Texas pide al Tribunal Supremo que rechace el bloqueo a la verificación de edad en apps

La ley SB 2420 obliga a las tiendas de aplicaciones a verificar la edad de los usuarios y a obtener permiso parental para las descargas de menores. La administración de Texas defiende la medida como una protección equivalente a las restricciones al alcohol o al tabaco.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Texas ha solicitado al Tribunal Supremo que rechace las peticiones de emergencia que buscan bloquear la ley SB 2420, la cual obliga a las tiendas de aplicaciones a verificar la edad de los usuarios y a obtener el consentimiento parental para que los menores descarguen aplicaciones.
  • ¿Quién está detrás? La administración estatal encabezada por el procurador general William Peterson defiende la medida. Enfrente, los grupos Students Engaged in Advancing Texas y la Computer & Communications Industry Association, que alegan una violación de la Primera Enmienda (libertad de expresión).
  • ¿Qué impacto tiene? Si el Supremo deniega las peticiones, la ley entrará en vigor de inmediato y sentará un precedente para otros estados. Para las empresas tecnológicas españolas con tiendas de apps en el mercado estadounidense, como Inditex o Telefónica —aunque indirecto—, el caso anticipa un endurecimiento global de los requisitos de verificación de edad digital.

Texas insta al Tribunal Supremo a rechazar las peticiones que buscan paralizar la ley estatal de verificación de edad en apps y el consentimiento parental para los menores.

La batalla legal de la SB 2420

La SB 2420, aprobada por la legislatura tejana, obliga a las tiendas de aplicaciones —la App Store de Apple y Google Play, principalmente— a implementar sistemas de verificación de edad y a exigir el permiso de un adulto para que un menor pueda descargar cualquier aplicación. En diciembre de 2025, un tribunal federal de distrito paralizó su entrada en vigor al considerar que probablemente violaba la Primera Enmienda. Sin embargo, semanas atrás, un panel del 5º Circuito de Apelaciones levantó esa suspensión al estimar que Texas tiene altas posibilidades de éxito en el litigio constitucional.

Ahora, el máximo tribunal estudia dos recursos de emergencia presentados por Students Engaged in Advancing Texas, un grupo activista educativo, y la Computer & Communications Industry Association (CCIA), el principal lobby tecnológico. En su contundente réplica, el procurador general William Peterson defendió que la ley es equiparable a las salvaguardas estatales que protegen a los menores del alcohol o el tabaco. “Al igual durante décadas los estados han protegido a los niños de productos nocivos, la SB 2420 protege a los menores frente a los peligros digitales”, argumentó Peterson.

Publicidad

Protección de menores versus libertad de expresión

Los demandantes sostienen que la exigencia de verificación de edad y el consentimiento parental suponen una restricción previa que choca con la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión. El razonamiento de Texas, sin embargo, descansa en que el requisito se aplica a todas las apps por igual —“no discrimina por contenido”, subrayó Peterson— y coloca la decisión final en manos de los progenitores. De hecho, la propia legislatura estatal dejó escrito que “no queremos discriminar” entre aplicaciones.

La postura de la CCIA, que agrupa a firmas como, Meta o Amazon, es que la medida interfiere con el diseño de las tiendas digitales y genera una carga desproporcionada. No obstante, el 5º Circuito ya desoyó ese argumento al levantar la suspensión, lo que otorga a Texas una posición sólida de cara al fallo del Supremo. Mientras tanto, Apple y Google observan con atención: una decisión firme las obligaría a rediseñar sus sistemas de verificación en el estado, con posibles ramificaciones en todo el país.

Texas defiende la SB 2420 como una extensión natural de las leyes que vedan a los menores el acceso al alcohol o el tabaco. Solo que esta vez el producto es una app.

La lógica de Washington: la defensa de los menores en la era digital

En el sistema federal estadounidense, los estados han ejercido tradicionalmente una amplia potestad para regular los productos que se consideran dañinos para los menores. Ahí están las leyes sobre la venta de alcohol, el tabaco o, más recientemente, los sistemas de clasificación por edades de películas y videojuegos, todos ellos convalidados por los tribunales. Texas traslada ese mismo principio al ecosistema de las aplicaciones móviles: si una tienda distribuye un producto que un menor no puede valorar, quien puede decidir es su tutor legal.

La apuesta de Texas no es aislada. Los 50 estados llevan años impulsando legislaciones que limitan la actividad de las plataformas digitales cuando hay niños de por medio, desde California hasta Florida. La diferencia es que la SB 2420 esquiva el debate sobre el contenido y se centra en el canal de distribución —las tiendas de aplicaciones—, un enfoque que los jueces conservadores del Supremo pueden ver con buenos ojos. De hecho, el tribunal ha mostrado en los últimos años una cautela creciente hacia la moderación de contenidos por parte de las grandes tecnológicas.

Para España, el alcance directo es limitado: las tiendas de apps no están sujetas a la jurisdicción de Texas salvo que operen en ese mercado, y las empresas españolas que publican aplicaciones a través de Apple o Google simplemente tendrán que cumplir los nuevos requisitos si quieren llegar a usuarios tejanos. No obstante, el caso refleja una tendencia global. La Ley de Servicios Digitales de la UE ya impone obligaciones de transparencia y protección de menores a las plataformas, y en Madrid el Gobierno estudia medidas adicionales para el control parental en el entorno digital. Si Texas consolida su modelo, otros países podrían replicar la fórmula del consentimiento parental obligatorio en las tiendas de aplicaciones, algo que sí tocaría de lleno a las startups españolas que dependen de esas tiendas para distribuir sus productos.

Ficha del Caso

  • El caso: Texas defiende ante el Tribunal Supremo la legalidad de la ley SB 2420, que exige a las tiendas de aplicaciones verificar la edad de los usuarios y obtener permiso parental para las descargas de menores.
  • Datos clave: Un tribunal de distrito bloqueó la ley en diciembre de 2025; el 5º Circuito la desbloqueó hace semanas. El Supremo decidirá sobre las peticiones de emergencia en las próximas semanas, mientras ultima su actual mandato judicial.
  • Para España: Efecto directo casi nulo, porque la medida se circunscribe a Texas. Pero un fallo favorable a la ley reforzaría la ola mundial de verificación de edad digital, lo que afectaría a las empresas españolas que distribuyen apps a través de las tiendas de Apple y Google en cualquier mercado.