunos gobiernos autonómicos admiten en privado que el ruido del Senado «no ayuda», pero confían en que la ciudadanía distinga entre la instrumentalización parlamentaria y la gestión diaria de los servicios públicos.

La gran incógnita es si el PP logrará que alguna de las comparecencias arroje datos que obliguen al Gobierno a dar explicaciones más allá del guion habitual. Hasta ahora, la estrategia popular se ha basado en acumular horas de comparecencias que generan titulares, pero sin provocar una crisis de Gobierno. El PSOE, por su parte, se aferra al calendario legislativo: la convalidación en el Congreso de los reales decretos de protección social prevista para las próximas semanas es una oportunidad para recuperar la iniciativa y desplazar el foco hacia los logros del Ejecutivo.

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🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El PP utiliza su mayoría en el Senado para crear un relato de corrupción sin pruebas, mientras el Gobierno se centra en la agenda social.
  • Protagonista: Pilar Alegría (portavoz del Gobierno).
  • Próximo hito: Comparecencia de la fiscal general el 19 de junio y del ministro del Interior el 30 de junio en el Senado.