La diplomacia con Irán hunde el precio del petróleo Brent por debajo de 103 dólares y alivia a España

El barril de referencia en Europa encadena tres sesiones de caídas y deshincha la prima de riesgo geopolítico. Las aerolíneas y el transporte por carretera son los primeros en notar el respiro; las refinerías, los primeros en perderlo.

El precio del petróleo Brent cae por debajo de los 103 dólares y abre una tregua inesperada para la factura energética española.

Vamos por partes. El crudo de referencia en Europa encadena tres sesiones de descensos y acumula una caida superior al 3% en las dos últimas jornadas, según recoge La República. El West Texas Intermediate, la referencia estadounidense, se mueve cerca de los 101 dólares. El mercado no está vendiendo petróleo: está descontando diplomacia.

Qué se ha movido exactamente en el mercado

El Brent ha dejado de ser solo el termómetro de la guerra: mide ahora la temperatura de las negociaciones. Los operadores esperan la próxima ronda diplomática que debe fijar el curso del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Arabia Saudí ha empezado a reparar el oleoducto Este-Oeste, dañado en su costa del mar Rojo, con el objetivo de recuperar la mitad de su capacidad en cuestión de días. El crudo sigue atravesando el disputado Estrecho de Ormuz.

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La próxima semana, el crudo se juega en Nueva York. En Washington, el presidente Donald Trump declaró a Axios que se acerca a una decisión importante sobre si intensificar de nuevo los ataques contra Teherán. Está prevista una reunión con las naciones del Golfo Pérsico en el marco de la Asamblea General de la ONU, y después llegará una cumbre con su homólogo chino, Xi Jinping, en la que el conflicto podría entrar en la agenda.

Antes, Pekín pidió en privado a Irán que ayude a controlar a los milicianos hutíes en Yemen, a instancias de Riad, según informó Reuters. El gesto importa: los hutíes, respaldados por Teherán, han atacado instalaciones en Arabia Saudí y han avanzado hacia el estrecho de Bab el-Mandeb, el punto estratégico del extremo sur del mar Rojo.

El barril descuenta ya tres sesiones de diplomacia, pero sigue acumulando una subida cercana al 70% en lo que va de año.

Por qué esta caída alivia la factura energética española

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España importa prácticamente todo el crudo que consume y lo paga a precio del crudo Brent, la referencia mundial. Cada dólar que baja el barril llega, con cierto retardo, a los surtidores de gasolina y gasóleo, al queroseno de aviación y al mercado mayorista de la electricidad. El alivio no se ve hoy: se verá en las próximas semanas. En un país que compra fuera casi toda su energía, el movimiento no es un detalle de mercado, sino política de precios para millones de hogares y empresas.

Para el tejido empresarial el movimiento no es simétrico. Las aerolíneas y el transporte por carretera respirarán en cuanto el combustible se abarate; las refinerías, con Repsol y Cepsa a la cabeza, pierden parte del margen que les regalaron los precios altos. Las grandes industrias consumidoras de energía —cerámica, química, cemento, acero— son las más expuestas: su competitividad depende de un diferencial de costes que en España se ha movido casi siempre en contra.

El alivio es, además, frágil. Los analistas de JPMorgan, entre ellos Natasha Kaneva, reconocieron que la duración de la guerra y su efecto sobre los flujos de capital son cada vez más difíciles de predecir: ‘Por primera vez desde el inicio del conflicto con Irán, no tenemos una perspectiva de referencia’, señalaron.

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Goldman Sachs prevé, en cambio, nuevas subidas para la gasolina. Y lo que se está deshinchando no es la producción, sino la prima de riesgo geopolítico, ese sobreprecio que el mercado paga por miedo a quedarse sin suministro. Sin prima geopolítica, el barril vuelve a mirar a la oferta y la demanda.

Lo que la crisis energética de 2022 enseña sobre este respiro

Conviene recordar la última vez que el crudo se desbocó. Tras la invasión rusa de Ucrania, el Brent superó los 130 dólares en marzo de 2022 y en julio el IPC español llegó al 10,8%, el nivel más alto en casi cuatro décadas, según el INE.

El Gobierno respondió entonces con una bonificación de 20 céntimos por litro de carburante y con la excepción iberica, el mecanismo que topó el precio del gas que fija la factura de la luz. Ninguna de aquellas medidas habría hecho falta con un barril contenido.

Hay una diferencia de fondo entre aquel episodio y el actual. Entonces el problema era el suministro europeo; ahora el riesgo viaja por el mar Rojo y por el Estrecho de Ormuz, dos pasos por los que circula buena parte del crudo que alimenta las refinerías del sur de Europa.

La reparación del oleoducto saudí y la prudencia de Teherán son los dos indicadores que conviene vigilar en las próximas semanas, junto a la cumbre entre Trump y Xi. Si la vía diplomática se sostiene, el barril seguirá cediendo y España lo notará en la inflación antes de que acabe el año. Si se rompe, el respiro se desvanece en cuestión de días.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: El Brent cae por debajo de los 103 dólares tras tres sesiones de descensos, mientras se multiplican los contactos diplomáticos para encauzar la guerra entre Estados Unidos e Irán.
  • Datos importantes: El barril de referencia europeo pierde más del 3% en dos jornadas, el WTI ronda los 101 dólares y el crudo aún acumula una subida cercana al 70% en el año.
  • Resumen: Un Brent más bajo alivia la factura energética de España y la inflación, pero el respiro depende de una vía diplomática que todavía no ha dado resultados verificables.