Vox ha presentado este lunes 115 enmiendas a los presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026 y ha lanzado un ultimátum al PP: si el Consell —el gobierno autonómico encabezado por Juanfran Pérez Llorca— no plasma expresamente la llamada “prioridad nacional” en las cuentas, bloqueará la aprobación de los presupuestos.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Vox ha registrado 115 enmiendas parciales a los presupuestos autonómicos, condicionando su voto a que se recoja la “prioridad nacional” en vivienda y servicios sociales.
- ¿Quién está detrás? El síndic de Vox en las Corts Valencianes, José María Llanos, y el portavoz adjunto del PP, Mari Carmen Contelles, que niega que haya habido negociación.
- ¿Qué impacto tiene? Sin el apoyo de Vox, el Consell no puede sacar adelante sus primeras cuentas, lo que abriría una crisis política de calado en pleno inicio de la legislatura de Pérez Llorca.
Las 115 enmiendas que tensan la negociación
El concepto de “prioridad nacional” —que antepone a los ciudadanos españoles en el acceso a prestaciones y recursos públicos—, la seguridad y la inmigración, y la vivienda son “las tres patas” del acuerdo entre PP y Vox en la Comunitat Valenciana, según ha recordado José María Llanos. De las 115 enmiendas presentadas, la mayoría están ya negociadas con los populares, ha asegurado el síndic de la formación de extrema derecha.
Sin embargo, la portavoz adjunta del PP en las Corts, Mari Carmen Contelles, ha negado rotundamente que se hayan sentado a negociar. “Si yo le digo que sí y ellos le dicen que no, ¿a quién cree?”, ha espetado Llanos sin desvelar cuáles son las “enmiendas más peliagudas” que aún discuten. La negociación, según Vox, se ha prolongado hasta el último momento.
El recorte a la AVL y la cascada de enmiendas de PSPV y Compromís
Entre las enmiendas más simbólicas de Vox figura un recorte de 972.000 euros a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), una institución a la que la formación ha atacado por su defensa del valenciano. Fuentes del Consell consultadas por Moncloa.com eluden por ahora valorar esa enmienda concreta, pero el solo hecho de que esté sobre la mesa enrarece aún más la negociación presupuestaria.
Mientras, la oposición ha contraprogramado. El grupo socialista ha registrado más de 4.000 enmiendas parciales que incluyen los 3.669 millones de euros adicionales que el nuevo modelo de financiación autonómica ofrecido por el Gobierno de España inyectaría a las cuentas de la Generalitat en una programación plurianual. Con ese dinero, el PSPV propone aumentos para sanidad, educación y una estrategia ambiciosa de vivienda pública.
Vox tensa la cuerda en Valencia justo cuando el PP necesita demostrar que puede gobernar con estabilidad en uno de sus feudos más mediáticos.
Por su parte, Compromís ha presentado más de 1.000 enmiendas porque, en palabras de su portavoz, Joan Baldoví, “no son los presupuestos que necesitan los valencianos, sino los que necesita el presidente, Juanfran Pérez Llorca”. La coalición considera que las cuentas perpetúan el “desmantelamiento” de los servicios públicos que, sostienen, inició Carlos Mazón.
El Escenario Valenciano
La aprobación de los presupuestos de 2026 supone la primera prueba de fuego legislativa del president Juanfran Pérez Llorca desde que sucedió a Mazón al frente del Consell. La amenaza de bloqueo de Vox coloca al PP valenciano en una posición de extrema debilidad negociadora, porque sin esos votos las cuentas decaen y la legislatura podría tambalearse antes de echar a andar.
A nivel nacional, la situación valenciana se observa con lupa en Génova. El pacto PP-Vox en la Comunitat Valenciana fue el primero que alumbró un gobierno de coalición entre ambas fuerzas en 2023, y ahora se convierte también en el primer laboratorio donde la “prioridad nacional” pretende colarse en las cuentas autonómicas con rango presupuestario. Si el PP cede, el precedente podría replicarse en otras autonomías con gobiernos de coalición o apoyos externos de Vox, como Extremadura, Aragón o Castilla y León, cuyos acuerdos ya prevén la inclusión de ese concepto.
De momento, el calendario no concede tregua. Las enmiendas deberán debatirse en las Corts en las próximas semanas, y la votación final de las cuentas se prevé para el mes de julio. Cada día que pasa sin un acuerdo firme entre el PP y Vox alimenta la incertidumbre, y la oposición —PSPV y Compromís— ya ha dejado claro que no rescatará al Consell.
Ficha del Caso
- El caso: Vox ha presentado 115 enmiendas a los presupuestos de la Generalitat Valenciana para 2026 y exige que se refleje la “prioridad nacional” en el texto, bajo amenaza de bloquear las cuentas.
- Datos importantes: 115 enmiendas, recorte de 972.000 euros a la AVL, más de 4.000 enmiendas del PSPV y más de 1.000 de Compromís.
- Resumen: La negociación presupuestaria se ha convertido en un pulso que definirá la estabilidad del gobierno de Pérez Llorca y la influencia de Vox en la política valenciana y nacional.
