La Policía Nacional ha desarticulado una red que movía 61 kilos de cocaína al mes desde Barcelona y ha detenido a doce personas, todas ellas ya en prisión. Los doce arrestados están investgados por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
La operación antidroga se cerró a principios de septiembre, cuando los investigadores constataron que la estructura había alcanzado una capacidad logística estable y procedieron a la detención de sus integrantes. Según el comunicado oficial de la Policía Nacional, la organización se dedicaba presuntamente a la adquisición, el almacenamiento, el transporte y la distribución de cocaína a gran escala con periodicidad mensual.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada de forma presunta al tráfico de cocaína a gran escala y ha detenido a doce personas.
- ¿Dónde y cuándo? El operativo se desarrolló a principios de septiembre en Barcelona, con ramificaciones en Madrid, Granada, Ciudad Real y el resto de Cataluña.
- ¿Qué resultado? 61 kilogramos de cocaína aprehendidos, 222.880 euros en efectivo y cinco armas de fuego intervenidas. Los doce detenidos han ingresado en prisión.
En el balance de la intervención figuran 61 kilogramos de cocaína aprehendidos antes de su salida hacia los puntos de destino, 222.880 euros en efectivo y cinco armas de fuego: dos pistolas, dos revólveres y una escopeta. El comunicado oficial detalla el conjunto del material incautado y confirma el ingreso en prisión de todos los detenidos.
Una red con base en Barcelona y distribución en cuatro provincias
La organización trabajaba con un esquema de distribución periódica. La cocaína se adquiría y almacenaba en ubicaciones controladas por la red en Barcelona, desde donde partían los envíos hacia Madrid, Granada, Ciudad Real y el resto de Cataluña. Los investigadores han reconstruido ese recorrido completo, desde la entrada de la sustancia hasta su colocación en el mercado.
La estructura funcionaba por niveles. Un grupo se encargaba de la logística y el transporte, otro del almacenamiento y un tercero gestionaba la salida de la droga hacia las provincias de destino. Esa compartimentación, habitual en las redes de narcotráfico consolidadas, obliga a reconstruir cada célula por separado, porque cada nivel maneja solo la información necesaria para su función.
La capacidad de la red quedó acreditada por el volumen que colocaba en el mercado: 61 kilogramos al mes distribuidos de forma simultánea en varias provincias. Los agentes intervinieron esa cantidad completa antes de su distribución, según la información facilitada por la Policía Nacional.
61 kilos al mes, 222.880 euros y cinco armas: el desmantelamiento de la red deja fuera de circulación una estructura que operaba en cuatro provincias.
Doce detenidos con ingreso en prisión por organización criminal

La operación culminó con la detención de los doce integrantes de la organización y su ingreso en prisión, decretado por la autoridad judicial. Los arrestados quedan a disposición de los juzgados, que dirigen la instrucción sobre la estructura desmantelada.
Las cinco armas de fuego intervenidas —dos pistolas, dos revólveres y una escopeta— y los 222.880 euros en efectivo forman parte del material que la autoridad judicial tiene ya en su poder. El caso permanece en fase de instrucción por los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas. El comunicado policial no detalla si el operativo afecta a más investigados ni el número de agentes que participaron en el dispositivo.
El Contexto Operativo
El narcotráfico se mantiene como la principal amenaza del crimen organizado en España. Los balances anuales del Ministerio del Interior sitúan las incautaciones de cocaína en máximos históricos, por encima de las cien toneladas anuales en los últimos ejercicios, y Europol identifica a España como la principal puerta de entrada de la cocaína que llega a Europa. Las redes asentadas en Cataluña han pasado de recibir partidas aisladas a gestionar estructuras estables con ramificaciones en varias comunidades autónomas.
Ese cambio de escala explica el valor de operaciones como esta. La Policía Nacional mantiene activos sus equipos especializados en la lucha contra el narcotráfico, que en los últimos años han concentrado su trabajo en desarticular la logística —almacenes, transporte y distribución— más que en el decomiso puntual de la mercancía. La detención de los doce integrantes y su ingreso en prisión evitan que la red se recomponga a corto plazo y obligan a sus proveedores a buscar nuevos canales de colocación en un mercado vigilado.
Las cifras de la operación —61 kilos mensuales, 222.880 euros y cinco armas— confirman el peso del tráfico de cocaína en la actividad del crimen organizado en España y el volumen de recursos que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado dedican a combatirlo.
