El 1 de julio los fans de los X-Men tienen una cita ineludible: la segunda temporada de X-Men 97 aterriza en Disney+ para resolver uno de los cliffhangers más brutales de la animación reciente. La serie de Marvel Animation se consolidó como una de las producciones animadas más vistas de toda la plataforma, medida por horas de reproducción, y ahora regresa con una apuesta aún más ambiciosa que su primera entrega.
La historia arranca exactamente donde la dejamos: el equipo mutante disperso en distintas épocas temporales, intentando encontrar el camino de vuelta a los años noventa mientras el mundo que conocen se desmorona. No es solo nostalgia lo que engancha aquí, es una narrativa de urgencia real que obliga a ver el siguiente episodio.
Los X-Men se fracturan entre el pasado y el futuro
El tráiler oficial confirma lo que los fans ya intuían: Rogue, Cíclope, Wolverine, Bestia y Nightcrawler aparecen en escenarios que abarcan distintas líneas temporales, obligados a actuar solos antes de poder reunirse. Es una estructura narrativa que los cómics de los noventa explotaron con maestría y que la serie sabe recuperar sin convertirlo en un galimatías.
Lo que sorprende del avance es el tono. X-Men 97 no suaviza nada: hay pérdidas, hay consecuencias, y los personajes cargan con el peso de lo que ocurrió en la temporada anterior. Eso es precisamente lo que la diferencia de otras producciones animadas del MCU que tienden a resetear el statu quo entre temporadas.
Los X-Men se enfrentan al enemigo definitivo
Los X-Men llevan décadas enfrentándose a amenazas imposibles, pero ninguna tan antigua ni tan poderosa como Apocalipsis, el mutante inmortal conocido como En Sabah Nur que lleva milenios moldeando la historia según su credo de «supervivencia del más apto». Su presencia en esta temporada no es un guiño de fan service: es el eje narrativo central que conecta las distintas líneas temporales en las que se encuentran dispersos los protagonistas.
En los cómics, Apocalipsis representa algo más que un villano con poderes descomunales: encarna una filosofía que pone a prueba los valores del equipo de una manera que ningún otro antagonista puede. La serie animada tiene aquí una oportunidad única para explorar esa tensión ideológica sin los límites del live action.
Una segunda temporada con más peso que la primera
La primera temporada de X-Men 97 llegó en 2024 con la duda de si podría estar a la altura de la serie clásica de los noventa. No solo lo consiguió: obtuvo una calificación del 99% en Rotten Tomatoes y una nominación a los Emmy a la mejor serie de animación. Con esa base, la segunda entrega tiene tanto la presión como la libertad de ir más lejos.
Los nueve episodios de esta temporada han sido escritos por un equipo encabezado por JB Ballard y Beau DeMayo, con dirección de Emmett Yonemura y Chase Conley. La producción ejecutiva incluye a Kevin Feige y Brad Winderbaum, lo que confirma que Marvel Studios considera esta serie una pieza central de su estrategia en animación, no un proyecto periférico.
Lo que esta temporada pone en juego
Los X-Men 97 no son solo entretenimiento nostálgico: son una serie que habla de minorías perseguidas, de identidad y de comunidad bajo presión. La segunda temporada amplía ese discurso al poner al equipo literalmente dislocado en el tiempo, obligado a redefinir quiénes son cuando no pueden apoyarse los unos en los otros.
Por qué Apocalipsis es el villano perfecto para este momento
Apocalipsis no busca destruir el mundo por sadismo: cree genuinamente que su visión darwinista es la única forma válida de evolución. Eso lo convierte en un antagonista con coherencia interna que exige respuestas más complejas que un simple puñetazo de Wolverine. Es el tipo de villano que obliga a los héroes a articular por qué sus valores importan, y esa es exactamente la conversación que X-Men 97 lleva bien desde su primera temporada.
Qué esperar de los nueve episodios
La temporada arranca con los X-Men divididos y tiene que encontrar la manera de reunirlos antes de que Apocalipsis consolide su plan. Según el tráiler oficial, veremos escenarios tanto en el pasado como en el futuro, con algunos miembros del equipo enfrentando versiones alternativas de su propia historia. Es una estructura de alta exigencia narrativa que, si se ejecuta bien, puede superar con creces a la primera entrega.
El futuro de los X-Men en Disney+
La renovación para una tercera temporada ya está confirmada, lo que convierte a X-Men 97 en la apuesta animada más sólida de Marvel en la plataforma. La serie demuestra que la animación puede sostener arcos narrativos complejos con la misma ambición que el live action, y en algunos aspectos con menos restricciones presupuestarias y físicas.
El 1 de julio no es solo el estreno de una nueva temporada: es la confirmación de que los X-Men tienen un futuro claro dentro del ecosistema Marvel, en formato animado y con una audiencia fiel que ha crecido desde los noventa y que ahora arrastra a las nuevas generaciones. Pocas franquicias pueden decir lo mismo con tanto fundamento.

