El detenido por un crimen de 2020 en Coín (Málaga) confiesa que descuartizó el cadáver de la víctima

La Guardia Civil detuvo al sospechoso el pasado 28 de julio tras una investigación de casi seis años que se reactivó con el hallazgo de un cráneo en Alhaurín de la Torre. El arrestado, que ya está en prisión, condujo a los agentes a los restos óseos pendientes de análisis genétic

El hombre detenido el pasado 28 de julio como presunto autor de la muerte de un vecino de Coín (Málaga) ha confesado el crimen y haber descuartizado el cadáver, según ha informado la Guardia Civil. La desaparición, denunciada en 2020, se ha esclarecido tras casi seis años de investigación.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El arrestado por la desaparición de un vecino de Coín en 2020 confesó haberlo matado y descuartizado, y condujo a los investigadores a los restos en Alhaurín de la Torre.
  • ¿Dónde y quién? El crimen ocurrió en Coín (Málaga). La investigación fue liderada por la Guardia Civil, con el respaldo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El caso, que llevaba casi seis años abierto, se encamina ahora hacia la instrucción judicial, con el detenido en prisión provisional sin fianza.

Una confesión tras casi seis años: del cráneo en una arqueta a la prisión

La desaparición del vecino de Coín, de 59 años, fue denunciada en 2020 sin que durante años se lograran avances significativos. El punto de inflexión llegó en junio de 2025, cuando unos operarios municipales de Alhaurín de la Torre hallaron un cráneo humano envuelto en una bolsa en el interior de una arqueta en la urbanización Pinos de Alhaurín.

Las pruebas genéticas determinaron la compatibilidad del perfil de ADN con el del desaparecido, lo que reactivó la invesigación. A partir de ahí, los investigadores de la Guardia Civil centraron las pesquisas en el entorno social y personal de la víctima. El análisis de documentación, bases de datos y medidas tecnológicas autorizadas judicialmente estrechó el cerco sobre un conocido del fallecido.

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Para la búsqueda del resto del cuerpo, la Guardia Civil desplegó un dispositivo especial en distintas zonas de Alhaurín de la Torre con georradar, drones y guías caninos especializados en restos biológicos. Los investigadores recuperaron varios restos óseos humanos que, según el instituto armado, están pendientes de análisis genético para su cotejo definitivo.

El pasado 28 de julio, ese conocido fue detenido. El arrestado confesó haber acabado con la vida de la víctima en su domicilio de Coín y haber descuartizado el cuerpo, trasladando los restos a varios puntos de Alhaurín de la Torre. El juez de guardia decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el arrestado, que ya ha ingresado en el centro penitenciario.

El cráneo hallado por unos operarios en Alhaurín de la Torre en junio de 2025 fue la pieza que terminó por encajar un puzzle de seis años.

Georradar, drones y guías caninos: la tecnología que permitió recuperar los restos

El dispositivo de búsqueda desplegado por la Guardia Civil en Alhaurín de la Torre combinó medios aéreos no tripulados y sensores terrestres capaces de detectar alteraciones en el subsuelo. Los guías caninos entrenados en localización de restos biológicos resultaron clave para acotar las zonas de interés, según ha trascendido de la investigación.

La causa será instruida ahora por el Juzgado de Instrucción número 14 de Málaga, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). La calificación penal que pueda derivarse de los hechos incluye, además del homicidio, el posible delito de profanación de cadáver, dada la forma en que fueron dispersados los restos.

La Lectura Andaluza

El esclarecimiento de este crimen, casi seis años después, pone de relieve la tenacidad de las fuerzas de seguridad en Málaga y la importancia de los avances en genética forense. En Coín, una localidad de poco más de 20.000 habitantes en el Valle del Guadalhorce, la noticia ha devuelto la tranquilidad a una comunidad que convivía con la incertidumbre de una desaparición sin resolver. El hecho de que el detenido fuera un conocido de la víctima reabre el debate sobre la violencia en entornos cercanos, un patrón que los expertos en criminología señalan como mayoritario en los homicidios.

La investigación ha requerido la cooperación de múltiples unidades de la Guardia Civil y el respaldo del juzgado instructor. Los restos óseos pendientes de análisis genético confirmarán de forma definitiva la identidad de la víctima, cerrando un capítulo que ha mantenido a dos municipios malagueños en vilo durante media década. La lectura es clara: en Andalucía, los casos no prescriben para quienes trabajan sin descanso en la búsqueda de la verdad.

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