Te ha pasado más de una vez: preparas unas broquetas de pimiento cebolla y calabacín, las colocas con mimo sobre la rejilla de la barbacoa y, al primer golpe de calor, la mitad de los trozos acaban directamente en el carbón. Lo mismo con los langostinos, el pescado o cualquier verdura cortada. La parrilla tradicional tiene ese punto cruel que solo perdonan las piezas de carne grandes. Pero hay una solución low-cost que está volando de los lineales de Lidl: la plancha barbacoa reversible por 16,99 euros.
Este accesorio de hierro fundido esmaltado convierte cualquier barbacoa —de gas o carbón— en una superficie de cocción continua. La plancha, que también puede usarse directamente sobre la llama o incluso en una placa de inducción en casa, se ha convertido en uno de los productos más virales del verano. Con doble cara (lisa y estriada), permite asar desde una lubina entera hasta un chuletón de kilo sin miedo a perder nada entre las rejillas.
El secreto del éxito
- Superficie reversible: la cara lisa es ideal para alimentos delicados como pescado, marisco o tortillas; la cara estriada marca las clásicas líneas de parrilla en carnes y verduras.
- Hierro fundido esmaltado: alcanza altas temperaturas de forma homogénea, retiene el calor durante minutos y, con un curado sencillo, actúa como una sartén antiadherente sin químicos.
- Multiposición: se coloca sobre la parrilla o directamente sobre el fuego, y su tamaño (36 x 24 cm) encaja en la mayoría de barbacoas domésticas sin desplazar el resto de la comida.
Una de las grandes ventajas de este material es que, tras un primer uso y un curado rápido, la comida se desliza como si lleváramos años cocinando en ella. Basta con lavarla a mano, secarla inmediatamente —nada de lavavajillas— y aplicar una finísima capa de aceite antes de guardarla para que aguante temporadas enteras sin oxidarse.
En cuanto a cocción, la plancha pide un precalentamiento generoso: unos 8-10 minutos sobre las brasas bien encendidas aseguran que cada filete o gamba se selle al instante. El lado liso es soberbio para verduras troceadas finas, que se caramelizan sin quemarse, mientras que el estriado convierte un simple calabacín en una delicia con marcas de parrilla.
Además, la plancha admite recetas tan variopintas como un revuelto de setas, unas arepas o incluso unas crêpes dulces para el postre. Solo hay que controlar la temperatura para que no se quemen.
No hay nada más frustrante que perder un buen langostino en la hoguera. Con esta plancha, cada bocado cuenta.
Paso a paso para estrenarla
El curado es el secreto para que la plancha no se pegue: lava con agua caliente (sin jabón), seca a conciencia, unta toda la superficie con aceite vegetal y caliéntala al fuego hasta que humee ligeramente. Repite una o dos veces y la capa antiadherente quedará fijada.
Cuando vayas a cocinar, colócala sobre la parrilla en en el momento en que las brasas estén al rojo vivo pero sin llama directa. Espera a que alcance temperatura —sentirás el calor a unos centímetros de la superficie— y entonces pincela con un poco de aceite. Ahora ya puedes colocar los alimentos.
Para la limpieza, evita los estropajos metálicos: una rasqueta de plástico o un cepillo suave bastan. Aclara con agua, seca con papel de cocina y guarda en lugar seco. Si aparece algún punto de óxido (normal tras meses de uso si no se ha secado bien), frótalo con aceite y sal gruesa y vuelve a curar.
Variaciones y maridaje
Con qué beberlo: para las carnes rojas y las verduras asadas, un tinto joven de Rioja o Ribera del Duero funciona a las mil maravillas. Si la barbacoa es de pescado y marisco, mejor un blanco de la costa, como un Albariño bien frío o un Godello.
Esta misma plancha puede usarse en cocinas de inducción o vitrocerámica, con la precaución de no arrastrarla para no rayar. Así, en días de lluvia, puedes montar una barbacoa en interior sin perder el sabor del asado.
La plancha Lidl se ha convertido en ese accesorio que, una vez lo pruebas, te preguntas cómo habías podido vivir sin él. A 16,99 euros, el riesgo es mínimo, y las probabilidades de que se agote en plena temporada de barbacoa son altas.
