La Guardia Civil ha desarticulado en Majadahonda un grupo criminal que utilizaba el método de la ‘siembra’ para cometer hurtos en aparcamientos comerciales. La operación se ha saldado con 29 hechos delictivos esclarecidos y cuatro detenidos —todos varones de entre 30 y 40 años y con antecedentes— que operaban con una coordinación casi coreografiada.
Cómo operaba la banda con el método de la ‘siembra’
El engaño arrancaba con una pregunta inocente. Un integrante del grupo se acercaba en un vehículo a una mujer que acababa de estacionar y le preguntaba por una dirección ficticia o un lugar de interés. Mientras la víctima se esforzaba en orientarle, un segundo miembro abría la puerta del copiloto o la trasera y sustraía el bolso o los objetos de valor que hubiera dentro del coche. Así de simple.
Todo ocurría en segundos. La banda seleccionaba aparcamientos de grandes superficies y centros comerciales de Majadahonda, donde el trasiego de clientes facilitaba el camuflaje. Después, sin perder un instante, se dirigían a un cajero automático con las tarjetas recién robadas.
Víctimas seleccionadas y el vaciado exprés de cuentas
El perfil de las víctimas no era aleatorio. Los investigadores de la Guardia Civil han confirmado que los delincuentes escogían de forma deliberada a mujeres de mediana y avanzada edad que acababan de aparcar y que, a menudo, llevaban el bolso sobre el asiento del copiloto. La excusa de pedir indicaciones resultaba verosímil y generaba la confianza necesaria para distraer la atención.
Una vez con las tarjetas en su poder, el grupo actuaba con una rapidez calculada. Sabían que las víctimas tardarían unos minutos en percatarse del robo y en llamar al banco para bloquearlas. Ese margen era suficiente para hacer reintegros en efectivo. Según los datos de la investigación, los reintegros se producían en menos de un cuarto de hora desde el hurto inicial, un vaciado casi inmediato de la cuenta corriente.
Una investigación de meses y una detención con fuga
La operación arrancó el pasado mes de abril, cuando una vecina de Majadahonda denunció el robo de su bolso en el parking de un centro comercial. Los agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de Majadahonda compararon ese caso con otras denuncias similares y detectaron un patrón: siempre la misma estrategia de distracción y la misma premura en el uso de las tarjetas.
Ese análisis les permitió identificar a un grupo organizado, aunque no fue fácil. Los delincuentes utilizaban vehículos de alquiler para para dificultar su identificación —contratados con documentación falsa o identidades suplantadas— y cambiaban de coche con frecuencia. Aun así, los investigadores lograron ponerles nombre y montar un dispositivo de arresto.
Preguntar por una dirección puede ser la llave que abre tu coche y vacía tu cuenta corriente en cuestión de minutos.
La detención no fue pacífica. Cuando los agentes dieron el alto al vehículo en el que viajaban los cuatro detenidos, el conductor intentó huir al volante en una maniobra temeraria y se resistió violentamente. Ahora los arrestados se enfrentan a cargos por pertenencia a organización criminal, hurto, estafa, falsedad documental, atentado contra agente de la autoridad y conducción temeraria.
Un método conocido que muta en los municipios del noroeste
La ‘siembra’ no es nueva en la Comunidad de Madrid. En 2022, la Guardia Civil ya emitió alertas sobre hurtos similares en municipios del noroeste como Pozuelo de Alarcón o Las Rozas, aunque aquel caso se centraba más en distracciones en gasolineras. Lo que distingue a este grupo es la especialización en aparcamientos comerciales y la selección sistemática de mujeres mayores, un colectivo que los investigadores consideran especialmente vulnerable porque suele manejar dinero en efectivo y tardar más en bloquear las tarjetas.
La operación en Majadahonda deja además una ramificación fuera de la región: uno de los 29 hurtos se perpetró en el municipio sevillano de Morón de la Frontera, lo que sugiere que la banda podría haber estado itinerando por varias provincias. La Guardia Civil no descarta que aparezcan nuevas víctimas a medida que avancen las pesquisas.
Los agentes insisten en un consejo sencillo pero que, en estos casos, marca la diferencia: cerrar siempre el coche con llave al repostar o al estacionar, aunque sea por un momento, y no dejar nunca el bolso sobre los asientos. La banda de Majadahonda ya está desmantelada, pero el método —tan viejo como efectivo— sigue replicándose en otros rincones de la región.
