Pradales y Esteban chocan por la ruptura del PNV con Sánchez

El lehendakari presiona para forzar la caída de Sánchez mientras el presidente del partido, Aitor Esteban, rechaza la maniobra por las consecuencias electorales. La fractura rememora tensiones históricas entre el EBB y Ajuria Enea.

El lehendakari Imanol Pradales y el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, mantienen un pulso abierto sobre la conveniencia de romper con el Gobierno de Pedro Sánchez, según ha publicado Vozpópuli.

Las posiciones de Pradales y Esteban

El lehendakari defiende forzar la caída del Ejecutivo y propiciar un adelanto electoral, tal y como apuntan fuentes próximas al mandatario vasco citadas por el medio. Su postura se enmarca en un perfil de derecha nacionalista y en su sintonía con el empresariado vasco, que ve con recelo las alianzas del PSOE con fuerzas de izquierda como EH Bildu. La sucesión de escándalos judiciales que salpican al entorno socialista habría incrementado su incomodidad, según las mismas fuentes.

En el otro lado, Aitor Esteban, presidente del PNV y del Euzkadi Buru Batzar (EBB), rechaza frontalmente esa estrategia. Su larga trayectoria en el Congreso ha estado marcada por la animadversión hacia el PP, especialmente con Alberto Núñez Feijóo, a quien negó cualquier posibilidad de apoyo tras las elecciones de julio de 2023. Con Mariano Rajoy hubo incluso espacio para la sorna —el célebre “si bien me quieres Mariano, da menos leña y más grano”—, pero con Feijóo los canales están rotos desde entonces.

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El riesgo de sorpasso y el precedente histórico

El principal argumento de la dirección del PNV no es tanto la relación con el PP como el temor a que una caída de Sánchez beneficie a EH Bildu. Caer por detrás de los abertzales no solo supondría un duro golpe político, sino también la pérdida del control de numerosos ayuntamientos y de las estructuras de financiación vinculadas al poder institucional. Por eso, según Vozpópuli, el EBB rechaza aparecer en una eventual ‘foto finish’ de un gobierno de PP y Vox.

El desencuentro actual entre Ajuria Enea y el EBB rememora tensiones históricas. En 1984, el entonces lehendakari Carlos Garaikoetxea y el líder del partido Xabier Arzalluz protagonizaron un choque que acabó con la escisión de Eusko Alkartasuna. Aunque de menor intensidad, la lógica es similar: el lehendakari prioriza su gestión y su relación con el tejido económico, mientras la dirección del partido vela por la estrategia electoral y territorial.

Pradales y Esteban encarnan dos visiones enfrentadas sobre el papel del PNV en la gobernabilidad de España, un dilema que ya fracturó al partido en el pasado.

Los cinco escaños del PNV en el Congreso son decisivos para la mayoría que sostiene a Pedro Sánchez. Si la formación nacionalista retira su apoyo, el Gobierno quedaría en una minoría aún más frágil, a la que ya le falta el respaldo de Junts. No obstante, cualquier decisión se tomará midiendo las consecuencias en las próximas elecciones autonómicas y municipales, un escenario donde EH Bildu es una amenaza real.