EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas 4, 7 y 9 de Metro que transitan por las estaciones de Prosperidad, San Blas y Estrella (distritos de Chamartín, San Blas-Canillejas y Retiro).
- ¿Cuándo ocurre? Prosperidad estrena dos escaleras hoy, 22 de junio; las obras de San Blas ya están en marcha y las de Estrella arrancan en julio. El grueso de los trabajos terminará a principios de septiembre.
- ¿Qué cambia hoy? Un acceso más rápido y sin escalones fijos desde la calle hasta el vestíbulo en Prosperidad. En los próximos meses se sumarán tres tramos en San Blas y dos en Estrella, eliminando barreras para personas con movilidad reducida y aligerando el tránsito a cualquier hora.
Desde este lunes, la estación de Prosperidad (línea 4) cuenta con dos nuevos tramos de escaleras mecánicas que salvan por fin el desnivel entre la calle y el vestíbulo. Son los primeros resultados visibles de una inversión de 3,5 millones de euros que este verano se extenderá a otras dos paradas: San Blas (L7) y Estrella (L9).
Las dos escaleras recién instaladas en Prosperidad completan el itinerario que ya existía desde el vestíbulo hasta los andenes. Hasta ahora, el usuario que entraba desde la vía pública tenía que subir o bajar a pie varios tramos de escalones fijos. Con este añadido, el recorrido es enteramente mecánico, lo que, según los técnicos consultados por esta redacción, puede reducir el tiempo de tránsito en las horas punta y, sobre todo, facilita el paso a familias con carritos, personas mayores y viajeros con movilidad reducida.
San Blas y Estrella: plazos apretados hasta septiembre
En San Blas (línea 7) los trabajos se encuentran en una fase más avanzada. Se van a incorporar tres tramos nuevos: dos entre la calle y la zona de distribución de usuarios, y otro entre el nivel intermedio y los andenes. La obra, que avanza sin cortes totales en la estación, se solapa con la actividad habitual de la línea y debe estar finalizada a principios de septiembre, justo para el arranque del curso escolar y la vuelta a las rutinas tras agosto.
Un poco más tarde empezará la actuación en Estrella (línea 9). La consejería ha confirmado que la instalación de las dos escaleras mecánicas previstas comenzará en julio y seguirá el mismo esquema: conexión directa entre la entrada en superficie y el vestíbulo, minimizando las barreras arquitectónicas que arrastraba la estación desde su inauguración.
En total, la red sumará siete nuevos tramos mecánicos con esta operación. Metro de Madrid ya dispone, antes de esta ampliación, de 1.709 escaleras mecánicas distribuidas por toda la red. El refuerzo no es baladí: en horas valle, cuando los ascensores pueden tardar más y las escaleras fijas se convierten en el único recurso, contar con un itinerario mecánico completo marca la diferencia para quien no puede o no debe subir peldaños.
228 millones desde 2023: un plan que avanza, pero no al mismo ritmo que las barreras
La actuación en Prosperidad, San Blas y Estrella se enmarca en el Plan de Accesibilidad de Metro, en que la Comunidad de Madrid ha invertido más de 228 millones de euros desde 2023. Con ese presupuesto se han instalado o están en proceso 65 ascensores en 17 estaciones. Entre las actuaciones ya concluidas destacan Avenida de América, con diez nuevos elevadores y un nuevo vestíbulo, y Begoña, convertida en una estación 100% accesible.
Sin embargo, la red sigue lejos de una accesibilidad universal. Todavía hay estaciones sin ascensor en el centro de la almendra central y en barrios densamente poblados. En el horizonte inmediato, la Comunidad tiene en marcha la instalación de otros 48 ascensores en 13 estaciones más, incluyendo accesos directos desde la calle en Tetuán, Puente de Vallecas, Ciudad Lineal, Carabanchel, Campamento y Canillejas. De manera simultánea, se remodelan enclaves estratégicos como Ventas (que acabará este mismo año con cinco nuevos ascensores) y Santiago Bernabéu, cuya transformación integral terminará en 2027 con 12 elevadores panorámicos y 24 escaleras mecánicas adicionales, triplicando la superficie actual.
Las escaleras mecánicas ayudan, pero la verdadera asignatura pendiente es que ninguna estación de la red se quede sin ascensor.
El ritmo inversor, sin embargo, contrasta con la presión demográfica que viven los municipios del sur y el este de la corona metropolitana, donde muchos usuarios acceden a la red por estaciones que aún no son plenamente accesibles. Comparar Madrid con otras grandes capitales europeas como París o Londres, donde la ratio de estaciones totalmente adaptadas es superior, ayuda a poner en contexto que los 3,5 millones de este verano son una pieza más, necesaria pero todavía insuficiente para saldar la deuda histórica con la accesibilidad.
El avance en Prosperidad es real y se podrá comprobar desde hoy; el de San Blas y Estrella, una promesa con plazos concretos. Lo que no hay aún es un calendario público que diga en qué año la totalidad de las 302 estaciones de la red contarán con itinerarios accesibles. Mientras ese mapa no exista, cada tramo nuevo será celebrado, pero también leído como lo que es: un paso intermedio en una carrera que empezó tarde y que todavía pisa los talones a las necesidades de una ciudad que envejece y que no se mueve igual que hace 20 años.

