EH Bildu descartó este viernes que la corrupción justifique un Gobierno del PP y Vox. Su portavoz en el Congreso, Mertxe Aizpurua, reclamó medidas de vivienda en el decreto del 29 de junio.
En una entrevista en Radio Nacional de España, recogida por Europa Press, Aizpurua afirmó que la corrupción es “sistémica” en el Estado español y que debe combatirse “de todas las formas posibles”, pero advirtió contra su uso “como excusa para abrir la puerta a la alternativa del PP y Vox”.
Una línea roja frente a la derecha
La portavoz de la coalición abertzale insistió en que la situación política exige “máxima exigencia democrática contra la corrupción” y “máxima responsabilidad para no regalar el tablero de juego al bloque reaccionario”. A su juicio, ambos principios son compatibles y necesarios en el actual escenario de fragmentación parlamentaria.
EH Bildu, con seis diputados en el Congreso, fue decisivo en la investidura de Pedro Sánchez y ha respaldado leyes clave de la legislatura. La formación ha reiterado en varias ocasiones que prefiere unos presupuestos progresistas a la posibilidad de un gobierno bipartito del PP y Vox.
De hecho, los seis votos de EH Bildu resultaron imprescindibles para la aprobación de los Presupuestos de 2026 y para convalidar varios reales decretos en meses recientes. Su portavoz recordó que la formación mantendrá esa línea de condicionalidad en las negociaciones del próximo curso político.
Respecto a las investigaciones que salpican al entorno del PSOE, Aizpurua señaló que si Sánchez confía en la inocencia de José Luis Rodríguez Zapatero será porque “tiene datos para defenderle”. Sin embargo, consideró urgente atajar “el enchufismo, el amiguismo y el uso de las instituciones para intereses privados”, algo que, según añadió, no se resolverá “de la mano de las derechas”.
Aizpurua sostuvo que los casos de corrupción no deben servir para justificar un giro hacia la derecha.
Vivienda: condición para el decreto
La portavoz de Bildu avanzó que exigirá la inclusión de medidas sobre vivienda en el real decreto ley que el Gobierno prevé aprobar el próximo 29 de junio. Este texto busca amortiguar los efectos económicos del conflicto internacional entre Irán, Estados Unidos e Israel, pero para la formación abertzale resulta imprescindible que incorpore partidas fiscales y ayudas al alquiler.
La demanda se produce en un contexto de tensiones en el mercado inmobiliario del País Vasco. Según los últimos datos del Eustat, los alquileres han experimentado subidas notables, agravando la presión sobre los hogares más vulnerables.
Además, Aizpurua defendió que los Presupuestos Generales del Estado para 2027 siguen siendo “una herramienta política que hay que aprovechar”. Aunque reconoce que su aprobación está “difícil”, cree que merece la pena intentarlo para proteger a la mayoría social.
Elecciones como única salida
Preguntada por la posibilidad de un adelanto electoral, la portavoz de EH Bildu afirmó que la disolucion de las Cortes es “la respuesta lógica” si el Ejecutivo vuelve a fracasar en la tramitación de las cuentas. Esta posición contrasta con la del PNV, que ha reclamado garantías de estabilidad y rechazado un “superdomingo” electoral.
Para Bildu, sin embargo, la coincidencia de elecciones generales con las autonómicas y municipales de mayo de 2027 no supone un problema: “En realidad nosotros estamos muy tranquilos y realmente no nos hubiese importado lo del superdomingo”, señaló Aizpurua. La formación confía en mantener su actual representación y seguir siendo clave en la gobernabilidad estatal. Esta divergencia con el PNV refleja estrategias distintas de los nacionalistas vascos en el Congreso, aunque ambos partidos comparten el rechazo a una eventual mayoría del PP y Vox.
Con estas declaraciones, Mertxe Aizpurua marca el terreno de juego para las próximas negociaciones: no admitir una alternativa de derechas y condicionar el apoyo parlamentario a avances concretos en vivienda. Las próximas semanas serán decisivas para calibrar el alcance de estas demandas y su reflejo en el decreto.
