Bolaños deniega refuerzos a 18 juzgados valencianos: Mazón y el TSJCV critican el recorte

Bolaños niega la financiación de 18 refuerzos judiciales en la Comunidad Valenciana que contaban con el aval del CGPJ, afectando a juzgados de cláusulas suelo y audiencias provinciales. El TSJCV y el Gobierno de Mazón exigen una rectificación urgente.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Ministerio de Justicia ha denegado la financiación de 18 de las 30 medidas de refuerzo que el CGPJ avaló para juzgados valencianos, incluyendo los nueve de cláusulas suelo.
  • ¿Quién está detrás? Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
  • ¿Qué impacto tiene? Retraso en miles de casos, colapso en órganos judiciales ya tensionados, y un nuevo frente entre el Gobierno central y la Generalitat Valenciana de Carlos Mazón.

La Comunidad Valenciana suma un nuevo agravio en materia de justicia. El ministro Félix Bolaños ha denegado la autorización económica de 18 de las 30 medidas de refuerzo que contaban con el informe favorable de la inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y que en su mayoría suponían la prórroga de comisiones de servicio ya en vigor.

Entre las medidas denegadas destacan las nueve comisiones de servicio en los juzgados de cláusulas suelo —los mismos que durante años han absorbido un aluvión de demandas derivadas del abuso bancario— así como los refuerzos en los tribunales de instancia de Benidorm y Quart de Poblet y los apoyos a las audiencias provinciales de Valencia y Alicante. De las nueve plazas de cláusulas, una está en Castellón, cuatro en Valencia y otras cuatro en Alicante.

Las 30 medidas solicitadas por los órganos judiciales valencianos habían superado el filtro técnico de la inspección del CGPJ, que las consideraba imprescindibles para aliviar la carga estructural de unos juzgados que rozan el colapso. Sin embargo, el Ministerio de Justicia ha decidido denegar la dotación económica para 18 de ellas, lo que obliga a prescindir de los refuerzos a partir de ahora.

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Los 18 refuerzos que se quedan sin fondos

La negativa del ministerio afecta, además de las nueve comisiones de cláusulas suelo, a los jueces de refuerzo de los tribunales de instancia de Benidorm y Quart de Poblet y al personal de apoyo de las audiencias provinciales de Valencia y Alicante. Todos estos órganos venían funcionando con unas cargas de trabajo muy por encima del módulo recomendado, especialmente tras la pandemia y la avalancha de litigios hipotecarios.

La denegación supone, en la práctica, que los asuntos en trámite se eternicen: los juzgados de cláusulas suelo, por ejemplo, estaban consiguiendo resolver unas 1.200 demandas al mes gracias a los refuerzos; ahora, sin esos jueces adicionales, los plazos de resolución se dilataran aún más, lo que provocará que los asuntos se acumulen en en los órganos ya sobrecargados.

La Comunitat Valenciana clama contra el recorte

La reacción institucional no se ha hecho esperar. La Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha dictado un acuerdo en el que expresa su «preocupación» por las «negativas consecuencias» de la decisión de Bolaños y solicita al CGPJ que inste al Ministerio a reconsiderarla. El alto tribunal valenciano advierte del perjuicio directo para «el servicio público que se presta a los ciudadanos».

La justicia valenciana pierde 18 comisiones de servicio que ya estaban operativas: no es un ajuste presupuestario, es un retroceso en la protección al consumidor.

A esa queja se ha sumado de inmediato la Conselleria de Justicia del Gobierno valenciano que preside Carlos Mazón. La consellera Nuria Martínez ha reclamado al Ministerio que mantenga los refuerzos judiciales y ha subrayado que «la Justicia lo que precisa son más medios, no recortes en lo básico». Martínez ha añadido que el Govern valencià comparte «plenamente» la preocupación del TSJCV y considera «imprescindible» que Bolaños rectifique «para evitar un aumento en los tiempos de respuesta y un mayor colapso en los órganos judiciales, que ya trabajan con una elevada carga de asuntos».

La consellera ha recordado al Gobierno central que la Generalitat Valenciana «trabaja en su día a día para garantizar la correcta prestación de la Administración de Justicia y se esfuerza para mejorarla a pesar de la situación de infrafinanciación que padece la Comunidad Valenciana». Una referencia que conecta directamente con el debate abierto sobre el nuevo modelo de financiación autonómica, donde la comunidad reclama un reparto más justo.

El Eje del Poder Popular

La decisión de Bolaños refuerza el argumentario del PP valenciano sobre el maltrato financiero del Gobierno central a los territorios gobernados por los populares. La prueba de fuego llega justo cuando el presidente Mazón está negociando con Moncloa mejoras en financiación y la cúpula de Génova ha convertido la infrafinanciación en una de sus banderas de oposición. No es casualidad que la queja del TSJCV y la reacción de la Generalitat se hayan coordinado en el mismo tono: un clamor institucional contra lo que consideran un abandono.

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En el plano práctico, la falta de refuerzos amenaza con agravar la ya delicada situación de los juzgados de cláusulas suelo. Estos tribunales especializados habían logrado reducir la pendencia gracias a las comisiones de servicio; ahora, sin ellas, los ciudadanos que litigan contra la banca podrían esperar meses adicionales. La contradicción que señala el PP es evidente: mientras el Gobierno presume de proteger al consumidor, sus recortes judiciales penalizan a los más perjudicados.

El movimiento táctico de Bolaños sitúa además al CGPJ en una posición incómoda: sus informes técnicos avalaban todas las medidas, y ahora el TSJCV le pide que actúe de mediador. Si el órgano de gobierno de los jueces decide elevar un requerimiento formal al Ministerio, la presión política subirá de tono. Si no lo hace, quedará como cómplice de un recorte que el PP explotará en las Cortes y en el Senado.

Mazón, mientras tanto, refuerza su perfil de gestor que defiende lo básico frente a un Ejecutivo que, a su juicio, castiga a Valencia. La jugada es doble: hacia dentro, cohesiona a su grupo parlamentario en torno a una causa real; hacia fuera, alinea institucionalmente al TSJCV y a la Generalitat, algo que no es habitual entre el poder judicial y un gobierno autonómico del mismo color político sin fricciones.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: El Gobierno de Pedro Sánchez asfixia a la Comunidad Valenciana con recortes en la Justicia, mientras la Generalitat de Carlos Mazón defiende el servicio público y exige rectificación.
  • Protagonista: Nuria Martínez (consellera de Justicia de la Generalitat Valenciana).
  • Próximo hito: El CGPJ deberá decidir si acepta la petición del TSJCV y eleva un requerimiento formal al Ministerio; la Generalitat mantendrá la presión política en la cumbre de financiación autonómica de las próximas semanas.