EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La GAO ha alertado de que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de EE.UU. está en riesgo de fallo operativo por la obsolescencia de sus tuberías y la caída de inventarios a su nivel más bajo desde 1983.
- ¿Quién está detrás? La Government Accountability Office, a petición del Comité de Energía y Comercio de la Cámara, que preside el republicano Brett Guthrie.
- ¿Qué impacto tiene? La capacidad de respuesta ante futuras crisis energéticas queda comprometida en plena guerra con Irán, mientras el coste de las reparaciones asciende a 650 millones de dólares y la Administración Trump ha tenido que extraer 172 millones de barriles para contener los precios de la gasolina.
La Government Accountability Office (GAO), la agencia independiente de control del Congreso estadounidense, ha advertido esta semana que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) se enfrenta a un riesgo inminente de fallo operativo por el deterioro de su infraestructura y el agotamiento de sus inventarios, en plena crisis energética provocada por la guerra con Irán.
El informe, adelantado en exclusiva por el Washington Examiner, revela que las reservas de crudo de emergencia han caído a solo 331,2 millones de barriles, el nivel más bajo desde 1983, y que los constantes ‘parches’ aplicados a unas instalaciones diseñadas hace medio siglo ya no son suficientes.
Infraestructura al límite: derrames, parches y 650 millones en reparaciones
El mayor problema de la SPR no es la falta de petróleo, sino el envejecimiento de sus cuatro grandes centros de almacenamiento en Texas y Luisiana. La GAO detalla que el Departamento de Energía detectó hace más de diez años que buena parte de las tuberías, sistemas contraincendios y pozos de salmuera habían superado o alcanzado su vida útil. Las reparaciones necesarias para devolver la reserva a su capacidad operativa total se estiman en 650 millones de dólares.
Para dimensionar el deterioro, el informe cita un derrame de casi 170 barriles de crudo registrado en enero de este mismo año en la instalación de Bryan Mound, provocado por la rotura de una conducción que no fue reemplazada durante el proyecto de extensión de vida. Los propios funcionarios del Departamento de Energía describen la infraestructura como «sostenida con tiritas» y admiten que «no saben cuánto aguantarán».
La guerra de Irán exprime la reserva: 172 millones de barriles extraídos
La alarma de la GAO se produce en un momento especialmente delicado. Desde el inicio de la ofensiva en el golfo Pérsico, la Administración Trump se vio obligada a autorizar la segunda mayor extracción de crudo de la historia de la SPR: 172 millones de barriles para contener la escalada de los precios de la gasolina en el mercado interno.
Aunque el Ejecutivo prometió reponer esos barriles con 200 millones adicionales en el plazo de un año, la capacidad real de llenado está ahora al 56 % de su diseño original. La reserva estratégica, concebida para amortiguar crisis de suministro como la actual, se ha convertido en un paciente que necesita una transfusión mientras los médicos discuten si debe seguir operando.
La SPR fue concebida para amortiguar crisis de suministro como la actual, pero su infraestructura está ahora al borde del colapso funcional.
La Lógica de Washington
La SPR nació en 1975 como respuesta al embargo petrolero árabe, con la premisa de que Estados Unidos nunca más quedaría a merced de un shock externo. Casi medio siglo después, la doctrina de seguridad energética que inspiró aquella decisión choca con una realidad presupuestaria compleja.
El Partido Republicano ha sido implacable con la anterior Administración Biden por vaciar la reserva hasta los 394 millones de barriles tras la invasión de Ucrania. Sin embargo, la GAO demuestra que el problema de fondo es otro: el Congreso lleva años postergando las inversiones en mantenimiento, mientras autorizaba ventas no urgentes de crudo para financiar otras partidas. La doctrina de «America First» tropieza aquí con la factura de décadas de infraestructura desatendida.
Para España, el deterioro de la SPR tiene un impacto directo e indirecto. La guerra con Irán ya ha disparado la cotización del barril Brent y, con ello, el precio medio de la gasolina en las estaciones de servicio españolas, que depende en buena medida de los mercados globales. Además, una reserva estratégica estadounidense incapaz de intervenir con rapidez en futuras crisis añade incertidumbre a las importaciones de crudo que necesita la industria española. Iberdrola y Repsol, con operaciones en el mercado norteamericano, siguen de cerca la evolución de la infraestructura energética del país.
El comité bipartidista que preside Brett Guthrie tiene previsto recibir una rueda informativa sobre el informe el próximo 29 de junio. La GAO ha instado al Congreso a que obligue al Ejecutivo a elaborar un plan de mantenimiento a largo plazo y a que limite las ventas no urgentes para evitar que la reserva se degrade aún más. La próxima batalla legislativa será, precisamente, la de los presupuestos de reparación.
Ficha del Caso
- El caso: La GAO alerta de que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de EE.UU. está al borde del fallo operativo por infraestructura obsoleta e inventarios en mínimos históricos, justo cuando la guerra con Irán obliga a extraer millones de barriles para estabilizar los precios.
- Datos clave: Las reservas se sitúan en 331,2 millones de barriles (mínimo desde 1983), el coste de reparación asciende a 650 millones de dólares y la Administración Trump ha liberado 172 millones de barriles en la segunda mayor extracción de la historia.
- Para España: La crisis energética global encarece el crudo que llega a las refinerías españolas, presiona los precios de la gasolina y añade incertidumbre sobre la capacidad de Washington para amortiguar futuros shocks de oferta.

