Las listas electorales de la Comunitat Valenciana se negocian ya en la sombra y con liderazgos muy distintos a los de 2023.
Faltan poco más de ocho meses para las próximas elecciones autonómicas y locales, previstas para 2027, y no hay fecha para unas generales. Con ese calendario abierto, en el PSPV, el PP valenciano, Compromís y Vox se ha instalado un nerviosismo que ya se nota en los despachos. Las Corts Valencianes, el parlamento autonómico de 99 escaños, albergan hoy relaciones de poder internas muy distintas a las que configuraron las candidaturas del 28M, las municipales y autonómicas de mayo de 2023. Buena parte de los diputados actuales no repetirá.
Ninguna candidatura está proclamada y en cada partido sobrevuela la misma pregunta: quién decide y a costa de qué nombres.
El PP valenciano aguarda a Feijóo y nadie mueve ficha del todo
En el PP valenciano el nerviosismo tiene nombre: Alberto Núñez Feijóo todavía no ha confirmado oficialmente a Juanfran Pérez Llorca como candidato para 2027. En 2023 el cabeza de cartel fue Carlos Mazón, hoy expresident de la Generalitat, el ejecutivo autonómico valenciano. En Génova se da por hecho que el actual president será ratificado, pero mientras la incógnita siga abierta nadie sabe quién tendrá la capacidad real de influir en las listas.
Los presidentes provinciales llevan tiempo moviendo piezas: Vicent Mompó en Valencia, Toni Pérez en Alicante y Marta Barrachina en Castellón. Buscan candidaturas afines en la futura composición de las diputaciones, y quieren opinar sobre los nombres. A eso se suma un factor decisivo: la dirección nacional del PP no tiene previsto celebrar un congreso regional, así que el Comité Electoral nacional tendrá más margen que nunca sobre las candidaturas valencianas.
El PSPV de Morant estrena jerarquía y mide fuerzas con las provincias

En el PSPV el cambio es más profundo. Las listas del 28M las diseñó Ximo Puig; las próximas las controlará la ministra Diana Morant, que necesita un grupo parlamentario de máxima confianza si la izquierda no recupera la Generalitat. No son pocas las voces del socialismo valenciano que advierten de tensiones si la nueva dirección autonómica no equilibra con las estructuras provinciales. Será su primera prueba de fuerza.
Las listas de 2027 no se decidirán en campaña: se están decidiendo ya, en despachos y comités, sin cámaras delante.
En Compromís, la batalla más visible está en el Ayuntamiento de València, una plaza que aspiran a recuperar con el apoyo del PSPV. La candidatura de Mónica Oltra obliga a reconfigurar los equilibrios internos entre Més Compromís e Iniciativa y tendrá consecuencias sobre el resto de listas.
El cartel autonómico lo encabezará Joan Baldoví y el municipal del PSPV, Pilar Bernabé, actual delegada del Gobierno, lo que obliga a reorganizar también el grupo socialista en la ciudad.
En Vox, todo apunta a que el candidato a la Generalitat saldrá del binomio que forman el portavoz parlamentario José María Llanos y la presidenta de las Corts, Llanos Massó. La incógnita se traslada al Ayuntamiento de València, donde está por ver si el exvicepresidente valenciano y extorero Vicente Barrera encabeza la candidatura. En cualquier caso, se espera renovación en los primeros puestos respecto a 2023.
El Escenario Valenciano
La política valenciana vive una paradoja. El Consell (el gobierno de la Generalitat) de Pérez Llorca y Vox gobierna con mayoría y, a la vez, ninguno de los dos sabe aún quién defenderá esa gestión en 2027. El expresident Mazón mantiene su acta en las Corts mientras la instrucción judicial de la DANA sigue su curso, un factor que planea sobre cualquier decisión de nombres en el PP. Enfrente, el PSPV y Compromís afrontan su renovación con los equilibrios internos sin cerrar.
La dimensión nacional pesa más de lo que parece. Génova controla el calendario de ratificaciones y, sin congreso regional, el PP valenciano queda en manos del Comité Electoral nacional, algo poco habitual en su trayectoria reciente. Diana Morant compatibiliza la cartera ministerial con la dirección del PSPV, una doble condición que sus críticos internos le recuerdan cada vez que se habla de candidaturas. Y sobre todo ello planea una incógnita ajena a Valencia: la fecha de las próximas generales, que Feijóo y Sánchez siguen sin fijar.
La proyección es clara: los comités electorales empezarán a trabajar en los próximos meses, con las municipales y autonómicas de 2027 como horizonte. En 2023, las listas valencianas se cerraron con Puig al frente del PSPV y con Mazón como candidato del PP. Ninguno de los dos lidera hoy esas siglas.
Ficha del Caso
- El caso: PSPV, PPCV, Compromís y Vox negocian en la sombra sus candidaturas para las elecciones autonómicas y locales de 2027 sin ninguna lista proclamada.
- Datos importantes: Feijóo aún no ha ratificado a Pérez Llorca como candidato; el PP no celebrará congreso regional y el Comité Electoral nacional asumirá más peso. En el PSPV, Morant controla unas listas que Puig diseñó en 2023.
- Resumen: La batalla por los nombres refleja los nuevos equilibrios internos de cada partido y anticipa una campaña que comenzará mucho antes de ser oficial.

