EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios del tramo Sagrera–Onze de Setembre de las líneas L9 Nord y L10 Nord, especialmente residentes de Santa Coloma de Gramenet y Badalona que utilizan estas líneas para conectar con Barcelona. La estación de la Sagrera permanecerá abierta, pero sin servicio en L9/L10.
- ¿Cuándo ocurre? Desde el jueves 25 de junio hasta el domingo 6 de septiembre de 2026. Entre el 30 de agosto y el 6 de septiembre, el corte se amplía hasta la estación de Bon Pastor.
- ¿Qué cambia hoy? A partir de mañana, los convoyes dejarán de circular por el túnel provisional de la futura L4 y se adecuarán las vías en el macropozo de la Sagrera para encarrilar los trenes hacia el tramo central definitivo. TMB refuerza el servicio de autobuses alternativos.
El tramo de las líneas L9 Nord y L10 Nord entre las estaciones de Sagrera y Onze de Setembre permanecerá sin servicio durante más de dos meses. La Generalitat, a través del Departament de Territori, inicia este jueves 25 de junio unas obras imprescindibles para la futura entrada en servicio del tramo central del metro, previsto para finales de 2027.
La afectación se alargará en dos fases: desde Sagrera hasta Onze de Setembre hasta el 30 de agosto, y después se extenderá hasta la estación de Bon Pastor hasta el 6 de septiembre. El servicio de las dos líneas se normalizará por completo el lunes 7 de septiembre, justo la víspera del inicio del curso escolar.
Un corte necesario para abrir cuatro estaciones en 2027
La intervención en el macropozo de la Sagrera es la clave para conectar físicamente las vías actuales con el trazado definitivo del tronco central. En una presentación de las obras de verano, el secretario de Infraestructuras, Manel Nadal, confirmó que "a finales de 2027" se inaugurarán cuatro nuevas estaciones: Sagrera TAV, Sagrera (ya en su ubicación definitiva), Plaça de Maragall y Guinardó | Hospital de Sant Pau. La obra de 22,6 millones de euros permitirá que las dos líneas dejen de circular por el túnel provisional que comparten con la futura L4.
Qué es el macropozo de la Sagrera y cómo encaja
Situado entre las calles del Camp del Ferro y Bonaventura Gispert, en el barrio de la Sagrera (distrito de Sant Andreu), el macropozo es una excavación de 100 metros de largo por 50 de ancho y unos 30 de profundidad. Aunque no es especialmente hondo para los estándares de la L9, sí es enorme en extensión. Actualmente a cielo abierto —en el futuro se cubrirá con un campo de fútbol—, alberga dos túneles paralelos: el que servirá para la prolongación de la L4 entre La Pau y la Sagrera TAV, y el que está destinado a las líneas L9 y L10. Desde 2009, los trenes de estas líneas circulan de manera provisional por el primero, lo que ha retrasado el desarrollo del tramo central.
La operación que arranca ahora consiste en encarrilar las vías provenientes de Onze de Setembre hacia la alineación definitiva dentro del macropozo, para que, cuando se complete el tronco central, los convoyes circulen por su túnel propio sin necesidad de nuevas interrupciones. Aunque la ruta diaria de los usuarios no cambiará de inmediato, esta adecuación es el prerrequisito técnico para que el Govern pueda cumplir su promesa de estrenar cuatro estaciones en apenas año y medio.
La adecuación del macropozo no cambia el viaje diario, pero es el gesto técnico que desbloquea una década de obras y acerca el trazado central a los vecinos.
Alternativas para los usuarios y presupuesto
Mientras dure la afectación, la mejor opción para conectar Santa Coloma de Gramenet y Badalona con Barcelona son las líneas de metro L1 (estación Fondo) y L2 (Gorg). Además, los autobuses regulares , H8, 34 y 126 cubren el corredor afectado, y TMB habilitará un servicio lanzadera de autobuses que recorrerá las estaciones cerradas. Según datos del Departament de Territori, la media de validaciones diarias en este tramo es de 3.295 en julio y 2.386 en agosto, cifras que reflejan un uso principalmente laboral y escolar. La inversión total de la actuación asciende a 22,6 millones de euros.
El corte se enmarca en una secuencia de trabajos que busca acortar los plazos para abrir el tronco central de la L9, un eje que lleva más de una década en construcción y que debería estar completo en 2031. Con esta actuación, la Generalitat y Territori intentan demostrar que el avance en el tramo central es tangible, aun cuando los usuarios noten el impacto en sus trayectos veraniegos.

