EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? La comarca de la Segarra, en Lleida. No hay heridos ni viviendas dañadas; solo terreno agrícola y forestal.
- ¿Cuándo ocurrió? El incendio se declaró poco después de las 13:00 horas del sábado 13 de junio y quedó estabilizado a última hora de la tarde.
- ¿Qué cambia hoy? El riesgo no ha desaparecido: las altas temperaturas y el viento de marinada previsto mantienen el dispositivo de extinción activo.
Los Bombers de la Generalitat han dado por estabilizado el sábado el incendio forestal declarado en la localidad de Sanaüja, en la comarca de la Segarra (Lleida), tras arrasar alrededor de 48 hectáreas de terreno agrícola y forestal. El fuego, que se originó en un pajar, no ha causado heridos ni ha puesto en peligro núcleos de población, pero obliga a mantener un amplio operativo ante la previsión de viento de marinada.
Un pajar en la Segarra fue el origen
El incendio se inició poco después de las 13:00 horas del sábado en un campo de cultivo del municipio de Sanaüja, una zona del interior catalán que se encontraba en alerta por elevadas temperaturas. Las llamas prendieron en un pajar y, en cuestión de minutos, se propagaron con intensidad hacia una masa forestal próxima, sorprendiendo a los agricultores que trabajaban en los alrededores.
La comarca de la Segarra es una de las más castigadas por la sequía y los cultivos de cereal presentan un alto riesgo de ignición a principios del verano. De hecho, la Generalitat mantenía activo el nivel de alerta del pla Alfa por peligro de incendios en varias comarcas leridanas, entre ellas la Segarra. La rápida propagación, sin embargo, no se tradujo en daños personales.
Operativo de extinción con 45 dotaciones terrestres
Desde el primer momento, los Bombers desplegaron un amplio dispositivo: 45 dotaciones terrestres y nueve aéreas que trabajaron durante toda la tarde para estabilizar la cabeza y el flanco del incendio. El objetivo era cortar el avance de las llamas antes de que pudieran alcanzar zonas arboladas más densas.
Los trabajos continuarán durante esta jornada de domingo porque las previsiones meteorológicas no son favorables. El cuerpo de emergencias ha advertido de que en las próximas horas entrará viento de marinada, un factor que podría reavivar puntos calientes si el perímetro no queda bien asegurado. Por eso, los Bombers mantienen el mismo dispositivo, centrado ahora en rematar las labores de extinción.
48 hectáreas calcinadas y ninguna vivienda afectada
Según las primeras estimaciones de los Agents Rurals de la Generalitat, el incendio ha calcinado unas 48 hectáreas, la mayor parte de ellas de terreno agrícola —principalmente cereal—, a las que se suma una pequeña porción de masa forestal. La cifra, que podría revisarse al alza en las próximas horas, no incluye daños en infraestructuras ni viviendas.
Los técnicos del cuerpo de agentes rurales ya trabajan sobre el terreno para acotar el área quemada y detectar puntos calientes que pudieran generar rebrotes. La experiencia en incendios similares en la zona indica que el rastrojo puede mantener la combustión bajo tierra durante días, un riesgo que obliga a extremar la vigilancia.
La rápida respuesta de los Bombers evitó que un fuego de paja se convirtiera en un incendio forestal de mayor envergadura, pero el peligro no desaparece hasta que el perímetro quede totalmente controlado.
El Ayuntamiento de Sanaüja, un municipio de poco más de un centenar de vecinos, confirmó que ninguna vivienda ni infraestructura municipal se ha visto afectada. La colaboración municipal se ha centrado en facilitar el acceso a los terrenos a los equipos terrestres.
El fuego de Sanaüja es el primer incendio de cierta entidad en la provincia de Lleida este verano y pone a prueba el dispositivo de extinción tras unos meses de sequía que han dejado el terreno extremadamente seco. La Generalitat insiste en la necesidad de extremar las precauciones en las actividades agrícolas y forestales mientras se mantengan las altas temperaturas.
