Vox ha reservado la Plaza de Toros de València para cerrar la campaña del 29-N: el mismo escenario que el PP guarda para Feijóo.
El pulso de Abascal a Feijóo se libra en el ruedo de la calle Xàtiva
La reserva está hecha «para todo el día» y la han ratificado los responsables del recinto. Desde Vox no confirman si finalmente se optará por esta instalación, siempre complicada de llenar y que genera un estrés considerable a los cuadros de cualquier partido. La elección de la ciudad, sin embargo, no parece casual: la campaña se cierra donde se decide.
El ruedo de la calle Xàtiva es mucho más que una plaza. Se ha convertido en el icono talismán del PPCV, deseoso siempre de mostrar músculo y capacidad de movilización ante una dirección nacional no siempre comprensiva. En alguna ocasión los socialistas también se han atrevido con el coso, pero el imaginario colectivo lo tiene reservado al PP valenciano. Ahora, la derecha que gobierna con ellos quiere probar suerte en el mismo albero.
La comparación será inevitable. Los populares han confirmado que llenarán el coso el 21-N con Alberto Núñez Feijóo, en el que probablemente sea el acto más importante de su campaña. Seis días después, Abascal quiere el mismo cartel y el mismo tendido. A nadie se le escapa que València puede ser decisiva para el reparto final de escaños.
Los números explican la osadía. En 2023, Vox logró cinco diputados por la Comunitat Valenciana, los mismos que por Madrid y solo por detrás de Andalucía; por delante de Castilla-La Mancha, Murcia o Catalunya. En la circunscripción de Alicante superó el 16,3% de los votos. El bastión no es una hipótesis: es una cuenta pendiente.
El ruedo de la calle Xàtiva no se alquila por lo que es, sino por lo que significa: quien lo llena, manda el relato.
Valencia, bastión y circunscripción decisiva: los números del órdago
En la capital, el tablero es aún más incómodo para el PP. La alcaldesa es María José Catalá, que además encabeza la candidatura popular por la circunscripción de València, donde se reparten 16 escaños. Y Catalá gobierna la ciudad, precisamente gracias a un acuerdo con Vox: en estas elecciones importa poco lo bien que se entiendan arriba, porque abajo compiten por el mismo votante.
En las Corts Valencianes, la relación tiene otro nombre: dependencia. Vox es socio indispensable del Consell de Pérez Llorca y ha marcado la agenda parlamentaria con la prioridad nacional, los recortes a la cultura en valencià o el endurecimiento de la política migratoria, propuestas que en buena parte no han podido materializarse al 100% por falta de competencias. Gobernar juntos y competir juntos es el equilibrio imposible de esta legislatura.
El Escenario Valenciano
La política valenciana lleva meses funcionando con una contradicción en el centro: el pacto entre PP y Vox sostiene el Consell y sostiene el Ayuntamiento de València, mientras ambos partidos se preparan para disputarse los mismos votos en las urnas. La oposición de PSPV y Compromís observa el espectáculo con interés, consciente de que cada gesto de la derecha hacia su flanco más radical le regala argumentos. El expresident de la Generalitat Carlos Mazón, por su parte, conserva su acta de diputado en las Corts Valencianes y sigue pendiente del proceso judicial de la DANA, una sombra que no desaparece del hemiciclo.
La dimensión nacional es evidente. Cerrar la campaña en València, un escenario que tradicionalmente se reserva para Madrid, es una forma de decir a Génova que Vox no piensa resignarse al papel de comparsa. El precedente inmediato está en los resultados de 2023, cuando la Comunitat fue, junto a Madrid, el territorio que más diputados aportó al grupo de Abascal en el Congreso. Quien manda en València manda en la negociación de Madrid.
El calendario aprieta. La campaña entra en su última semana y el 29-N medirá hasta dónde llega ese pulso: 16 escaños en juego en la circunscripción de València son mucho para tan poco margen. Después llegará la resaca, y con ella la vuelta al hemiciclo valenciano, donde el Consell de Pérez Llorca seguirá necesitando los votos de Vox para sacar adelante sus decretos. La reconstrucción de la DANA, los presupuestos y el pulso cultural seguirán ahí. Nadie gobierna dos veces con el mismo socio sin pagar un precio.
Ficha del Caso
- El caso: Vox reserva el coso de la calle Xàtiva para cerrar la campaña del 29-N, el mismo escenario que el PP con Feijóo el 21-N, en un pulso por el liderazgo de la derecha.
- Datos importantes: reserva «para todo el día» ratificada por el recinto; mitin del PP el 21-N; cinco diputados de Vox por la Comunitat en 2023; 16 escaños en la circunscripción de València; más del 16,3% en Alicante.
- Resumen: el cierre de campaña convierte València en el campo de batalla donde PP y Vox miden su fuerza antes y después de las urnas.

