John Ternus afronta caída de ingresos en Apple por retraso del iPhone 18 y crisis de memorias

La ausencia de un modelo base del iPhone 18 y la subida de precios por la crisis de memorias complican el debut del sucesor de Tim Cook. La cotización y los ingresos del trimestre navideño se perfilan como la primera gran prueba para el nuevo CEO.

John Ternus se enfrenta a un primer trimestre fiscal, el que cierra en diciembre de 2026, que anticipa la primera caída de ingresos interanual de Apple en más de tres años. El flamante CEO, que toma el relevo de Tim Cook el próximo 1 de septiembre, se estrena sin el impulso masivo del iPhone 18 estándar y con una crisis de precios de memorias que ya obliga a reescribir las tarifas de todo el catálogo.

Claves de la operación

  • Apple se queda sin su bestseller de otoño. Por primera vez en una década, no habrá un nuevo iPhone ‘estándar’ este año, solo los modelos Pro y un plegable de nicho, lo que reduce drásticamente el volumen de ventas en el trimestre clave.
  • La crisis de memorias golpea los márgenes. Los costes de componentes de Samsung y otros proveedores se han duplicado y Apple trasladará parte del aumento a los precios finales, con subidas que los analistas ya ven como inminentes.
  • Ternus hereda la presión de los accionistas sin el colchón de su predecesor. Sin experiencia previa en la dirección financiera, su gestión del bache dependerá del equipo de Tim Cook y de una apuesta histórica en I+D que alcanza el 10% de los ingresos.

La compañía californiana se asoma a un trimestre fiscal que históricamente ha sido su motor de ingresos, impulsado por el lanzamiento de los nuevos iPhone. Este año, sin embargo, la decisión de retrasar el modelo base cambia por completo las perspectivas. El iPhone 18 Pro y el 18 Pro Max sí verán la luz, pero el modelo más asequible no llegará hasta 2027, lo que deja el grueso de las ventas en manos de los dispositivos del año anterior y de unos modelos premium con precios que arrancarán en torno a los 1.200-1.300 euros.

A esta estrategia de producto se añade la presión en la cadena de suministro. Los precios de las memorias NAND y DRAM se han disparado, con incrementos de hasta el 100% en los contratos con proveedores como Samsung. La compañía ya ha confirmado que trasladará parte de ese sobrecoste a los clientes, una decisión que los analistas de la industria llevan semanas anticipando y que podría desincentivar la demanda en un momento ya de por sí complejo.

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Ni el producto estrella que impulsa las ventas masivas ni un entorno de precios favorable: la tormenta perfecta se cierne sobre las cuentas de Ternus.

El debut financiero del nuevo CEO llega tras un ejercicio en el que Apple ha marcado récords de facturación, con ingresos de 81.620 millones de dólares en el último trimestre reportado, el correspondiente a los primeros meses del año. Un espejismo si se mira hacia adelante. El cuarto trimestre fiscal, que Ternus heredará nada más asumir el cargo, ha sido tradicionalmente el de mayor aportación a la cuenta de resultados gracias a la renovación del iPhone. Sin ese catalizador, las previsiones internas apuntan a una contracción de los ingresos.

La dependencia del iPhone como talón de Aquiles financiero

El cambio de calendario en los lanzamientos del iPhone no es una sorpresa, pero sí una decisión arriesgada en el momento más delicado de la transición directiva. El iPhone todavía representa más de la mitad de la facturación global de Apple, y cualquier alteración en su ciclo de renovación se traduce en un impacto directo en las cuentas trimestrales. La ausencia de un modelo estándar este otoño rompe la inercia de un mercado que espera cada septiembre la nueva generación.

Mientras, el iPhone 17 y sus variantes Pro seguirán absorbiendo la demanda, pero no basta para compensar el hueco. El año pasado, el iPhone 17 fue el gran impulsor de las ventas masivas; en esta ocasión, el catálogo de entrada se queda sin un reclamo de última generación y los consumidores más sensibles al precio tendrán un motivo menos para renovar.

La batalla de precios en plena crisis de semiconductores

El entorno de costes tampoco ayuda. La crisis de memorias que afecta a toda la industria tecnológica ha encarecido los módulos de almacenamiento hasta duplicar su precio en algunos contratos. Apple, que históricamente ha defendido sus márgenes con una política de precios premium, se ve ahora obligada a subirlos aún más. Los analistas de la cadena de suministro ya dan por hecho que los ajustes llegarán de forma inminente a toda la gama, desde los Mac hasta los iPad, pasando por los accesorios.

Esta política choca con el momento de debilidad del ciclo de producto. Sin un iPhone 18 accesible que justifique el desembolso, las subidas de precio en el resto de dispositivos amenazan con frenar la renovación en segmentos clave. En paralelo, los competidores asiáticos, con márgenes más estrechos, encuentran una ventana para arañar cuota en la gama media-alta durante los próximos meses.

En Applesfera ya advertían esta semana de que los aumentos son inminentes, una información que desde esta redacción consideramos que introduce una variable de riesgo financiero adicional para el debut de Ternus.

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Un nuevo mapa de producto para capear el temporal

El plan de Ternus para compensar el bache del iPhone se apoya en una apuesta por la diversificación que no se veía en Cupertino desde la época de Steve Jobs. El iPhone plegable, con un precio que superará los 2.300 euros, es el primer movimiento, pero no el único. La hoja de ruta filtrada incluye AirPods con cámaras integradas y un nuevo altavoz HomePod con pantalla para controlar el hogar inteligente, ambas categorías inéditas para la compañía que buscan crear un ecosistema más allá del teléfono.

Este giro estratégico requiere inversión y la firma está respondiendo. Apple ha elevado el gasto en I+D hasta el 10% de sus ingresos en 2026, la cifra más alta del siglo. Una parte sustancial se destina a tecnologías de inteligencia artificial, la gran baza que Ternus quiere jugar para diferenciar los nuevos dispositivos y justificar los precios elevados con funciones que ningún rival ofrece integradas de forma nativa.

Análisis: el efecto para los accionistas y el espejo español

El aterrizaje de Ternus en el despacho del CEO se produce en un escenario que recuerda a otros relevos complicados en grandes cotizadas tecnológicas. Sin la figura de Cook, que seguirá como presidente del consejo, la presión de los mercados será distinta. Los inversores han descontado ya parte del ajuste, pero la ausencia de orientación financiera clara por parte del nuevo ejecutivo introduce un factor de incertidumbre que puede lastrar la cotización en los meses posteriores al 1 de septiembre.

Desde una perspectiva histórica, Apple se enfrenta a un desafío similar al que vivió Telefónica en España cuando tuvo que redirigir su negocio tras la venta de Hispam. Aunque en sectores muy distintos, el patrón es reconocible: el relevo generacional en la dirección coincide con un estrechamiento del negocio principal y obliga a buscar nuevos motores de crecimiento. En el caso de Apple, el riesgo está en la ejecución: si los nuevos productos no logran la tracción esperada, la compañía podría encadenar varios trimestres de estancamiento tras más de una década de expansión.

El colchón financiero de la compañía, no obstante, es enorme. Y el equipo directivo que rodea a Ternus, con Kevan Parekh al frente de las finanzas, es heredero de la maquinaria que Cook construyó. La gran pregunta no es si Apple sobrevivirá a este trimestre, sino si Ternus conseguirá mantener la confianza de los accionistas mientras rediseña el catálogo. La próxima presentación de resultados será la primera gran prueba.

El plot twist nadie lo vio venir.