Este 2 de julio de 2026 se cumple un año desde que 14 mujeres denunciaran públicamente presuntos actos de coerción sexual, abuso de poder y violencia psicológica por parte del catedrático Ramón Flecha en el entorno del grupo de investigación CREA de la Universitat de Barcelona. La efeméride coincide con el arranque del congreso CIMIE26, organizado por AMIE, asociación estrechamente vinculada a Flecha y a CREA, lo que añade una nueva capa de controversia a un caso que ha transformado el panorama académico catalán.
Un año desde las denuncias: cronología de los hechos clave
La denuncia se hizo pública el 2 de julio de 2025. Las 14 mujeres relataron situaciones de coerción sexual, abuso de poder y violencia psicológica en el entorno de CREA. La repercusión fue inmediata: el 10 de julio, entidades históricamente aliadas de CREA, como ODISSEA, FACEPA e IRIS-AEBE, difundieron un comunicado de apoyo a Flecha y al grupo.
El día siguiente, 11 de julio, la Generalitat de Catalunya suspendió cautelarmente el Premio Serra Húnter de Trayectoria de Excelencia que acababa de conceder a Marta Soler, directora de CREA. Entre el 15 y el 16 de julio, la Universitat de Barcelona suspendió cautelarmente a Ramón Flecha como catedrático emérito y abrió una investigación independiente. En septiembre, empezó formalmente la comisión externa creada por la UB.
La segunda mitad del año trajo más sacudidas institucionales. El 11 de diciembre, el Institut d’Estudis Catalans (IEC) suspendió a la junta directiva de la Associació Catalana de Sociologia (ACS), dominada por miembros de CREA, bloqueó sus cuentas y abrió una investigación sobre la gestión del periodo 2017-2025. El 19 de diciembre, la comisión de la UB entregó su informe preliminar, y el día 22 la universidad hizo públicas las conclusiones, remitió el caso a Fiscalía y adoptó nuevas medidas cautelares que afectaron a la dirección de CREA, incluidas Marta Soler y Lidia Puigvert.
Un día después, CREA anunció su autodisolución. El 29 de diciembre, la Fiscalía Provincial de Barcelona aceptó estudiar la documentación y, finalmente, el 27 de enero de 2026 abrió diligencias de investigación. La causa penal, aún en fase de actuaciones previas, supone un punto de inflexión en el escrutinio de las prácticas del grupo.
“La comisión de la UB remitió el caso a Fiscalía en diciembre de 2025, lo que dio paso a una investigación que hoy sigue abierta.”
En los meses siguientes se produjeron más consecuencias. En marzo de 2026, Marta Soler abandonó la vicepresidencia de la International Sociological Association (ISA). El 9 de abril, el IEC publicó las conclusiones de su investigación sobre la ACS: detectó prácticas “excluyentes o sigilosamente coercitivas”, limitación del pluralismo e instrumentalización en beneficio de CREA. El IEC cesó definitivamente a la junta anterior y retiró a Ramón Flecha el Premio Cataluña de Sociología de 2019.
El relevo institucional continuó. El 19 de junio, un fallo del juzgado de lo contencioso administrativo nº 7 de Barcelona restituyó a Marta Soler en la UB por un defecto en el procedimiento cautelar, sin que ello implicase que la medida fuera desproporcionada. El 29 de junio, la ACS votó una nueva junta provisional sin miembros de CREA, encargada de redactar nuevos estatutos para evitar que se repitiera la situación.
El CIMIE26 arranca en medio de la polémica
Este 2 de julio de 2026 comienza el CIMIE26, congreso vinculado a AMIE y al ecosistema de CREA. La coincidencia con el primer aniversario de las denuncias ha reavivado el debate público. El entorno de Ramón Flecha insiste en su inocencia y defiende que todo obedece a un “complot” urdido por un supuesto abusador de menores que, según afirman, lleva dos décadas lanzando campañas de difamación. También se ha tratado de desacreditar a las denunciantes y a las decenas de personas que han abandonado CREA durante el último año, acusándolas incluso de ser responsables de la explotación laboral que se ha denunciado.
Mientras, la Fiscalía prosigue la investigación que abrió formalmente a principios de año. Las actuaciones previas, que ya superan los cinco meses, determinarán si los hechos denunciados constituyen delito y si procede la interposición de querella. El caso ha puesto en cuestión los mecanismos de la Universidad de Barcelona para prevenir y reaccionar ante situaciones de acoso y abuso de poder en grupos de investigación de alto rendimiento.
Claves de la Noticia
- Qué importa: El caso CREA ha desencadenado una investigación penal, la disolución de un grupo de investigación influyente y la revisión de prácticas institucionales en la UB y entidades vinculadas.
- Por qué importa: Pone en entredicho la gobernanza de los centros de investigación y la protección de las víctimas de presuntos abusos en el ámbito universitario, con repercusiones para la credibilidad del sistema académico catalán.
- A quién le importa: Afecta directamente a las 14 denunciantes, a la comunidad universitaria de la UB, a los miembros de CREA y a las asociaciones profesionales de sociología, además de a cualquier investigador que trabaje en estructuras similares.

