La Guardia Civil investiga a tres personas por un delito de imprudencia grave como presuntos responsables del incendio forestal que arrasó 1.800 hectáreas en la comarca del Andévalo, en la provincia de Huelva.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un incendio forestal declarado el 21 de julio en El Cerro del Andévalo (Huelva) calcinó 1.800 hectáreas y obligó a evacuar a 380 vecinos de Villanueva de las Cruces. Tres operarios están investigados.
- ¿Dónde y quién? El fuego se inició en una finca privada de El Cerro del Andévalo por chispas de una radial durante la demolición de una nave agrícola. La Guardia Civil instruye diligencias contra los trabajadores de la empresa responsable.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? No hubo heridos, pero la rápida propagación activó el Plan INFOCA y movilizó a bomberos y efectivos de la Guardia Civil. El caso subraya la necesidad de extremar las precauciones en trabajos con herramientas de riesgo en época estival.
Cómo se originó el fuego y la falta de medidas preventivas
Según las pesquisas del Seprona, el incendio se desencadenó por las chispas que generó el uso de una radial —herramienta de corte de metales por fricción— durante los trabajos de demolición parcial de una nave agrícola en la finca de El Cerro del Andévalo. Los operarios trabajaban a apenas 15 metros de una zona de vegetación seca y, lo más grave, carecían de las medidas de seguridad preventivas exigidas por la normativa.
La Guardia Civil detalla que la empresa encargada de la demolición no dispuso de extintores ni de mangueras conectadas a la red de agua, elementos que podrían haber contenido las llamas en sus primeros compases. Los propios trabajadores intentaron sofocar el fuego por sus medios, pero las altas temperaturas, el viento reinante y la sequedad del pasto facilitaron una propagación rapidísima.
El 90% de los incendios forestales en la provincia de Huelva durante los últimos cinco años tuvieron origen humano, la mayoría vinculados a actividades agrícolas o de construcción.
La alerta temprana de varios ciudadanos que divisaron la columna de humo y llamaron al 062 —el teléfono de emergencias de la Guardia Civil— permitió activar de inmediato a los efectivos del Instituto Armado y a los bomberos del Consorcio Provincial de Huelva. Las llamas, sin embargo, ya avanzaban fuera de control hacia el término municipal de Villanueva de las Cruces.
Evacuación preventiva y despliegue del Plan INFOCA
Como medida de protección, se activó la evacuación de los 380 vecinos de Villanueva de las Cruces. Fueron realojados temporalmente en los centros deportivos habilitados por los ayuntamientos de Calañas y del propio El Cerro de Andévalo. La operación se desarrolló sin incidentes y no hubo que lamentar heridos.
El despliegue del Plan INFOCA, el dispositivo de extinción de la Junta de Andalucía, fue inmediato. Medios aéreos y terrestres trabajaron durante casi 96 horas hasta que el incendio pudo ser declarado extinguido a las 22:00 del pasado 25 de julio. En total, 1.800 hectáreas de masa forestal resultaron calcinadas, un golpe notable para el patrimonio natural de la comarca del Andévalo.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil ya han sido remitidas al juzgado competente. Las penas por imprudencia grave con resultado de incendio forestal pueden ir de seis meses a un año de prisión, además de la obligación de afrontar la responsabilidad civil por los daños causados al medio ambiente y a los bienes públicos y privados.

La rápida detección ciudadana y la coordinación entre administraciones —Guardia Civil, bomberos y Plan INFOCA— evitaron que las consecuencias fueran aún más dramáticas. Sin embargo, la falta de medios preventivos en el origen del siniestro pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y la formación en actividades de riesgo durante los meses de calor.
La Lectura Andaluza
El incendio del Andévalo no es un caso aislado en Andalucía. La comunidad afronta cada verano un riesgo extremo de incendios forestales agravado por las altas temperaturas y la sequía acumulada. Solo en los últimos cinco años, la provincia de Huelva ha registrado más de 500 siniestros de origen humano, según datos del IECA. La imprudencia en trabajos agrícolas y obras en el entorno rural se ha convertido en uno de los principales detonantes, algo que la Junta de Andalucía combate con campañas de concienciación y refuerzo de la normativa preventiva.
Para el ciudadano andaluz, lo ocurrido en Villanueva de las Cruces y El Cerro del Andévalo es un recordatorio de que la seguridad comienza en la parcela de cada uno. Quien vive o trabaja en el campo sabe que una chispa puede convertirse en un desastre en cuestión de minutos. Por eso, disponer de extintores, mangueras y respetar las distancias de seguridad no es una opción, sino una exigencia que protege tanto el monte como a los vecinos. El Plan INFOCA funciona y los servicios de emergencia responden con eficacia, pero la prevención sigue siendo la asignatura pendiente.
De cara al futuro, la presión sobre los recursos forestales de Andalucía —que alberga más de 4,5 millones de hectáreas de superficie arbolada y desarbolada— seguirá creciendo mientras no se corrijan ciertas prácticas. La tramitación judicial de este caso será un termómetro para medir la firmeza con la que se persiguen este tipo de negligencias. Mientras tanto, los vecinos de la comarca del Andévalo intentan recuperar la normalidad con la mirada puesta en un cielo del que confían en no volver a ver salir humo.

