Iberdrola inaugura en Sicilia la mayor planta solar de Italia: 243 MW y 400 GWh anuales

La planta, financiada por el BEI, comercializará la electricidad mediante contratos de compraventa a largo plazo (PPA). Con 413.000 paneles bifaciales, la generación equivale al consumo de cerca de 150.000 hogares italianos, mientras un plan de compensación restaura 400 hectáreas

Iberdrola ha puesto en marcha en Sicilia la planta fotovoltaica Fénix, una instalación de 243 MW de potencia que se convierte en la mayor de Italia y que generará anualmente 400 GWh de electricidad limpia. El proyecto, ubicado entre las provincias de Catania y Enna, refuerza la apuesta de la energética española por la transición energética en el sur de Europa con una inversión respaldada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y un esquema de contratos de compraventa a largo plazo (PPA) que dará salida a su producción.

El parque solar Fénix: 243 MW y 400 GWh al año

La planta, que ocupa terrenos afectados por procesos de desertificación en los municipios de Centuripe, Paternò y Belpasso, está equipada con aproximadamente 413.000 módulos fotovoltaicos bifaciales, una tecnología que permite captar la radiación solar por ambas caras y optimizar la producción. Además, cuenta con una red de media tensión de 26 kilómetros y 9 kilómetros de líneas de alta tensión para evacuar la energía generada.

Con esta puesta en marcha, Iberdrola supera el que hasta ahora era el mayor parque solar operativo en Italia, una instalación de 170 MW situada en Viterbo (Lacio), que marcaba el referente nacional de capacidad fotovoltaica. Fénix, con casi un 43 % más de potencia, se sitúa ahora a la cabeza de la energía solar a gran escala en el país transalpino.

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La nueva planta genera cada año el equivalente al consumo eléctrico de cerca de 150.000 hogares italianos, un impacto que la convierte en un pilar de la descarbonización en Sicilia.

La financiación del BEI y el mecanismo de los PPA

El proyecto ha contado con el respaldo financiero del Banco Europeo de Inversiones, un actor clave en la movilización de capital hacia infraestructuras sostenibles dentro de la Unión Europea. La operación incluye además una garantía de la agencia de crédito a la exportación italiana SACE, lo que ha facilitado la participación de la banca privada en condiciones competitivas.

La electricidad producida por Fénix está destinada principalmente al mercado italiano a través de contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA). Este modelo, cada vez más común en los proyectos renovables sin subvenciones directas, ofrece estabilidad de precios tanto para el generador como para los grandes consumidores industriales y comerciales que buscan asegurarse un suministro verde a un coste predecible.

Iberdrola

Compensación ambiental y desarrollo sostenible en terrenos desertificados

Más allá de la pura generación renovable, el proyecto Fénix incorpora un ambicioso plan de compensación ambiental que abarca alrededor de 400 hectáreas. Las medidas incluyen la gestión sostenible del agua de lluvia y la plantación de unas 60.000 plantas autóctonas, una intervención que busca restaurar en parte los suelos afectados por la desertificación sobre los que se asienta la planta.

El sistema de limpieza de los módulos se ha integrado con un sistema de monitorización ambiental que controla las condiciones del suelo y el microclima local, lo que permite ajustar las operaciones en tiempo real y minimizar el impacto en el entorno.

La construcción, que arrancó en marzo de 2024 tras un acuerdo con ib vogt, movilizó a unos 500 trabajadores y acumuló aproximadamente 600.000 horas de trabajo durante la fase de obra, un impulso socioeconómico relevante para las comunidades locales.

Análisis: Iberdrola afianza su posición en el prometedor mercado solar italiano

Con esta inauguración, Iberdrola no solo bate un récord de capacidad en Italia, sino que envía una señal clara sobre el potencial del sur de Europa en la transición energética. El país, que ha acelerado sus objetivos de renovables para reducir la dependencia del gas, ve en la fotovoltaica a gran escala una palanca inmediata para cumplir con sus compromisos climáticos.

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La decisión de construir la mayor planta solar del país sobre terrenos degradados refleja un enfoque de economía circular de recursos: se genera energía sin competir con suelos agrícolas productivos y se invierte en restauración ecológica al mismo tiempo. Para Iberdrola, la operación refuerza una cartera renovable que ya supera los 40 GW de capacidad instalada en todo el mundo y consolida su hoja de ruta hacia la neutralidad de emisiones.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Generación limpia: 400 GWh al año, equivalente al consumo de unos 150.000 hogares italianos.
  • Potencia instalada: 243 MW, la mayor planta solar operativa en Italia.
  • Tecnología: 413.000 módulos bifaciales que incrementan la eficiencia de captación.
  • Suelo reaprovechado: Instalación en zonas de desertificación con un plan de restauración de 400 hectáreas y 60.000 plantas autóctonas.

La combinación de financiación pública, acuerdos de compraventa y compensación ambiental convierte a Fénix en un modelo replicable para futuros grandes proyectos solares en Europa.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: La planta inyecta 400 GWh anuales de energía limpia a la red, reduciendo la quema de combustibles fósiles y evitando emisiones millonarias de CO2 a largo plazo.
  • Modelo que cambia: La construcción sobre suelos desertificados demuestra que las renovables pueden restaurar ecosistemas y no competir con la agricultura, desterrando el falso dilema entre energía y alimentación.
  • Para las próximas generaciones: Cada megavatio solar instalado en terrenos degradados es un paso hacia un sistema eléctrico descarbonizado que reducirá la factura climática que heredarán los jóvenes europeos.