Precio de la vivienda en Barcelona: los pisos llegan a los 5.000 euros por metro cuadrado, un 13% más

El metro cuadrado en Barcelona cerró mayo en 4.997 euros, un 13% más que en octubre. Ni los límites al alquiler ni las promesas de vivienda pública han logrado contener un mercado donde el déficit de obra nueva ya supera las 8.700 unidades.

El precio medio de la vivienda en Barcelona ya roza los 5.000 euros por metro cuadrado. Según los datos del Portal Estadístico del Notariado, el coste medio se situó en 4.997 euros en mayo, un 5,3% más desde enero y un 13% por encima de los registros de octubre pasado.

Los datos proceden de la nueva estadística del Consejo General del Notariado, que empezó a publicarse hace menos de un año a partir del visado de todas las operaciones de compraventa. Se ha convertido ya en un termómetro fiable del pulso inmobiliario en toda España.

Superar el umbral de los 5.000 euros por metro cuadrado tiene un valor psicológico importante: lo que hasta hace poco se circunscribía a distritos como Sarrià-Sant Gervasi o Les Corts está ya prácticamente generalizado en el conjunto de la ciudad.

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La cifra se ha convertido en el indicador medio de la capital catalana pese a las medidas desplegadas por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, que incluyen desde la regulación de alquileres hasta la creación de la Agència Catalana de l’Habitatge.

5.000 euros por metro cuadrado: la barrera simbólica que se ha hecho realidad

El repunte no se limita al segmento más caro. La subida ha afectado tanto a la vivienda usada como a la nueva, aunque el peso de esta última es cada vez menor. En los últimos doce meses se registraron 612 compraventas de viviendas nuevas en Barcelona, lo que equivale a menos de dos operaciones al día. En los meses de menor actividad, las ventas de obra nueva se redujeron a una vivienda cada dos días.

Mientras, la vivienda de nueva producción ha experimentado un crecimiento del 12% en lo que va de año, situando su precio medio por encima de los 7.800 euros por metro cuadrado. La escasez de obra nueva es el factor que más tensiona el mercado, según todos los informes sectoriales.

Barcelona acumula un déficit cercano a las 9.000 viviendas; la obra nueva apenas supera las dos operaciones diarias en la ciudad.

En el conjunto de España, el avance ha sido más moderado: un 3,5% entre enero y mayo, con un precio medio en torno a los 2.050 euros por metro cuadrado. Pero la referencia más próxima, Madrid, ha registrado un incremento del 10,3% en los primeros cinco meses de 2026, hasta alcanzar los 5.536 euros por metro cuadrado, un 10,8% por encima de Barcelona. La capital estatal, con un mercado más caro y una demanda aún más caliente, vuelve a marcar el camino.

La oferta se asfixia: 8.798 viviendas de déficit en la provincia de Barcelona

La Asociación Española de Consultoría Inmobiliaria (ACI) ha publicado su último informe, que sitúa a Barcelona como la cuarta provincia con mayor desajuste entre vivienda nueva y hogares que se crean. El déficit se sitúa en 8.798 viviendas, solo superado por Madrid, Alicante y Valencia. En el conjunto del país, la brecha supera las 147.000 unidades, un 40% más que en 2024.

A pesar del despliegue de medidas los precios siguen al alza. La ACI subraya que la creación de hogares se ha reducido de forma sostenible desde 2023, y que la vivienda protegida ha ganado peso respecto a la libre, pero la corrección ha sido insuficiente para revertir la tendencia al alza. El déficit sigue ampliándose, aunque a menor ritmo que en años anteriores.

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Ni el tope de los alquileres ni las políticas del Govern logran frenar la escalada

Desde el Ayuntamiento de Barcelona se han impulsado límites al precio del alquiler y la reserva de suelo para vivienda asequible; la Generalitat, por su parte, ha desplegado el índice de referencia de alquileres y ha declarado decenas de municipios como zonas tensionadas. Sin embargo, los datos de mayo confirman que estas herramientas no han logrado contener la espiral alcista en la Ciudad Condal.

Fuentes del Govern consultadas por este medio reconocen que el ritmo de la construcción pública es más lento del deseado. El plan anunciado por la conselleria de Territori contemplaba 10.000 viviendas públicas en toda la legislatura, pero a mitad de 2026 apenas se ha alcanzado el 20% de ese objetivo. La Agència Catalana de l’Habitatge achaca el retraso a la falta de suelo finalista y a los largos trámites urbanísticos.

En paralelo, la tensión política entre el PSC y Barcelona en Comú añade otra capa de incertidumbre. La alcaldesa, Ada Colau, ha vuelto a reclamar al Govern que aplique el tope de precios de forma inmediata, mientras la Generalitat insiste en que la competencia es municipal y que la prioridad es aumentar la oferta. Esta guerra de competencias entre administraciones lastra cualquier respuesta contundente a una crisis que lleva años enquistada.

Y los datos del Portal Estadístico del Notariado, con ese 13% de subida desde octubre, dejan claro que el mercado tiene su propio ritmo, ajeno a los despachos institucionales. Con los datos de mayo sobre la mesa, el mercado ha hablado. Y no da señales de tregua.