Canarias deja desierta una de cada once licitaciones públicas. La insularidad lastra la contratación pública de Canarias.
Lo firma un equipo de la Universidad de La Laguna por encargo del Gobierno de Canarias, y se apoya en 5,2 millones de registros de la plataforma española de contratación y 7,8 millones de la europea. El estudio, bautizado «Estado de la compra pública en Canarias», cubre una década entera, de 2016 a 2025, y baja al detalle de cada lote. La insularidad sí condiciona la competencia.
Los números dibujan una Canarias que compite con la mano atada. Las licitaciones isleñas reciben 2,89 ofertas por contrato frente a las 5,04 que registra la Península, un 42,7% menos. Menos ofertas también significa menos presión sobre los precios: la baja media se queda en el 12,12% en las islas, mientras en la España peninsular alcanza el 16,24%. Dicho de otro modo, cada contrato ahorra un 25% menos que en el continente.
A eso se suma el silencio de los expedientes que nadie quiere. El 8,93% de las licitaciones canarias queda sin adjudicar, casi punto y medio por encima del 7,65% del resto de España. Las pymes representan el 53,98% de las adjudicaciones, por debajo de Baleares y de otras regiones comparables. Y la competencia exterior apenas asoma: solo el 0,79% de los adjudicatarios son transfronterizos, frente al 6,10% de la Unión Europea continental.
Existe otra brecha, esta vez dentro del archipiélago. Las islas no capitalinas se quedan en 2,23 licitadores por contrato y resuelven el 92,08% de sus procedimientos con criterios objetivos, sin margen para valorar la calidad o la innovación. Cuanto más lejos del continente, menos empresas se presentan. Las cifras no mienten.
Canarias no licita poco: licita sola. La distancia, la fragmentación y los costes logísticos se cuelan en cada pliego y encarecen el servicio público.
La consejera de Hacienda y Relaciones con la Unión Europea, Matilde Asián, lo resume sin rodeos: Canarias no compite en igualdad de condiciones. «El reto no consiste en licitar más, sino en licitar mejor», defiende, y reclama que las instituciones europeas reconozcan la condición de región ultraperiférica también en la contratación pública. La lejanía, la fragmentación territorial y el tamaño del mercado hacen el resto.
De Tenerife a Bruselas: el coste insular busca hueco en la ley

La comparación europea refuerza el argumento isleño, aunque no deja bien a las islas. Canarias presenta menos ofertas que la UE continental y peores registros que la mayoría de las regiones ultraperiféricas. El informe lo dice con claridad: el problema no es inevitable. Otras regiones insulares logran mejores resultados cuando hay condiciones que favorecen la participación empresarial. La geografía explica el punto de partida, no el resultado final.
El director general de Patrimonio y Contratación, Juan Domingo Cabrera, insiste en la receta: presupuestos ajustados a la realidad insular, criterios que valoren la calidad y la innovación y menos barreras de entrada para los operadores locales y europeos. «Adaptar la contratación pública a la realidad insular es una condición para obtener más participación, mejores ofertas y mejores servicios públicos», sostiene. La cita ya tiene fecha: el V Encuentro Autonómico de Contratación Pública reunirá a las comunidades y ciudades autónomas en Tenerife los próximos 12 y 13 de noviembre.
El Pulso Territorial
Canarias gobierna desde 2023 con un pacto entre Coalición Canaria y el PP, una fórmula que ha convertido la defensa del hecho diferencial isleño en lenguaje común de ambos socios. El estudio no abre una grieta entre ellos: lo presentan juntos la consejera de Hacienda y el director general de Patrimonio. Pero marca el terreno donde se medirá la legislatura, porque las próximas elecciones autonómicas están previstas para mayo de 2027 y la desventaja estructural lleva cuatro décadas sin corregirse.
La dimensión regional no es menor. Baleares, la otra comunidad insular del mapa autonómico, aparece en el informe con mejor comportamiento en la participación de pymes. Entre las regiones ultraperiféricas europeas, los nueve territorios que el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea reconoce por sus handicaps permanentes, Canarias tampoco sale bien parada. El precedente propio está en el Régimen Económico y Fiscal, el REF canario, que desde 1972 compensa la lejanía con incentivos fiscales. Ahora la reclamación se traslada a los pliegos. Lo que viene después tiene fecha: el encuentro de Tenerife pondrá en común la posición de las comunidades en noviembre, y Bruselas mantiene pendiente cómo trata la contratación pública de los territorios ultraperiféricos. El riesgo es que, sin cambios en en los presupuestos ni en los criterios de adjudicación, el diagnóstico se convierta en una fotografía fija de la próxima década.
Ficha Autonómica
- El caso: Un estudio de la Universidad de La Laguna, encargado por el Gobierno de Canarias, concluye que la insularidad reduce la competencia en la compra pública isleña.
- Datos importantes: 8,93% de licitaciones desiertas frente al 7,65% estatal; 2,89 ofertas por contrato frente a 5,04 peninsulares; bajas del 12,12% frente al 16,24%.
- Resumen: Canarias pide a Bruselas que reconozca la condición ultraperiférica también en contratación pública. El V Encuentro Autonómico, los días 12 y 13 de noviembre en Tenerife, es el siguiente paso.

