La DANA deja a l’Horta Sud sin compresas ni antibióticos: el Consell carece de protocolos de derivación

El informe «Donde nadie mira», elaborado con 55 jóvenes y 43 profesionales de 12 municipios, concluye que la anticoncepción y las revisiones ginecológicas quedaron fuera del plan de emergencia. Pide protocolos que no dependan de los contactos personales de cada profesional.

La DANA dejó la atención sanitaria de l’Horta Sud sin compresas, sin anticonceptivos y sin un protocolo al que agarrarse. Dos años después, las vecinas de la comarca relatan cómo la DANA —la Depresión Aislada en Niveles Altos que inundó Valencia en octubre de 2024— las dejó también sin respuesta médica.

Qué encontraron (y qué no) las jóvenes de l’Horta Sud cuando llegó la ayuda

El informe «Donde nadie mira. Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres» se presentó esta semana en el Colegio Territorial de Arquitectos de València y concluye que la salud sexual y reproductiva quedó fuera de la respuesta a la emergencia. Lo firma Plan International con apoyo técnico de El Rogle, asesoría científica de la investigadora Carmen Grau y financiación del Ministerio de Juventud e Infancia. Detrás hay 55 adolescentes y jóvenes y 43 profesionales de 12 municipios de l’Horta Sud, la comarca que se llevó la peor parte de la riada.

La atención primaria se partió en pedazos. En Catarroja, el centro de salud quedó inutilizado; en Albal, la consulta se trasladó al centro de adultos de Beniparrell; en Riba-roja de Túria se habilitó un punto en el centro social y las urgencias se derivaron a L’Eliana. La atención ginecológica, obstétrica y de matronas pasó a un segundo plano durante semanas. Y no fue por falta de demanda.

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Una de las jóvenes del estudio lo cuenta así: «Fui andando mientras sangraba», tratando de que algún coche parara. Había sufrido un aborto espontáneo en mitad de la catástrofe. El seguimiento lo hizo por teléfono, sin volver al centro de salud ni al hospital. «Lo viví con depresión, sin ganas de salir». Su testimonio no es una excepción en el informe; es el patrón.

La cadena que se rompe: infecciones sin respuesta y anticonceptivos que no llegaron

Celia, una joven de Parke Alkosa, necesitaba medicación para una infección de orina. «No había respuesta», relata en el trabajo. Llevaba semanas en contacto con el fango. La infección de orina es de lo más común del mundo y muchas jóvenes la sufrieron sin receta ni consulta, porque los circuitos de extracción y procesamiento de muestras también se colapsaron. El diagnóstico llegó tarde. O no llegó.

La anticoncepción fue la otra gran ausente. Una psicóloga de asuntos sociales lo resume con una imagen que incomoda: en las mesas de reparto había arroz, leche y galletas, pero ni una sola partida de preservativos. «Parece que vas a estar de fiesta, no en medio de una catástrofe», dice. Esa barrera, la vergüenza de pedir, también forma parte del desabastecimiento. Las ginecólogas atendían donde podían, sin poder colocar un DIU ni practicar una interrupción del embarazo, porque el sistema no daba más de sí.

La emergencia no se mide solo en barro retirado: también en las semanas que una adolescente pasó sin anticonceptivos ni una revisión ginecológica.

Paula Borruel, del Colegio Oficial de Educadoras y Educadores Sociales de la Comunitat Valenciana, admite que se pudo coordinar «gracias a mis contactos personales» y reclama protocolos y estructuras para que los puntos de atención a mujeres —con matronas, enfermeras y agentes de igualdad— no dependan de la improvisación. El informe propone incluirlos en los planes de emergencia, definir qué prestaciones no pueden interrumpirse, habilitar puntos «seguros, confidenciales y reconocibles» y garantizar una educación sexual estable que no dependa del municipio donde una nace.

El Escenario Valenciano

El informe aterriza en un Consell distinto del que gestionó la emergencia. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP), gobierna desde el 2 de diciembre de 2025 con el apoyo de Vox en las Corts Valencianes (el parlamento autonómico valenciano, 99 escaños). El expresident Carlos Mazón dirigió la respuesta en octubre de 2024, dimitió el 3 de noviembre de 2025 y hoy conserva su acta de diputado mientras comparece en el proceso judicial de la DANA. Su etapa se juzga en los tribunales; la reconstrucción, en cambio, se le reclama al Consell actual. La Conselleria de Sanitat hereda la pelota: el estudio señala esa ausencia de protocolos como el agujero central de la respuesta, y el PSPV y Compromís han convertido la reconstrucción en su principal ariete contra el pacto PP-Vox.

Hay una dimensión que desborda la comarca. El estudio lo financió el Ministerio de Juventud e Infancia, del Gobierno de Pedro Sánchez, de modo que el Ejecutivo central también se mira en ese espejo. Y el vacío no es solo valenciano: los planes de emergencia españoles, desde la riada de Biescas de 1996 hasta las inundaciones de Murcia de 2012, se han diseñado para el rescate y la infraestructura, no para la salud sexual y reproductiva. En el Congreso sigue abierto el debate sobre la coordinación y el papel de la UME, mientras las ayudas se canalizan a través del Consorcio de Compensación de Seguros (el organismo estatal que cubre daños de catástrofes naturales) y de los fondos europeos que riegan el Plan RERD (el Plan de Recuperació, Reconstrucció i Resiliència davant l’Emergència DANA).

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Ninguna de las recomendaciones del informe tiene fecha ni decreto detrás. La siguiente ventana no será un titular: será comprobar si el próximo plan de emergencias sanitarias de la Generalitat (el gobierno autonómico valenciano) incorpora o no la salud sexual y reproductiva entre las prestaciones que no pueden interrumpirse. Sin calendario público, la única fecha cierta es la que ya pasó: el 29 de octubre de 2024.

Ficha del Caso

  • El caso: El informe «Donde nadie mira» documenta que la salud sexual y reproductiva de las jóvenes de l’Horta Sud quedó fuera de la respuesta a la DANA y reclama protocolos de derivación que no dependan de la improvisación.
  • Datos importantes: 55 jóvenes y 43 profesionales de 12 municipios; centros de salud inutilizados en Catarroja y derivaciones desde Riba-roja de Túria a L’Eliana; anticoncepción y revisiones ginecológicas aplazadas durante meses; estudio financiado por el Ministerio de Juventud e Infancia.
  • Resumen: Dos años después de la catástrofe, la reconstrucción sanitaria sigue sin protocolos específicos para las mujeres, una carencia que interpela al Consell de Pérez Llorca y también al conjunto del sistema nacional de emergencias.
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