La moneda vasca Gure Moneta abre una encuesta para elegir sus billetes y prevé circular en Gipuzkoa y Navarra en 2026

La iniciativa aspira a fomentar la economía local y prevé su implantación en las comarcas de Oarsoaldea y Baztán a finales de año. Los promotores buscan superar el 17% de los 1.000 apoyos necesarios.

La moneda vasca Gure Moneta ha abierto una encuesta pública para seleccionar los motivos que ilustrarán sus billetes. La iniciativa, que aspira a convertirse en una divisa complementaria de circulación local, ha dado este paso como parte de su plan para poner en marcha el proyecto en el último trimestre de 2026.

La consulta, difundida a través de los canales de la propia organización, permite a cualquier persona proponer ideas dentro de cinco categorías: personas, animales, árboles y plantas, paisajes y símbolos. A diferencia de otros procesos de diseño de billetes, como el del Banco Central Europeo, aquí no se parte de opciones cerradas, sino que se recogen propuestas abiertas para que los billetes reflejen la identidad y los valores del territorio, según han explicado los impulsores a elDiario.es/Euskadi.

Cómo funcionará Gure Moneta y dónde empezará a circular

Los promotores prevén que la moneda, cuyo nombre significa ‘nuestra moneda’ en euskera, entre en funcionamiento durante el último trimestre de 2026 en dos comarcas concretas: Oarsoaldea, en Gipuzkoa —que engloba los municipios de Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia—, y Baztán, en Navarra —con el municipio del mismo nombre y las localidades de Urdax y Zugarramurdi—. En estas zonas, las personas interesadas podrán canjear euros por unidades de Gure Moneta, con una equivalencia de 1:1, para utilizarlos en los establecimientos, comercios y empresas que decidan sumarse a la red.

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“Ni una sola moneda saldrá de Euskal Herria. Toda la riqueza que se genere se quedará dentro del territorio y servirá para reforzar la economía local”, señalaron los responsables del proyecto, citados por el mismo medio. Entre sus objetivos figuran también situar el euskera en el centro de la actividad comercial y comprometerse con el medioambiente, excluyendo a empresas que no muestren un compromiso en ese ámbito. En paralelo, se plantean una transformación social desde una perspectiva feminista e inclusiva, según abunda la documentación de Gure Moneta.

El reto de alcanzar una masa crítica de apoyos

Para que la moneda pueda salir adelante, los promotores se han fijado la meta de alcanzar mil personas colaboradoras. Sin embargo, a principios de agosto de 2026, apenas han superado el 17 % de ese objetivo, por lo que el despliegue real dependerá de la capacidad de movilizar a más ciudadanos, establecimientos y asociaciones locales. “Es necesario que se activen las comunidades, pueblo por pueblo, y que asuman la responsabilidad de desarrollar el proyecto en su territorio”, subrayan.

El modelo en el que se inspira Gure Moneta es el eusko, la moneda complementaria que circula en el País Vasco francés desde 2013 y que, según los datos del coordinador Luix Intxauspe, mueve alrededor de cinco millones de euros. El eusko está considerada la moneda local de mayor difusión en Europa por volumen de transacciones. Los impulsores de Gure Moneta trabajan para garantizar la compatibilidad técnica con el eusko en el futuro, aunque por ahora cada divisa utilizará billetes y aplicaciones diferentes debido a los trámites legales necesarios a ambos lados de los Pirineos.

La moneda prevé canjear euros por unidades equivalentes para circular exclusivamente en los comercios adheridos de Oarsoaldea y Baztán a partir de finales de 2026.

Monedas locales en España: un fenómeno con antecedentes

Las iniciativas de monedas complementarias no son nuevas. En el País Vasco francés, el eusko ha demostrado su viabilidad, y en otras regiones de España han surgido experiencias similares, como la ‘turuta’ en Vilanova i la Geltrú o el ‘boniato’ en Madrid. Todas ellas operan como sistemas de intercambio local que no sustituyen al euro como moneda de curso legal, sino que funcionan como herramientas de dinamización económica dentro de comunidades reducidas. En este contexto, Gure Moneta se suma a un movimiento que busca fortalecer los circuitos económicos de proximidad.

La votación abierta por Gure Moneta permanecerá activa durante las próximas semanas, mientras los promotores intentan sumar apoyos para superar la barrera del millar de colaboradores, requisito que consideran imprescindible para lanzar la primera emisión de billetes.