Madrid cobrará el parquímetro los fines de semana en Bernabéu y Las Ventas

La medida se aplicará solo durante eventos en zonas de alta demanda como el estadio, el Movistar Arena y la plaza de toros. Los vecinos llevaban tiempo pidiendo soluciones ante la saturación que causan los días de partido y concierto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los vecinos de los entornos del Bernabéu, Las Ventas y el Movistar Arena, y a los conductores que asisten a los eventos en estos recintos.
  • ¿Cuándo ocurre? El Ayuntamiento aún no ha fijado una fecha de entrada en vigor. El alcalde anunciará los detalles en el debate del estado de la ciudad del próximo 30 de junio, mientras el área de Medio Ambiente y Movilidad estudia las zonas concretas.
  • ¿Qué cambia hoy? Los parquímetros del SER se activarán también los sábados, domingos y festivos, pero solo durante la celebración de conciertos, partidos o corridas. Fuera de esos eventos, el estacionamiento seguirá siendo libre en fines de semana.

Los parquímetros de los alrededores del Bernabéu y Las Ventas empezarán a cobrar los fines de semana durante los eventos. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, adelanta la medida en vísperas del debate del estado de la ciudad: la nueva ordenanza de movilidad reservará el SER en festivos solo en esas zonas de alta demanda para que los vecinos puedan aparcar.

Qué cambia exactamente para conductores y vecinos

Hasta ahora, el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) funciona de lunes a viernes en buena parte de la almendra central y algunos barrios periféricos, y los sábados por la mañana en las zonas de más presión comercial. La nueva regulación extenderá el pago a todas las horas del sábado, el domingo y los festivos, aunque únicamente en los perímetros del estadio del Real Madrid, la plaza de toros de Las Ventas y el Movistar Arena, y solo si hay un evento programado. Si un domingo no hay partido, no se cobrará.

«Lo que pretendemos es que en determinadas zonas de gran afluencia, en momentos en que haya eventos, los vecinos tengan capacidad de poder aparcar», explicó Almeida en una entrevista con ABC. El área de Medio Ambiente y Movilidad evalúa todavía qué calles concretas se incluirán y si la medida llegaría a otros puntos como el WiZink Center o el Cívitas Metropolitano, aunque de momento no hay decisión. La intención, subrayan fuentes municipales, no es recaudatoria: se persigue desincentivar que miles de aficionados colapsen las plazas de aparcamiento de los barrios residenciales durante varias horas.

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La presión vecinal que ha llevado a este anuncio

La saturación del estacionamiento no es un problema nuevo. Los vecinos de Chamartín y Salamanca llevan años denunciando que los días de partido o concierto les resulta imposible aparcar cerca de sus domicilios. La mayoría de las quejas que recoge el área de Movilidad vienen de residentes con viviendas antiguas sin plaza de garaje.

Durante la misma entrevista, Almeida se mostró partidario de que vuelvan los conciertos, pero condicionó el regreso a que el Real Madrid ejecute las reformas acústicas necesarias para cumplir la normativa y se alcance un acuerdo «entre el club, el Ayuntamiento y los vecinos». Más revelador fue su desmarque de las polémicas palabras de Florentino Pérez, que tildó a los vecinos quejosos de «antimadridistas»: «No, no comparto esa hipótesis», respondió.

La intención no es recaudar más, sino devolver a los vecinos la posibilidad de aparcar en su propio barrio los días de fútbol o toros.

La coincidencia del anuncio sobre los parquímetros con la crisis aún abierta del Bernabéu es difícil de ignorar. La medida de extensión del SER en fines de semana sirve, en la práctica, como una primera respuesta concreta al malestar vecinal, mientras la cuestión del ruido sigue pendiente de un improbable consenso a tres bandas.

SER Madrid

Lo que Madrid puede aprender de otras ciudades (y de sí misma)

Madrid no es la primera gran ciudad que activa el estacionamiento regulado los fines de semana en sus puntos de máxima tensión turística o de ocio. En Barcelona, las zonas verdes y azules funcionan todos los días en barrios como Gràcia o el Eixample, y en Londres la ‘congestion charge’ y los ‘controlled parking zones’ operan de lunes a domingo. La peculiaridad madrileña es que el cobro se limitará a las franjas horarias con evento y no será permanente en todos los fines de semana.

El precedente más cercano en la ciudad es la expansión del SER a barrios como Usera o Carabanchel en 2020, una medida que entonces también se justificó como equilibrio entre residentes y visitantes. Ahora, el salto cualitativo es doble: el parquímetro entra en sábados, domingos y festivos, y lo hace en enclaves con fuerte carga simbólica y mediática. El riesgo, advierten asociaciones de vecinos consultadas por este medio, es que una aplicación defectuosa convierta una herramienta de protección en un nuevo foco de quejas: si las zonas de pago son demasiado amplias o las tarifas no se calibran bien, los asistentes a eventos podrán optar por estacionar en calles adyacentes, trasladando el problema unos metros más allá.

De momento, el Ayuntamiento se da margen para afinar los detalles. El debate del estado de la ciudad del 30 de junio marcará el tono de los próximos pasos, pero la implantación efectiva parece pensada para el segundo semestre del año. Mientras, los vecinos de Chamartín y Salamanca miran la medida con un optimismo cauteloso: llevan años esperando recuperar el control de sus calles los domingos de partido.

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