El plan de Hunosa, pactado con los sindicatos, inyecta 130 millones de euros y crea 160 empleos para estabilizar la compañía minera hasta el año 2050.
El fin del carbón, tres décadas de reconversión
Tras 47 reuniones en tres años, la dirección de Hunosa y los sindicatos SOMA-FITAG-UGT y CCOO firmaron este martes un acuerdo histórico. El plan, que aún necesita autorizaciones administrativas, pone fin a treinta años de reestructuración de la empresa pública asturiana, nacida en 1967 para explotar el carbón y que ahora se reinventa por completo.
La inversión total asciende a 130 millones de euros, una cifra que la SEPI —la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, que controla Hunosa— ha avalado para garantizar el futuro de la compañía más allá de 2028. Por primera vez en décadas, la plantilla crece en lugar de menguar.
Los proyectos clave para transformar las cuencas
La antigua térmica de La Pereda, en Mieres, se convertirá en una central de biomasa con una inversión de 56 millones de euros. Aprovechará los recursos forestales propios de la empresa, casi 3.800 hectáreas de montes, y contará con una línea de acopio y astillado de madera para alimentar la nueva caldera renovable.
En el pozo Nicolasa, también en Mieres, se levantará un parque energético renovable que combinará una central de bombeo reversible en el interior de la mina, proyectos de aprovechamiento hidráulico de los arroyos soterrados y una planta fotovoltaica sobre la escombrera. Las inversiones previstas superan los 24 millones de euros, aunque el desarrollo se prolongará más allá de 2028. Por su parte, el pozo Santiago de Aller albergará el nuevo Centro Nacional de Rescates, con una inversión de más de tres millones y la integración de la histórica Brigada de Salvamento Minero. Así, la central de biomasa de La Pereda, el parque energético del pozo Nicolasa, y el Centro Nacional de Rescates concentran la mayor parte de la inversión.
De las profundidades del carbón a la biomasa, el bombeo hidráulico y los centros de rescate: Hunosa cambia de piel para seguir siendo el motor de las cuencas asturianas.
La planta de Batán Recovery, el antiguo lavadero de Batán en Mieres, operará como centro de tratamiento de materias primas críticas y reprocesado de residuos mineros. Hunosa también impulsará redes de calor con agua de mina, proyectos de hidrógeno verde y una planta piloto de captura de CO₂ en La Pereda. En total, los nuevos proyectos de energías renovables y de I+D+i movilizarán cerca de nueve millones adicionales.
El Pulso Territorial
Asturias vive desde hace más de medio siglo con la sombra del cierre de las minas. Hunosa, que en sus orígenes empleó a más de 20.000 trabajadores, quedó reducida a poco más de 600 antes de este acuerdo. Con el plan, no solo se crean 160 nuevos puestos (80 en la matriz y otros 80 en Sadim, su filial de rehabilitación ambiental), sino que las sociedades de promoción dispondrán de 27 millones para financiar proyectos empresariales que prevén generar hasta 700 empleos indirectos entre 2026 y 2028.
En el mapa autonómico, solo las comunidades con un fuerte legado minero —Asturias, Castilla y León, Aragón— están ejecutando planes de reconversión energética a esta escala. La diferencia asturiana es que se hace desde una empresa pública, lo que permite una gobernanza más cercana a los sindicatos y una orientación social de las inversiones. Sin embargo, el acuerdo llega con el Gobierno de Adrián Barbón en la Junta General del Principado, y con un horizonte electoral en 2027 que podría tensar los plazos de ejecución.
Queda por resolver la autorización administrativa de la central de almacenamiento por bombeo, un proyecto complejo que depende de las confederaciones hidrográficas y de la planificación eléctrica nacional. Aun así, el plan dota a Hunosa de un horizonte claro hasta 2050, algo impensable en los años más duros del desmantelamiento del carbón. La cuestión ahora es si los 130 millones serán suficientes para sostener ese futuro o si la transición exigirá nuevas inyecciones de capital en la próxima década.
Ficha Autonómica
- El caso: Hunosa, la empresa pública minera de Asturias, firma con los sindicatos un plan de 130 millones de euros que la transforma en una compañía de energías renovables y gestión ambiental, creando 160 empleos netos y garantizando su viabilidad hasta 2050.
- Datos importantes: Inversión de 130 M€; 160 nuevos puestos; conversión de La Pereda a biomasa (56 M€); parque energético en pozo Nicolasa (24 M€); Centro Nacional de Rescates en pozo Santiago (3 M€); planta Batán Recovery para materias primas críticas; 27 M€ para promoción de 700 empleos indirectos.
- Resumen: El acuerdo cierra 30 años de reconversión y da estabilidad a la empresa hasta 2050, aunque está pendiente de autorizaciones administrativas y de la viabilidad de algunos proyectos renovables.

