El PNV exigió este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que presente el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027 y que, en caso de no conseguir los apoyos parlamentarios necesarios, disuelva las Cortes y convoque elecciones anticipadas.
La portavoz jeltzale en el Congreso de los Diputados, Maribel Vaquero, formuló la exigencia durante la sesión de control al Ejecutivo. La diputada vasca señaló que el debate presupuestario parece una ‘extravagancia’ en medio de la agenda judicial que rodea al entorno del presidente, aunque subrayó que ‘ni el mundial de fútbol’ podrá eclipsar esa obligación.
Vaquero recordó que, tras ‘tres años mareando la perdiz’ y prorrogando las cuentas vigentes desde 2023, el Gobierno aún no ha detallado cómo plasmará los compromisos adquiridos con el PNV en el acuerdo de investidura. ‘Usted necesita como el respirar el impulso de un acuerdo de esta Cámara en torno a un proyecto relevante’, espetó a Sánchez.
La respuesta de Sánchez: minoría y diálogo
En su turno de réplica, el presidente reconoció que el Gobierno de coalición se encuentra en situación de minoría parlamentaria y que, por tanto, tendrá que hablar con los distintos grupos para atar los apoyos necesarios. Aseguró, no obstante, que los Presupuestos de 2027 se presentarán y serán ‘coherentes’ con la ambición social, la transición energética y el rigor fiscal.
Más allá de las cuentas públicas, Sánchez quiso poner el acento en otros objetivos de una legislatura que calificó de ‘peculiar’: la culminación de los fondos europeos, la aplicación de la ley de amnistía o la respuesta a las crisis económicas derivadas de los conflictos internacionales.
La portavoz del PNV advirtió de que la legislatura encara ‘el último largo’ y que la falta de Presupuestos podría precipitar la disolución de las Cortes.
Qué implica el pulso presupuestario para la legislatura
El emplazamiento del PNV vuelve a poner de relieve la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo, que necesita el concurso de formaciones como los jeltzales para sacar adelante sus iniciativas legislativas. Desde la investidura de 2023, los cinco diputados del PNV en el Congreso han resultado determinantes para la estabilidad del Gobierno, a cambio de contrapartidas en materia de autogobierno, inversiones en infraestructuras vascas y el blindaje del concierto económico.
En materia presupuestaria, el partido vasco reclama desde hace meses la materialización de partidas concretas para el Tren de Alta Velocidad, la transferencia de competencias pendientes y la actualización del cupo, la aportación que la comunidad autónoma transfiere al Estado por los servicios no asumidos. Sin esos compromisos, la cúpula jeltzale ha advertido de que su voto favorable está lejos de estar garantizado.
Las palabras de Maribel Vaquero suponen, de facto, un ultimátum sobre los plazos de la legislatura. Si el Gobierno no logra tejer una mayoría suficiente para aprobar los Presupuestos de 2027, la opción de unas elecciones anticipadas pasaría a ser una posibilidad real. Mientras tanto, el presidente Sánchez se limita a garantizar que las cuentas se presentarán, sin concretar una fecha ni los posibles avances en la negociación con los grupos.
