EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Niños de 8 a 12 años escolarizados en colegios públicos y concertados de Madrid capital, así como los inscritos en los campamentos ‘MadridCAMP: Concilia en vacaciones’ de este verano.
- ¿Cuándo ocurre? Los talleres arrancan este verano en los campamentos; en septiembre de 2026 se incorporan al programa escolar ‘Madrid, un libro abierto’ para 3º a 6º de Primaria.
- ¿Qué cambia hoy? El Ayuntamiento suma a su oferta educativa un itinerario práctico de emprendimiento, con resolución de conflictos y educación financiera, que se evaluará durante un convenio de cuatro años prorrogable.
Niños de 8 a 12 años participarán este verano en talleres de emprendimiento en los campamentos municipales ‘MadridCAMP’ y, a partir de septiembre, lo harán en el horario lectivo de 3º a 6º de Primaria. El alcalde José Luis Martínez-Almeida y el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, han rubricado este jueves en Cibeles el acuerdo que implanta el programa Olegario en la capital, una iniciativa de la Fundación CEOE y la Fundación Diálogos que utiliza el cómic de un duende empresario para enseñar a idear, debatir y resolver.
Un cómic y talleres prácticos para despertar al ‘duende emprendedor’
El proyecto emplea el cómic ‘Olegario, el duende que se hizo empresario’ como herramienta didáctica. Los monitores plantearán retos a los niños: construir una idea de negocio, repartir tareas en equipo, debatir propuestas y calcular costes básicos. La metodología, eminentemente práctica, evita las clases magistrales y apuesta por el aprendizaje experiencial.
La primera fase arranca este mismo verano en los campamentos de ‘MadridCAMP: Concilia en vacaciones’. Los participantes asistirán a talleres centrados en la iniciativa emprendedora. A partir del curso 2026-2027, el programa se incorporará a ‘Madrid, un libro abierto’, el complemento educativo municipal que ya llega a miles de escolares.
Lo que los niños aprenderán realmente en el aula
Las competencias que persigue el programa van más allá del ‘montar un negocio’. Según detalló Almeida, los alumnos trabajarán la capacidad de adaptarse a los cambios, tomar decisiones fundamentadas y comunicar ideas con eficacia. Además, se abordará la educación financiera, la identificación de oportunidades y la resolución de conflictos, todo adaptado a edades tempranas.
En la práctica, los chavales tendrán que diseñar un proyecto sencillo —por ejemplo, una pequeña feria de intercambio—, asignar roles y defenderlo ante el grupo. La idea es que entiendan cómo se pasa de una ocurrencia a una propuesta estructurada, midiendo el esfuerzo y los recursos necesarios. No se busca crear empresarios precoces, sino fomentar habilidades transversales que les servirán en cualquier ámbito.
El objetivo no es formar pequeños emprendedores, sino que los niños aprendan a trabajar en equipo, a equivocarse sin miedo y a buscar soluciones.
Un convenio de cuatro años sin presupuesto público detallado
El convenio se suscribe por cuatro años prorrogables, pero ni el Ayuntamiento ni la CEOE han detallado aún cuánto costará el despliegue en en los colegios ni cuántos monitores se incorporarán a los centros. Tampoco se ha precisado si la formación de los docentes correrá a cargo de la empresa o del erario municipal.
Madrid ya contaba con programas municipales educativos, como los itinerarios culturales de ‘Madrid, un libro abierto’, que el año pasado llevaron a más de 60.000 alumnos a museos y teatros. La mayoría de los docentes que coordinan esos programas carece, sin embargo, de formación específica en contenidos empresariales, lo que obligaría a un esfuerzo adicional si se quiere que Olegario eche raíces.
Sin embargo, conviene preguntarse si el proyecto resistirá más allá de los titulares. La falta de concreción sobre la formación del profesorado y la ausencia de indicadores públicos de evaluación dejan abierta la duda de si Olegario perdurará una vez termine el convenio o si, como otras iniciativas piloto, se diluirá cuando los focos se apaguen.

