La Generalitat Valenciana cerró los ejercicios 2024 y 2025 con un déficit conjunto de 4.938 millones de euros, el doble del que acumuló el Consell del Botànic en sus dos primeros años completos. La cifra, extraída de los datos oficiales del Ministerio de Hacienda, no incluye el gasto extraordinario generado por la dana y llega pese a que la Comunitat ha recibido las mayores transferencias estatales de su historia.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell presidido por Carlos Mazón y, desde noviembre de 2025, por Juan Francisco Pérez Llorca, acumula un déficit de 4.938 millones en 2024-2025.
- ¿Quién está detrás? El PP, con apoyo externo de Vox, ha aprobado rebajas fiscales de 574 millones anuales que benefician principalmente a rentas superiores a 72.000 euros.
- ¿Qué impacto tiene? Los servicios públicos, especialmente sanidad, educación y dependencia, sufren recortes y deterioro, según denuncian sindicatos y el PSPV.
Las cuentas que no cuadran: más ingresos, más déficit
Los datos de Hacienda muestran que en 2024 el déficit autonómico, excluidos los 292 millones vinculados a la dana, ascendió a 2.565 millones de euros. En 2025, sin contar los 1.589 millones de la reconstrucción, el agujero fue de 2.373 millones. En total, 4.938 millones en dos años, una cifra que casi duplica los 2.467 millones que el Botànic registró en 2016 y 2017. El peor año de la izquierda fue 2022 con 3.777 millones, en plena pandemia, pero aquellos números ahora palidecen.
Y eso que el Gobierno central ha transferido a las arcas valencianas cantidades récord: 15.376 millones en 2024, 15.921 millones en 2025 y se prevé 17.418 millones en 2026. El PP y Vox gobiernan con más dinero que nunca del Estado y, sin embargo, la deuda se dispara.
Rebajas fiscales de 574 millones con sesgo hacia las rentas altas
Desde 2024, el Consell ha eliminado o reducido varios impuestos. La bonificación del 99% en Sucesiones y Donaciones resta 292 millones anuales; la supresión del Impuesto de Patrimonio para fortunas de hasta un millón, 68 millones; y la eliminación del impuesto medioambiental a Iberdrola por la nuclear, 14 millones. A eso se suma la reforma del tramo autonómico del IRPF, que ahorra 160 millones pero distribuye el alivio de forma muy desigual.
Según los datos facilitados por el Ejecutivo valenciano, una persona con ingresos de 22.000 euros se ahorra 54 euros al año; una con 72.000 euros, 324 euros. Es decir, el ahorro para rentas superiores a 72.000 euros es un 25% mayor que para las de la franja de 12.000 a 22.000. Además, en marzo de 2026 se ampliaron deducciones por deporte y gafas a rentas de hasta 60.000 euros, con un coste de 27,2 millones, y por enseñanzas musicales, otros 12,8 millones. En total, la merma anual alcanza 574 millones, que en cuatro años sumarían 2.296 millones.
Con ingresos récord del Estado, el Consell ha duplicado el déficit y ha rebajado impuestos a quienes más ganan: la tijera fiscal no es neutra, elige a quién beneficia el recorte.
La consecuencia, denuncian los sindicatos y la oposición, es un deterioro tangible de los servicios públicos. En las escuelas oficiales de idiomas, la Conselleria ha eliminado 244 grupos desde 2024, dejando fuera a 8.450 alumnos y despidiendo a 61 docentes. En FP, la falta de plazas públicas, empuja a los estudiantes a la enseñanza privada, según UGT y CCOO. La sanidad también se resiente: para agosto de 2026, el sindicato CCOO advierte de un “reagrupamiento de camas” que encubre cierres no comunicados, mientras UGT denuncia que el plan de vacaciones no cubre la demanda asistencial. En dependencia, en mayo de 2026 había 21.954 personas esperando valoración, una lista que no termina de bajar.
El Escenario Valenciano
La política fiscal del Consell de Pérez Llorca se ha convertido en un campo de batalla política con ecos nacionales. El síndic socialista en las Corts, José Muñoz, califica la política de “peligrosa y profundamente injusta” y acusa al presidente de vaciar los recursos públicos con “regalos fiscales a los patrimonios y rentas más elevadas” mientras los servicios “se caen a pedazos”. Muñoz vincula la deriva con la ambición de Pérez Llorca de ser candidato del PP en 2027 y complacer a Feijóo en Madrid, lo que traslada el debate al tablero nacional. De hecho, la Generalitat podría recibir 3.669 millones adicionales con el nuevo modelo de financiación autonómica que el Gobierno de Pedro Sánchez ha puesto sobre la mesa, cifra que cubriría con creces el actual déficit y permitiría reforzar servicios. Sin embargo, el PP valenciano aún no ha aceptado la propuesta.
En paralelo, la condonación de 11.000 millones de deuda anunciada por el Ministerio de Hacienda alivia el balance, pero no la tensión diaria en las aulas, los hospitales o las residencias. El pacto PP-Vox aguanta por ahora, pero la fractura fiscal podría desgastar aún más a un Ejecutivo que ya arrastra el recuerdo de la gestión de la dana. Las próximas elecciones autonómicas de 2027 dibujan un escenario en el que la gestión económica y el nuevo sistema de financiación serán ejes centrales. Mientras, los ciudadanos observan cómo, pese al alud de fondos, los servicios públicos menguan.
Ficha del Caso
- El caso: La Generalitat Valenciana acumula un déficit cercano a los 5.000 millones de euros en dos años, mientras aprueba rebajas fiscales que benefician especialmente a las rentas altas.
- Datos importantes: Déficit 2024-2025: 4.938 millones (sin dana). Ingresos récord del Estado en esos años. Rebajas fiscales: 574 millones anuales, con un ahorro de 324 euros para rentas de 72.000 € frente a 54 € para rentas de 22.000 €. En agosto de 2026, cierre de camas hospitalarias no detallado. 21.954 personas esperan valoración de dependencia.
- Resumen: La política fiscal del PP y Vox, sumada a la infrafinanciación y la no aceptación del nuevo modelo, pone en riesgo la calidad de los servicios públicos valencianos y alimenta el debate sobre la equidad tributaria en la antesala de las elecciones autonómicas de 2027.
