Sánchez respalda a Zapatero tras la imputación de sus hijas: ‘Cuenta con mi apoyo y el del PSOE’

Sánchez cierra filas con el expresidente tras la decisión del juez Calama a instancias de Anticorrupción. La dirección socialista respalda su inocencia y contrapone el caso con el del entorno de la presidenta madrileña.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El presidente Pedro Sánchez ha expresado su respaldo sin fisuras al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero después de que el juez Calama imputase a sus dos hijas y a su secretaria en el ‘caso Plus Ultra’.
  • ¿Quién está detrás? El propio Sánchez, en declaraciones a su llegada a la cumbre europea en Bruselas, y la dirección del PSOE, que ha cerrado filas con el exmandatario.
  • ¿Qué impacto tiene? Refuerza la unidad socialista en vísperas de una nueva ofensiva judicial contra el legado de los gobiernos del partido y sitúa la legitimidad de las imputaciones en el debate político.

Pedro Sánchez ha cerrado filas este jueves con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, después de que el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama imputase a sus dos hijas y a su secretaria en el marco del denominado ‘caso Plus Ultra’.

Apoyo cerrado en Bruselas

A su llegada a la cumbre europea que se celebra en la capital belga, el presidente del Gobierno subrayó que Zapatero ‘cuenta con su respaldo, empatía y el apoyo de la organización que dirijo, que es el Partido Socialista. Sánchez, que ha mantenido contacto directo con el expresidente, defendió su inocencia y la de su entorno familiar.

El líder del Ejecutivo fue más allá al contextualizar las imputaciones. Recordó que ‘todos los presidentes de gobierno reciben regalos’ por representación institucional y subrayó que ‘la España de 2007 no es la España de 2026 y la legislación de hoy no es la de 2007’. En otras palabras, los obsequios diplomáticos formaban parte de una práctica entonces menos regulada.

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El ‘caso Plus Ultra’ y la imputación

El juez Calama actuó a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, que el pasado martes solicitó la citación como investigadas de las dos hijas del ex presidente y de su secretaria, Gertrudis Alcázar. La causa se centra en los regalos que habrían recibido durante el mandato de Zapatero (2004-2011) y que podrían no haber sido declarados.

Ferraz ha trasladado en privado su ‘plena confianza en la inocencia del expresidente’ y ha pedido respetar los tiempos de la justicia. La dirección socialista insiste en que las imputaciones se producen en un contexto de goteo judicial que el partido vincula a la estrategia de la oposición.

Sánchez también aprovechó para responder a las acusaciones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre la imagen de España. Le recordó la investigación de la Agencia Tributaria sobre Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, que facturó 4,4 millones de euros a través de sus empresas con indicios de simulación. ‘Si se ejerce de Torquemada, habrá que serlo para lo bueno y para lo malo’, señaló.

La solidaridad socialista con Zapatero trasciende la lealtad personal: es una apuesta por blindar el relato de que las imputaciones obedecen a una causa judicial desproporcionada y a destiempo.

El Eje del Poder Socialista

La reacción de Sánchez dibuja un esquema que la cúpula socialista repetirá en las próximas semanas: defensa cerrada del legado de los gobiernos socialistas y contraste con las sombras judiciales que rodean al Partido Popular. La mención expresa al caso de la pareja de Ayuso no es casual: Ferraz quiere equilibrar el foco mediático y recordar que los procesos judiciales no tienen color político.

Desde el punto de vista territorial, el episodio coloca a la presidenta madrileña en una posición incómoda justo cuando el PSOE prepara su ofensiva parlamentaria de otoño. Mientras, los barones socialistas con peso orgánico —Page, Barbón, Illa o Chivite— han guardado silencio público, aunque fuentes consultadas por Moncloa.com confirman que comparten la línea de ‘prudencia activa’ que marca Ferraz.

El verdadero desafío no está solo en el frente judicial. La legislatura se adentra en un tramo incierto: Sánchez ha deslizado la posibilidad de elecciones anticipadas si el Congreso tumba los Presupuestos Generales del Estado. Su anuncio de adelantar el Consejo de Ministros al 29 de junio para ampliar el escudo social aprobado en marzo —una medida que protege a hogares y empresas de los efectos de la guerra de Irán— busca demostrar que el Gobierno no renuncia a la agenda social pese al ruido.

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La incógnita es si la mayoría de investidura resistirá la doble presión judicial y presupuestaria. El Grupo Parlamentario Socialista, pilotado por Patxi López, confía en reeditar los apoyos que ya hicieron posible la convalidación de decretos anteriores, pero Junts y ERC exigen gestos adicionales en la mesa de diálogo con Cataluña. Una derrota parlamentaria en otoño devolvería al presidente la llave electoral, aunque fuentes del Ejecutivo aseguran que, en ningún caso, ese adelanto se produciría este año.

En la historia reciente del partido, los procesos judiciales contra exdirigentes se han gestionado con una combinación de respeto institucional y movilización orgánica. Ahora, Moncloa y Ferraz apuestan por una estrategia similar: desdramatizar la imputación sin eludir la defensa política, mientras mantienen el pulso legislativo.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: Solidaridad con Zapatero y defensa del legado institucional de los gobiernos socialistas.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE)
  • Próximo hito: Consejo de Ministros extraordinario el 29 de junio para ampliar el escudo social.