Cinco años del volcán Tajogaite en La Palma: Puerto Naos y los agricultores siguen atrapados en trámites y gases

El Hotel Meliá cerró agosto con un 84 % de ocupación y prevé llenar este fin de semana, mientras los gases de CO2 mantienen cerrada la llamada zona negra. Los empresarios hablan ya del primer verano «en condiciones», pero el invierno sigue en números rojos.

Cinco años después del Tajogaite, Puerto Naos recupera el pulso turístico en La Palma, pero los gases marcan aún su día a día.

Un verano de récord con los sensores de CO2 como paisaje

La temporada estival ha devuelto al núcleo cifras que no se veían desde 2021. El Hotel Meliá, el mayor complejo de Puerto Naos, con unas 470 habitaciones, registró un 84 % de ocupación en agosto y un 66 % en julio y septiembre, y prevé alcanzar el 99 % este fin de semana con motivo del Isla Bonita Love Festival. Es la mejor ocupación hotelera de la última década.

Para la consejera de Turismo del Cabildo de La Palma, Raquel Rebollo, el verano ha sido «muy bueno»: los datos que le ha trasladado el sector apuntan a un 20 % más que el año anterior. Eso sí, la recuperación no es homogénea en todos los alojamientos.

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La vivienda vacacional ha perdido peso: parte de los pisos se han reconvertido en uso residencial ante la escasez de vivienda tras la erupción. La propietaria de una empresa de alquiler de apartamentos asegura que este ha sido el primer verano «en condiciones» desde 2021, aunque mantiene cerrados varios alojamientos en la zona negra, donde siguen las restricciones por los gases. El invierno pasado, dice, trabajaron a pérdidas. No todos los sectores remontan al mismo ritmo.

En la restauración el balance es agridulce. La dueña de un bar de la avenida de Puerto Naos describe un verano «bueno», con movimiento, pero advierte de que no es el de antes: hay más residentes y el gasto se ha trasladado a las casas.

El comisionado especial para la Reconstrucción de La Palma, Héctor Izquierdo, subraya la otra cara: más alumnos en el colegio, negocios que llevaban cerrados desde antes de la pandemia, y una vivienda nueva habilitada casi cada semana. «He tenido la sensación de que es el primer verano que Puerto Naos está lleno», ha afirmado.

En Puerto Naos el volcán ya no expulsa lava, pero sigue decidiendo quién puede dormir en su casa y quién no.

Los sensores de CO2 y los carteles de advertencia forman ya parte del paisaje. Adam y James, dos turistas británicos que pasan diez días en la isla, admiten que al principio no se fijaron en los aparatos, aunque sí vieron señales de peligro en los garajes. Explicado el sistema de monitorización, dicen, la sensación es de mayor seguridad.

Lo que aún no ha vuelto: viviendas, gases y explotaciones agrícolas

Puerto Naos recuperación

La reapertura se aceleró a finales de 2023, cuando se autorizó el acceso a 139 viviendas de la llamada zona verde, siempre con monitorización continua de los niveles de CO2 y una red de sensores repartida por el núcleo. Desde entonces el goteo ha sido constante. La zona verde sigue bajo vigilancia permanente. Las casas de la zona negra, en cambio, siguen esperando una solución.

El comisionado ha detallado que se han destinado 150.000 euros a dos proyectos de despresurización del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el organismo que vigila la actividad volcánica en España, a los que se suma un tercer sondeo ejecutado por el Cabildo de La Palma. El objetivo es canalizar el gas que emana de cuatro puntos mediante un gaseoducto hacia una zona segura. Sin esa obra, buena parte del núcleo no podrá recuperar su uso original.

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La agricultura de la costa oeste avanza en paralelo, lastrada por la tramitación. Los productores afectados por la colada asumen expedientes, informes, y costes que alargan una reconstrucción que sobre el terreno va más deprisa que en el papel. El trámite se ha convertido en la última barrera.

El Pulso Territorial

La reconstrucción de La Palma lleva cinco años repartida entre tres administraciones: el Gobierno de Canarias que preside Fernando Clavijo, el Cabildo insular y el Estado, a través del comisionado. Una arquitectura que suma recursos pero también diluye responsabilidades cuando un expediente se atasca. La figura del comisionado especial, nacida para centralizar la interlocución con los afectados, convive con la consejería autonómica de Turismo y con los ayuntamientos de la comarca.

Dentro del propio archipiélago, la comparación ayuda a medir la escala. Canarias ha vivido erupciones históricas, como la del Teneguía en 1971, también en La Palma, pero ninguna había sepultado un núcleo turístico consolidado. En el resto de las islas no existe un municipio que conviva con sensores permanentes de gases. Cinco años después, el mapa de la lava sigue ordenando la vida del valle.

El calendario inmediato pasa por el quinto aniversario, que se cumple este 19 de septiembre, y por una temporada de invierno que el sector mira con recelo: la del año pasado dejó los números en rojo. A medio plazo quedan la resolución definitiva de los proyectos de despresurización, la vuelta a casa de los vecinos de la zona restringida y las elecciones autonómicas de mayo de 2027.

Ficha Autonómica

  • El caso: Cinco años después de la erupción del Tajogaite, Puerto Naos recupera turistas y negocios, pero convive con sensores de CO2 y con viviendas aún cerradas en la zona restringida.
  • Datos importantes: 84 % de ocupación en agosto y 66 % en julio y septiembre en el Hotel Meliá; 99 % previsto este fin de semana; 139 viviendas reabiertas desde finales de 2023; 150.000 euros para dos proyectos de despresurización del IGN.
  • Resumen: El turismo ha vuelto a buena parte del núcleo y el Cabildo habla del mejor verano en una década. Quedan pendientes el gaseoducto que evacuaría el gas de cuatro puntos y la vuelta a casa de los vecinos de la zona negra.