Felipe VI viaja a Colombia para la toma de posesión de Abelardo de la Espriella en Cali

El monarca asiste ayer a la investidura en Cali acompañado por el ministro Albares y se reúne con Javier Milei en un acto sin presencia del presidente del Gobierno. La cita consolida la tradición de la Corona como embajadora de la relación bilateral.

Felipe VI asistió ayer en Cali a la investidura de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia. El monarca aterrizó en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón pasadas las 7:00 hora local, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y fue recibido con honores militares por un destacamento de la Fuerza Aérea Colombiana. Antes de la ceremonia, el Rey se reunió en privado con De la Espriella en el Centro Cultural de Cali y mantuvo un encuentro con el presidente argentino, Javier Milei, en una jornada diplomática en la que Pedro Sánchez no estuvo presente.

Recepción con honores y encuentro privado con De la Espriella

La comitiva real fue recibida por la saliente canciller Rosa Yolanda Villavicencio, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, junto al embajador español Santiago Jiménez. Tras los saludos protocolarios, Felipe VI escuchó los honores de los cadetes de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez. Fue un gesto de cortesía que la Casa del Rey cultiva en cada visita de Estado y que en esta ocasión reforzaba la sintonía con una nación prioritaria para la política exterior española.

Poco después, el monarca se desplazó al Centro Cultural de la ciudad para mantener una reunión privada con el mandatario electo. La cita, sin presencia de medios, se interpreta como un mensaje de continuidad en la relación bilateral que Felipe VI ha tejido con los sucesivos presidentes colombianos. La tradición es sólida: esta es la sexta investidura a la que asiste un miembro de la Corona española desde 1998.

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El guiño a Milei y la diplomacia sin Sánchez

El monarca, mantuvo un breve encuentro con Javier Milei en los márgenes de la ceremonia. Según fuentes diplomáticas, el diálogo abordó asuntos comerciales y regionales, en un contexto de distanciamiento ideológico entre el Gobierno español y el argentino. La ausencia de Pedro Sánchez —que no viajó a Cali— dejó en el Rey la representación institucional al más alto nivel, un papel que el jefe del Estado asume con naturalidad en escenarios donde el Ejecutivo prefiere ceder el foco.

La ausencia del presidente del Gobierno convirtió al Rey en la voz institucional de España ante unos líderes con los que el Ejecutivo mantiene distancias.

La imagen de Felipe VI conversando con Milei cobra relevancia porque la diplomacia bilateral ha atravesado momentos de tensión en los últimos meses. La Corona, ajena a las disputas partidistas, puede restablecer canales que el Gobierno, por afinidad política, encuentra bloqueados. En este viaje relámpago —el monarca regresó a España tras la ceremonia— se puso de manifiesto una vez más la utilidad de una institución que trasciende legislaturas.

La tradición monárquica en las investiduras colombianas

Que un miembro de la Familia Real viaje cada cuatro u ocho años a la toma de posesión colombiana no es casualidad. Felipe VI ya asistió como monarca a la de Gustavo Petro en 2022, y como príncipe de Asturias a las de Juan Manuel Santos (2010), Álvaro Uribe (2002 y 2006) y Andrés Pastrana (1998). Su padre, el rey Juan Carlos I, acudió a la segunda investidura de Santos en 2014. Esta continuidad construye un capital diplomático acumulativo que pocos países europeos pueden igualar con la región.

La investidura de De la Espriella congregó además a una nutrida representación de líderes americanos: Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Laura Fernández (Costa Rica) o José Antonio Kast (Chile), entre otros. La presencia de Felipe VI en ese mapa de poder subraya el peso de España en la agenda latinoamericana, un activo que la política exterior del Gobierno actual ha tratado de preservar, aun con bandazos. El Rey, ajeno a esos vaivenes, cumplió ayer una función que la historia ha convertido en norma no escrita.

Claves del Protocolo y Estado

  • Contexto del acto: La toma de posesión de Abelardo de la Espriella, sexta investidura colombiana a la que asiste un miembro de la Corona, reafirma la relación bilateral pese a las tensiones diplomáticas recientes.
  • El detalle de protocolo: Los honores militares del destacamento de la FAC, la recepción por las principales autoridades locales y el encuentro privado con el presidente electo replicaron el estándar de una visita de Estado adaptada a un acto de investidura.
  • Próximos pasos: La agenda oficial de la Casa del Rey no ha confirmado nuevos desplazamientos a América Latina tras este viaje, pero se prevé que la próxima gran cita internacional del monarca sea la Asamblea General de la ONU en septiembre.